ANAIC 
ALIANZA NACIONAL DE AGRICULTORES INDEPENDIENES DE CUBA 

La verdadera justicia social está en poner a todos los individuos en capacidad de pago, no en exonerarlos de ello. La gratuidad prostituye el concepto del valor.

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CARTA A LA ASAMBLEA NACIONAL DEL PODER POPULAR

Santiago de Cuba, 5 de mayo de 1997

Ricardo Alarcón de Quesada,
Presidente, Asamblea Nacional del Poder Popular
La Habana

Señor Presidente:

Teniendo en cuenta la situación alimentaria de nuestras familias y de todo el pueblo en general, convencidos de que el experimento social en Cuba ha sido un fracaso, fundamentalmente en el sector agrícola, optamos por llevar a cabo iniciativas que sí resolverán definitivamente esta prolongada crisis.
Como dueños absolutos e históricos de nuestras tierras, nos asiste el derecho --y como seres humanos también-- de asociarnos según nuestros intereses afines, producir a nuestra voluntad y regirnos por las leyes del mercado, libres de regulaciones gubernamentales que desestimulen nuestro trabajo. Por encima de estos derechos, está el derecho supremo a la vida, y la alimentación juega un papel básico, por lo que para defender nuestras propias vidas, hemos establecido un plan de desarrollo, que ustedes como gobierno serían los primeros y máximos responsables de garantizar. Pero conociendo su morosidad y pocas intenciones de hacerlo, hemos recurrido a la solidaridad internacional y a los mecanismos de desarrollo puestos en práctica por otras instituciones que han dado al traste con sus intereses y necesidades.

No podemos esperar más por ensayos y experimentos como las UBPC (Unidades Básicas de Producción Cooperativa), que en espíritu y esencia jamás harán a nadie dueño de lo suyo, sin que nos quede tiempo para más, si tenemos en cuenta el enunciado martiano: "Si el remedio en su preparación ha de tomar más tiempo del que la enfermedad necesita para la muerte, ¿a qué el remedio?"
No actuaremos al margen de la ley, pero sí a despecho de ella, estableciendo demandas que pongan en tela de juicio la incapacidad o mala fe del gobierno si no nos permite resolver nuestros problemas a partir de nuestras iniciativas. Más adelante le ofrecemos nuestro programa de desarrollo, el cual se regirá bajo los principios siguientes:

 

a)     Libertad de cultivo en cuanto a forma, calidad y cantidad

b) Libertad de mercado. Los productos se venderán en la época, lugar y cliente más convenientes, siendo el Estado un cliente más.

c) Ningún producto cultivado responderá a regulaciones que limiten su mercado, como el café, el cacao, la caña de azúcar, etc. Situaremos parte de nuestros productos en lugares y clientes como corporaciones extranjeras, hoteles para turistas, turistas, etc., que nos posibiliten las divisas suficientes para adquirir los equipos, insumo y combustible necesarios para desarrollar nuestro trabajo.

d) Realizaremos la crianza de todo tipo de animales que nos permitan garantizar el alimento familiar y su comercialización bajo las leyes del mercado. Esto incluye la crianza de ganado mayor y su sacrificio, sólo acogidos a normas y regulaciones sanitarias.

e) Recurriremos a cuantas instituciones internas y externas puedan cooperar en el financiamiento de este proyecto, amortizable de acuerdo a nuestras posibilidades y las regulaciones financieras que prevalecen en el país.

f) Establecer demandas al gobierno para que suspenda todas aquellas medidas y regulaciones que perjudican al campesino, siendo la causa de nuestro empobrecimiento y baja productividad.

g) Revitalizar todas aquellas demandas que fueron objeto de luchas sociales como máxima aspiración del campesinado cubano, recogidas en la Constitución de 1940 y prometidas en el programa del Moncada.

h) A partir de la libre contratación, pagar al obrero agrícola salarios acordes al costo real de la vida actual.


Nuestra cooperativa "Transición" se acoge a los preceptos legales de las cooperativas de créditos y servicios contempladas en la Constitución de 1976, pero sin compromisos que limiten nuestra capacidad de decisión, rigiéndonos por las demás normas y prerrogativas de administración establecidas por las fincas de María Antonia, en Contramaestre, y los Giros de Maximino, en Dos Palmas, entre otras.

En cuanto a los financiamientos externos y su amortización nos regiremos por lo legislado en la Ley sobre Inversión Extranjera.



Sinceramente,

Jorge Béjar Baltazar                                     Antonio Alonso Pérez
Presidente, Cooperativa "Transición"             Vicepresidente