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Centro Nacional de Estudios e Investigaciones Agrícolas  de Cuba  

La verdadera justicia social está poner a todos los individuos en capacidad de pago, no en exonerarlos de ello. La gratuidad prostituye el concepto del valor.

 

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CONFERENCIA.

Ponente: Licenciado Víctor Rolando Arroyo Carmona

Tema:  Potencialidades del Territorio Pinareño para alimentar a su población.
Parte I

Lugar y fecha:   Centro Nacional de Estudios e Investigaciones Agrícolas "Carlos Quintela"  Santiago de las Vegas,  22 de Agosto del 2001.

Introducción:

La provincia de Pinar del Río tiene una extensión territorial de 10835 kilómetros cuadrados, sin incluir la cayería de sus costas norte y sur. Por su extensión ocupa el 10% del territorio nacional y el tercer lugar en comparación con el resto de las provincias.

Desde el punto de vista físico-geográfico se divide en cinco lugares naturales:

-         Llanura Sur

-         Llanura Norte

-         Llanura de Guane

-         Llanura de Guanahacabibe

-         Cordillera de Guaniguanico

El relieve predominante es llano, al estar ocupado el territorio sólo en un 21 % de su superficie por alturas y montañas.

Entre los recursos fundamentales y más valiosos del territorio se encuentran, los suelos agrícolas, las reservas mineras, las áreas forestales y los potenciales hidráulicos y pesqueros.

Desarrollo:

El territorio está dividido en:  El 52.5 % con posibilidades agrícolas y el 47.5 % con vocación forestal. El fondo agrícola, con más de 600 mil hectáreas, tiene la principal categorización en los suelos tipo IV, que junto a los de categoría II, III, V y VI, ocupan el 55 % de éstos.

En cuanto a los cultivos fundamentales, la provincia tiene sus principales renglones productivos en el arroz, la caña de azúcar, el tabaco, los cítricos, los cultivos varios y el pasto.

El potencial hidráulico es excelente, en particular la vertiente sur, con una amplia red de canales magistrales, vincula los embalses que cubren las necesidades del cultivo del arroz, cítricos, caña, proyectos ganaderos, vianderos y otros.

La red vial alcanza los más de cinco mil kilómetros lineales, ya sea en vías asfaltadas, terraplenes con compactamiento árido o simplemente caminos por donde se transporta la producción. Por lo que la densidad por Km2 se aproxima a los tres Kms. lineales.

A finales de la década del 90, la superficie agrícola por habitante, rondaba la 0.8 hectárea, indicador considerado a nivel internacional alto; existiendo municipios con valores superiores, como:

Mantua  (l.61 hect./ hab.)

Los Palacios (1.30 hect./hab.)

Bahía Honda  (1.12 hect./ hab.)

Sandino         (1. 04 hect./ hab.)

Consolación del Sur  (1.0 hect./.)

A la actividad agrícola se vinculan más de 90  mil trabajadores, lo que nos da un indicador aproximado de 7,9 hab/ trabajador agrícola. El 66% de las tierras agrícolas están subordinadas de alguna forma a la dirección estatal y el resto en manos de campesinos privados.

El sistema cooperativista, con algo más de un centenar de Cooperativas de Producción Agropecuaria (131) dedica la inmensa mayoría  (96) al cultivo del tabaco, le siguen en orden numérico las dedicadas al cultivo del café (14), cañeras (10), de viandas y hortalizas (7) y sólo (4) son pecuarias.

Las cooperativas de créditos  y servicios rondan las 300 unidades, de las cuales más de 240 son tabacaleras  y sólo 32 son cultivadoras de alimentos.

Las Unidades Básicas de Producción Cooperativa tienen 117 organizaciones: 11 son productoras de alimentos, 42 tabacaleras, 44 pecuarias, 19 de cítricos y 47 cañeras.

Los planes de auto abastecimientos municipales prevén lograr un per cápita de 180 libras de viandas, 120 libras de hortalizas y 25 de granos al año, para los cuales reconocemos existe suficiente tierra, que con una adecuada explotación permitiría  satisfacer la demanda local.

Los niveles alcanzados en los mejores años de la producción de alimentos, no logran satisfacer las expectativas de la población, lo cual incide en el aumento desmedido de los precios. Además que constata un drástico declinar en los rendimientos obtenidos por áreas sembradas: en particular en aquellos municipios como San Cristóbal, Los Palacios, Consolación del Sur, Pinar del Río y  San Luis que constituían el soporte alimentario de la provincia.

Es preocupante el incremento en áreas ociosas, que son rápidamente invadidas por el Dicrostachis nutans conocida nacionalmente como marabú, que es una planta invasora muy espinosa y de díficil acceso. Un ejemplo de ello lo constituye el Complejo Agroindustrial Arrocero “Los Palacios” que con más de 3 mil caballerías de áreas cultivables, sólo está utilizando unas 400 caballerías, no escapan de similar situación la casi totalidad de las entidades estatales y privadas agrícolas de la provincia.

Un aspecto de incidencia negativa a considerar está dado en la fuerza laboral, que a pesar de existir en abundancia, tanto en número como en calificación, se hace deficitaria por los bajos salarios, pésima condición laboral, así como la imposibilidad de adquirir una vivienda,  que contribuye al éxodo constante de las familias campesinas y por tanto de su fuerza laboral.

La agricultura cubana  probablemente es la actividad económica  con menos nivel científico del país, reflejado en la estructura administrativa, equipamiento, empleo de recursos, disponibilidad de recursos humanos y una mediocre gestión administrativa.

Conclusiones:

Como vemos la provincia de Pinar del Río, cuanta con las condiciones físico-materiales no sólo para abastecer a su población de 134 864 habitantes, sino para enviar a otros territorios, pero el principal freno que existe, está en el hegemonismo del Estado sobre las relaciones de producción. Las que de transformarse permitirían altas producciones en el sector cooperativo privado.

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