PROYECTO INTERNACIONAL DE DESARROLLO 
  CIVICO RURAL  Y COOPERATIVO

Cuba un país diferente, pero igual a los demás
Antonio Alonso/PDCR-Cuba

La aprobación de nuevos fondos, para la lucha democrática en Cuba por parte de la Cámara de representantes de los Estados Unidos, de aprobarse finalmente por el Senado, conllevaba a muchas reflexiones, para poderse implementar convenientemente y con efectividad.

Las agencias norteamericanas, a través de diferentes ONG,s  apoyan diferentes iniciativas de desarrollo a nivel mundial, igual hacen otras agencias europeas. Esas organizaciones, institucionalmente reconocidas por las autoridades de sus respectivos países ejecutan los diferentes proyectos de la sociedad civil, incluso reparten la ayuda humanitaria cuando las circunstancias así lo requieren.

En Cuba actualmente se viene desarrollando este procedimiento, organizaciones oficialistas creadas artificialmente por el gobierno, son patrocinadas en sus proyectos por organizaciones no gubernamentales europeas como: DEUTSCHE WELTHUNGERHILFE eV, €975,669.00, de ellos €731,751.00 provienen como contribución de la CE. La DWHH €1, 120,928.00, de la CE, 840,696.00 y ACSUR - Las Segovias 745,358.00, de la CE 558,943.00. Fondos para el período 2003- 2007.

Según el reporte en http://www.deldom.cec.eu.int/es/eu_and_cu/coop_ong.htm esos fondos están destinados a: Apoyo a productores individuales y a pequeñas cooperativas de la agricultura urbana en la ciudad de La Habana, Fondo de inversiones estratégicas (FIEFI) para el fomento de iniciativas productivas de pequeños productores y cooperativas agropecuarias en la provincia de Santiago de Cuba y Apoyo al desarrollo integral de tres comunidades rurales de la provincia Granma.

A pesar de que en la definición del objeto de los proyectos se dan como beneficiados sectores vulnerables de la sociedad, como las mujeres, los campesinos, etc. en la práctica no es más que un apoyo a las ineficientes instituciones estatales. Sin embargo el procedimiento es correcto, solo que se debería implementar a través de verdaderas organizaciones no gubernamentales, tanto con las ya existentes, como otras que se vayan creando a medida que la sociedad civil se va fortaleciendo.

La interrogante de siempre será, ¿y el gobierno cubano lo va a permitir? Claro, no lo permitirá, siempre y cuando no se le impongan condiciones que tenga necesidad de cumplir, ya sean por intereses políticos o económicos.

Cuando se revisan los sectores que apoya la CE y las aéreas de impacto de sus proyectos, como aparece en su propia conceptualización, que literalmente reza: “La cooperación de la Unión Europea, mediante el presupuesto general de la Comisión Europea, incluye una gama amplia de sectores, desde la ayuda humanitaria a la cooperación económica, incluyendo el desarrollo rural, la salud, la educación, la cultura, la infraestructura, el agua y saneamiento”

En este esquema debe conformarse nuestra sociedad civil y con ello hacerse protagonista de la representativa social de nuestro pueblo. En estos proyectos sociales deben involucrarse todos los sectores de la sociedad, incluyendo los de las diferentes denominaciones religiosas.

Las agencias de desarrollo norteamericanas y muchas fundaciones que patrocinan proyectos en América Latina, bien podrían establecer programas de desarrollo paralelo donde se involucren ONG´s latinoamericanas con organizaciones homólogas de la incipiente sociedad civil cubana.

La asistencia directa a la sociedad civil cubana, fundamentalmente en el sector rural, bien se podría negociar y condicionar a la venta de alimentos y medicinas e insumos agrícolas de los que actualmente goza el gobierno cubano.

La estructura de la sociedad civil cubana, el trabajo de las ONG’s, aunque no tengan reconocimiento oficial, en su accionar debe vincularse a la sociedad en su demanda de  justicia social, como se hace en resto del mundo, porque aunque Cuba sea un país diferente es igual a los demás.