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La problemática de la familia campesina en Cuba
Por: Ingeniero Agrónomo, Arturo Arias Gómez.
Santiago de Cuba,
Noviembre del 2002
Para nadie es un secreto que los problemas de
alimentación en Cuba son cada día más difíciles de
resolver. El Gobierno cree que con la cuota que le vende
mensualmente a cada cubano resuelve el 80% de la
alimentación de cada mes; pero en una encuesta realizada
me he dado cuenta que esto sólo resuelve el 10% de la
alimentación mensual, con una dieta de las peores, ya
que la fuente proteica es muy pobre, por lo que el 90%
restante para el balance dietético mensual se debe
comprar a altos precios en los Mercados Agropecuarios,
sin importar el salario que se devengue.
Una familia de cuatro personas para comer regularmente
durante un mes debe gastar, sin comer carne todos los
días, 3 500.00 pesos cubanos. Esta cifra ningún
trabajador, alcanza a devengar, cuando el salario medio
en el país se calcula en unos 250.00 pesos (MN)
incluyendo los salarios de los militares y funcionarios
de la Administración Central del Estado, porque el
salario medio de los trabajadores directos a la
producción, no rebasa los 160 pesos mensuales, aún
cuando trabajen todos los días del mes.
Para nuestro análisis hemos considerado los siguientes
puntos como incidentales de la pobre economía de los
campesinos cafetaleros cubanos.
1) No posee un mercado que garantice una compra justa al
productor.
2) La alta sequía no permite la estabilidad productiva.
3) La fuente de nutrientes de los suelos es muy pobre.
4) Las plagas y enfermedades de los cultivo son cada vez
mayores.
5) La falta de fuerza de trabajo
6) Los precios de los implementos de trabajo no están al
alcance de los campesinos
7) La ropa y el calzado de trabajo no aparecen a la
venta en los mercados.
8) El robo es cada vez más abundante.
9) Los inspectores estatales son cada vez más y con
nuevas leyes.
Cada uno de estos aspectos los explico, para que se
tengan más elementos sobre
la situación del campesino cafetalero, de por qué, cada
día que pasa,
su economía es más pobre.
1. En Cuba sólo existe un mercado para el Café, la
Empresa Acopiadora Estatal. El estado en cada municipio
tiene una estructura, la cual es la encargada de velar
por la producción de las fincas privadas, para que estos
campesinos no desvíen la venta del producto para otro
destino. Sin embargo este campesino nunca ha recibido
una ayuda económica consecuente para lograr su
producción, ni una orientación sobre cómo desarrollar
cada actividad, tanto técnica como agro - técnica.
2. El período de seca que cada año nos azota
en la zona oriental del país es tan largo que la
floración se hace en las peores condiciones
atmosféricas, provocando que las plantas del cafeto
alcancen escasamente la formación del grano, ya que las
altas temperaturas y la falta de agua evita que ese
grano se forme.
3. La fuente de alimentación de los suelos prácticamente
no existe, la venta de fertilizantes químicos
desaparecieron totalmente para el sector privado, el uso
de la fertilización orgánica nuestros campesinos lo
desconocen y ni siquiera tienen la forma de producirlo
artesanalmente. No hay ninguna preocupación por el
Estado para contribuir con el mejoramiento de los
suelos y las plantaciones; con materia orgánica o con
humus, que pueden ser producidos por los propios
campesinos, si alguien les demuestra que realmente
aplicando estos elementos se obtienen mejores
resultados.
4. Las plagas y enfermedades que atacan los cultivos de
café, prácticamente no son preocupación del estado, los
métodos empleados se aplican mal o se violan los
procedimientos, la aplicación de bio-preparados,
necesitan de humedad en los suelos; pero como todo lo
estatal es cumplir con un plan trazado, la Estación de
Protección de Plantas, aplica los bio-preparados sin
tener en cuenta los parámetros óptimos, con la
consecuente pérdida del producto.
La otra parte de todo esto es que el propio campesino es
quien tiene que aplicar este bio-preparado, sin tener
los conocimientos elementales, ni los medios para su
aplicación. Las pérdidas son enormes para el productor
ya que no controla la enfermedad y, prácticamente, bota
el preparado que tiene que comprar nuevamente.
5. Si hablamos de la fuerza de trabajo con toda la
profundidad que merece este tema, nos tomaría mucho
tiempo, por lo que me permito sólo hacer algunos
señalamientos sobre este aspecto. La mano de obra
campesina es muy escasa, el promedio de edad es elevado
(60 años aproximadamente) por lo que se deduce que este
campesino hace solo lo que ya sus fuerzas le permiten.
Por otra parte los campesinos no pueden contratar mano
de obra asalariada ya que no está permitido por la Ley,
a menos que sea la propia familia.
6. Los instrumentos de trabajos no existen en el mercado
hace años, por lo que el campesino carece de limas,
machetes, sogas, guantes, serruchos, alambres, entre
otros, ni siquiera puede llegar a ellos, en el mercado
por divisas ya que no lo venden a sector privado, y si
uno de estos
renglones lo ponen a la venta, lo hacen a un precio tan
elevado que el campesino no alcanza a comprar por lo
exorbitante del cambio peso dólar.
7. La ropa y el calzado es algo similar al de los
instrumentos de trabajo. El campesino es chantajeado, ya
que para comprar un módulo de ropa y zapatos, tienen que
recoger 180 latas de 5 galones de café, como mínimo.
Por la vía de la compra en divisas es imposible, el
costo conllevaría a que muera por
inanición él y toda su familia. Con las ganancias
reales de la cosecha del café no se puede resolver estas
carencias, ya que el estado paga el café a un precio
irrisorio que apenas alcanza para mal comer y mal vestir
el dueño y el resto de los recolectores.
8. La delincuencia ocupa un papel importante en toda
esta estadística, por muy desagradable que sea este
aspecto, debemos decir que, penosamente, la delincuencia
no deja que el campesino apenas descanse, al atardecer
o en la noche atacan las plantaciones de café, arrancan
de la planta los granos maduros, verdes, cualquiera;
estropeando las plantas y mermando la cosecha.
9. Otro enemigo del campesino cubano lo es el Inspector
Estatal, se mete en la propiedad, chequea para ver si
realmente cumplió las orientaciones dadas por el estado
en cuanto al control o limpieza de las malas hierbas,
regulación de sombra, deshoje de plátanos, poda y
aplicación de bio-preparados.
De no cumplir con estas reglas es multado sin escatimar
que la producción a este campesino, le ha sido tan
costosa por los precios de los medios y con todas las
carencias que padece.
En resumen, se puede constatar cuantos enemigos
naturales y humanos tiene el campesino cubano. Se puede
hacer un análisis cuantitativo de la finca para saber
realmente las pérdidas o ganancias.
Las interrogantes pululan por doquier: ¿Podrá el
campesino algún día obtener suficientes ingresos como
para resarcir estas inversiones? ¿Podrá el campesino
cubano desarrollarse de tal forma que hasta pueda pensar
en unas vacaciones junto a su familia en alguna parte de
esta tierra? ¿Podrá algún día este campesino visitar un
hotel? Esto es una quimera con un gobierno
como el que impera en nuestra Patria.
Es inevitable hacer un poco de recordatorio, ya que
durante muchos años nuestra historia ha estado detenida
en el tiempo y sólo podemos tomar como referencia el
pasado, la información actual del mundo está manejada
por los medios que responden a los intereses del estado,
y la memoria del pueblo te lleva al pasado, a la época
anterior al 1959. Antes de esta fecha los campesinos
tenían producciones que vendían en los poblados
cercanos, hoy los campesinos no tienen ni para su propia
alimentación.
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