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Plenaria
Nacional del Plátano
Por: Haydeé
Rodríguez, Instituto Democracia y Cultura
SANTIAGO DE CUBA, marzo de 1998 - A
lo largo de mi vida de más de 6 décadas y media nunca
había visto y escuchado cosa más absurda, que parece
sacada de la ciencia ficción o de un cuento de mal gusto.
En el periódico Granma del miércoles 26 de Febrero
pasado leo: "Se realizó la plenaria nacional del plátano".
¿Cuándo hubo que llevar el plátano a una plenaria
nacional? Sin embargo las plazas del mercado, los múltiples
ventorrillos que existían en la ciudad ofrecían
permanentemente el plátano verde, pintón y maduro, a
gusto del consumidor. Ahora que esta vianda ha escalado
tal categoría a penas se ve en los
"mercaditos".
Cuando se oferta en los mercados agropecuarios --que es
pocas veces-- es a altos precios y no precisamente la
clase de plátanos que siempre nos acostumbramos a ver.
Este es de una especie que se conoce como plátano burro,
fongo, cambute, malteño, según la región o zona, pero
cualquiera que sea el nombre que se les de, antes sólo se
utilizaba como alimento para los puercos, a no ser como
"tostón" por su mejor textura.
Ahora a este nuevo engendro lo llaman Cemsa, que parece más
bien un producto de laboratorio, que con tanta química
perdió el sabor, y que no debe ser producto de una
clonación pues sería idéntico a su padre, el plátano
tradicional, al que éste no se parece ni en el tipo ni en
el sabor.
¿De dónde salió esta extraña vianda? Según el libro
de biología de las plantas, el plátano cultivado
principalmente en Cuba es la especie "Musa
paradisiaca L.", con sus variedades macho, burro y
hembra. Debajo leo, biofábrica, microplantas. Ahora sí
entiendo: éste es un plátano de laboratorio. Este que ha
sustituido al viejo y agradable plátano en franco período
de extinción.
Aunque no lo dice la periodista, mucho gasto habrá
ocasionado esta plenaria con el traslado de los delegados
de zonas tan alejadas como la provincia de Guantánamo,
alojamiento, alimentación, y todos los gastos que se
derivan de estas actividades. Y todo para discutir asuntos
tan inverosímiles como: "hay que defender el cultivo
del plátano, que se cuiden las matas, que no falte una,
ni se caigan o roben los racimos, que cuando no haya
cordeles para amarrarlas se sujeten con varas de marabú
cortadas por los mismos trabajadores".
Ahora tienen que inventar muchas cosas, se precisó, pues
los obreros están vinculados directamente a lo que
produzca la plantación, y los que antes se cruzaban de
brazos por falta de cordel, ahora tendrán que inventar...
Hasta ahora yo no sabía que había que ser un científico
para inventar cómo una mata de plátano podía producir
un racimo. Entonces me doy cuenta de la inteligencia
natural de nuestros antiguos campesinos, que no
necesitaban ir a la Universidad, ni tener un título de
Ingeniero Agrónomo para cultivar el plátano y las demás
viandas que abastecían a toda la población.
Un asistente a esta plenaria, el Ingeniero Agrónomo Frank
López, Jefe del Grupo Platanero de la Habana, traído
desde Guantánamo para trasladar la cultura técnica hacia
esta región, y cambiar la mentalidad de los agricultores
de esta zona occidental del país. pronunció estas
palabras, que fueron el criterio unánime de los presentes
según reportó la prensa oficial:
Dijo López que lo que más daña los platanales no son sólo
los problemas climáticos ni la falta de recursos, sino
las indisciplinas laborales y tecnológicas, y que en la
Habana era grande y difícil y que no ha podido curarse de
un mal, cuando viene la cosecha de papas, se le saca el
"plug" al plátano, se mueven todos los recursos
hacia el otro cultivo, luego se acuerdan de esa plantación
en la primavera cuando ya están deterioradas por la
hierba y la falta de riegos.
Según la periodista Raisa Pagés, en el encuentro se
reconoció que debe presionarse más sobre la disciplina
tecnológica y que los contratos se hagan por el grupo
provincial del plátano, no por Acopio, que sólo viene a
buscar el producto. "Los que damos los recursos somos
los que podemos exigir a los productores y prohibir que
vayan al mercado agropecuario los que no cumplan con los
requerimientos pactados en los contratos".
Lo mejor de este encuentro platanero agregó fue que junto
a las voces autorizadas como especialistas tuvo la
sapiencia que da la vida, el criterio de los mejores
obreros, campesinos y boyeros dedicados a este cultivo.
¡Cómo ha avanzado la ciencia, caballero! Ya el plátano
tiene una gran categoría, lo malo es que ni con estos
avances se logra satisfacer las grandes necesidades de la
población. Espero leer algún día sobre la plenaria
nacional del boniato o de la yuca, aunque parece que los
científicos todavía no se han preocupado por ellos,
tienen altos precios en los mercados agropecuarios, sin
olvidar al señor ñame, que parece que por no tener
corbata está en período de extinción, aunque por ahí
anden muchos ñames dirigiendo en el país sin la
necesidad de utilizar este atuendo tan elegante para el género
masculino.
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