¿Acción o reacción?
por Manuel del Río Olivero, Colaborador de la
Agencia de Prensa Libre Oriental
SANTIAGO DE CUBA, Junio de 1998 - El pasado día 3 de
junio fue clausurado en el Palacio de las Convenciones de
la capital el primer encuentro de presidentes de
cooperativas de créditos y servicios. El primero que se
celebra a casi 40 años de la creación de este tipo de
asociación.
¿Por qué precisamente ahora se realiza este encuentro
a tantos años de su fundación? Es evidente que es la
reacción del gobierno para contrarrestar los vientos que
soplan desde mayo de 1997 cuando por iniciativa del
Partido Cubano de Renovación Ortodoxa fuera fundada la
primera cooperativa independiente Transición, en Loma del
Gato, Santiago de Cuba.
Posteriormente, en septiembre del mismo año se funda
la cooperativa Progreso 1 en Bejuqueras de Filipinas en el
municipio Niceto Pérez, provincia Guantánamo. Así como
la Alianza de Agricultores Independientes de Cuba (ANAIC)
presidida por Reynaldo Hernández Pérez.
Como es de costumbre, los medios oficiales nada
divulgaron sobre los hechos acaecidos el pasado 5 de mayo
cuando los cooperativistas independientes intentaron
celebrar un evento donde se debatirían distintas
ponencias elaboradas por los propios campesinos.
Esta actividad fue impedida por las autoridades
gubernamentales empleando para ello diversos métodos
tales como detenciones, citaciones a los órganos de la
policía política, instituciones militares, así como
organizaron actividades festivas con expendio de bebidas
alcohólicas en las localidades de Jutinicú y Loma del
Gato, para impedir el acceso de los participantes a la
reunión y desviar la atención pública.
¿Por qué el interés de las autoridades cubanas en
opacar y acallar los reclamos de estos cooperativistas
independientes? Sencillamente porque éstos pretendían
realizar un programa de acción que contempla elementos
que rompen los obstáculos y barreras que frenan la
productividad, entre ellos el relacionado con la cría de
ganado vacuno. Como se conoce, en Cuba el campesino no
puede sacrificar este animal, y dispone sólo de parte de
la leche que produce.
Esta situación constituye un fenómeno que impide el
incremento de la masa ganadera, pues no se incentiva al
hombre. No se plantea realizar un sacrificio
indiscriminado del ganado, sino tener derecho a disponer
de parte su producción en base a los resultados de la
misma y así obtener la carne roja que en la actualidad el
estado se ve imposibilitado de suministrarle. Sobre cómo
y en qué proporción pudieran disponer de su rebaño no
se han pronunciado, pero es evidente que el gobierno puede
y tiene especialistas capacitados para realizar un estudio
al respecto.
Desde su creación al inicio de la revolución, las
cooperativas de créditos y servicios fueron relegadas a
un segundo plano o simplemente ignoradas por su condición
de propietarios, recabando en las granjas estatales el
peso fundamental de la producción agrícola. En el periódico
Trabajadores de fecha 8 de junio del 98 se planteó:
"este tipo de organización obtuvo logros y mejoras
para el campesinado cubano".
Esta afirmación es cierta, pero a costa del deterioro
de la economía del país, al no tomarse en cuenta los
costos de producción y cito nuevamente al referido periódico
que plantea:"... también las circunstancias actuales
nos ayudaron a descubrir que veníamos de una época de
vacas gordas, muy gordas, de abundancia, de mucha
abundancia de recursos a una época de escasez muy grande,
de vacas flacas y nos ayudaron a descubrir la forma en que
se utilizaban los recursos o se dilapidaban incluso muchos
recursos. Nos sorprende y llega el derrumbe del campo
socialista y perdimos los mercados, perdimos todo
combustibles, materias primas, alimentos, créditos".
En esta reunión el énfasis principal se hace en el
fortalecimiento de las cooperativas de créditos y
servicios, que según declaraciones del vice-presidente
primero de la ANAP, publicadas en el periódico
Trabajadores del pasado 11 de mayo de 1998, y cito
textualmente: ... "éste consiste fundamentalmente en
la unión de las mismas para recibir servicios, insumos,
financiamientos y asesoría técnica, creando una
administración profesional que se subordina a la junta
directiva y a la asamblea de socios, equipo éste que podría
estar integrado por un administrador, un económico y un
representante- vendedor"
Intenciones éstas que se asemejan a las propugnadas
por el programa de acción del Partido Cubano Ortodoxo en
lo referente a la reforma agraria que se proponía llevar
a cabo en el país cuando tomara el poder el extinto
Eduardo René Chibás.
El presente artículo no pretende detractar los
resultados u objetivos de la citada reunión, por el
contrario vemos con buenos ojos que se le de el lugar que
merece esta parte del campesinado y que se elaboren métodos
y mecanismos que coadyuven a resolver la problemática de
la alimentación del pueblo cubano, pero sí pretende
resaltar el granito de arena aportado por el Partido
Cubano de Renovación Ortodoxa, dirigido por Diosmel Rodríguez
Vega, así como por los valerosos campesinos de las
cooperativas independientes Transición y Progreso 1,
encabezados por Jorge Béjar, Antonio Alonso y Reynaldo
Hernández.
Las cooperativas de créditos y servicios son sin dudas
la cantera de donde surgirán más temprano que tarde los
integrantes de las cooperativas independientes, de aquí
la atención del estado en esta hora para con los
cooperativistas de créditos y servicios.
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