GaciCuba
Grupo de Apoyo a las Cooperativas Independientes de Cuba

La verdadera justicia social está; en poner a todos los individuos en capacidad de pago, no en exoneralos de ello. La gratuidad prostituye el concepto del valor.

 

Noticias

Internacionales

Información
Técnica

Artículos

Documentos

Boletín

Correspondencias

Contribuciones

Fotos

Quienes somos

Opiniones

Enlaces

Portada

Index

 

 

 

 

El derecho más importante
Porfirio Cristaldo Ayala 

La ignorancia, el populismo o la inconsciencia es lo único que puede explicar la aprobación en la Cámara de Diputados de un Estatuto Agrario socialista. Esta ley aspira a ejecutar la reforma agraria en pleno siglo XXI, en la era de la globalización y la informática. Los diputados olvidan la libertad y la prosperidad de la gente cuando están en juego los votos de los sintierras. O quizás, no aprendieron del fracaso del socialismo y la reforma agraria en todas partes. 
La propiedad parece muy fácil de entender. Un niño que apenas camina sabe perfectamente el significado de lo ``mío``. Pero otros conceptos no son tan sencillos, como la noción de lo ajeno. A los ladrones les cuesta respetar la propiedad de otros, lo mismo que a los legisladores. Pero lo más difícil para los políticos es entender que el derecho de propiedad es parte del derecho a la vida y la libertad, y que su estricta protección tiene decisiva importancia para el progreso de los pueblos.

Los liberales progresistas y socialistas, como el diputado Cándido Vera Bejarano, creen que la propiedad es el menos importante de los derechos humanos. Ninguno de ellos aceptaría restringir la libertad de expresión y de prensa, ni siquiera reglamentarlas, porque las consideran sagradas. La Constitución dice: ``Se garantizan la libre expresión y la libertad de prensa, ...sin censura alguna...; en consecuencia, no se dictará ninguna ley que las imposibilite o las restrinja``.

¿Por qué no defienden con el mismo entusiasmo el derecho de propiedad? Los legisladores saben que la libertad de prensa solo puede garantizarse si se prohíbe dictar leyes o reglamentos que la restrinjan. ¿No debería la ley suprema establecer también que la propiedad es inviolable y que no se dictará ninguna ley que la restrinja? ¿No ven los graves riesgos para la libertad económica que significan las leyes como el Estatuto Agrario que restringen y confiscan la propiedad? La propiedad no es absoluta, responden los populistas. ¿Acaso es absoluta la libertad de expresión? Algunos no se percatan que la propiedad es un derecho humano. Los objetos no tienen derechos. En realidad, la propiedad es el más importante de los derechos. Los liberales clásicos consideraban ``propiedad``, no a los objetos o inmuebles, sino a los derechos fundamentales a la vida, la libertad y los bienes.

La libertad de expresión no es un derecho aislado o diferente al derecho de propiedad, sino que, al igual que todos los otros derechos, surge de la propiedad que tienen las personas sobre sí mismas. El hombre es libre sí su capacidad de elegir no está impedida o amenazada por el uso de la fuerza. La propiedad de una persona es la extensión de su vida. Vida, libertad y propiedad son una y la misma cosa.

En la Unión Soviética la constitución garantizaba la libertad de prensa. No había leyes que la restrinjan. No era necesario. Para controlar a las personas y a la prensa a los comunistas les bastaba con desconocer los derechos de propiedad. Toda la prensa, el papel, los equipos de fax y fotocopias eran de propiedad del Estado. No había prensa privada y, por ende, no había libertad de prensa.

Para limitar la libertad de las personas los gobiernos solo precisan de leyes que restrinjan la propiedad privada. La libertad de prensa se viola dificultando el acceso a la información o la adjudicación de frecuencias de radio y TV, o restringiendo la importación de papel, tinta e impresoras. La libertad de reunión se limita restringiendo el ingreso a los locales y la libertad de trabajar con leyes laborales. La libertad económica se limita con leyes ambientales y reforma agraria.

Proteger la propiedad no es difícil. Para ello la ley debería establecer que la expropiación se permitirá solo por causa de utilidad pública, determinada en cada caso por ley que garantizará una indemnización apropiada. Estos preceptos impedirán la sanción de leyes agrarias y ambientales que violan la propiedad para favorecer a los políticos y grupos de presión, en detrimento de la libertad y el anhelo de prosperidad de la gente.

Los legisladores que entienden que el derecho de propiedad es una expresión del derecho a la vida y la libertad debieran protegerlo con la misma pasión con que defienden a la libertad de expresión y de prensa y los otros derechos humanos. Y no solo por una razón moral o de principios, sino también porque la protección irrestricta de la propiedad privada es condición indispensable para atraer la inversión, crear fuentes de trabajo e impulsar el progreso económico y social.

©Copyright 2000 GACICUBA
Webmaster: Alexandria Library Incorporated