PROYECTO DE DESARROLLO
CIVICO RURAL
 INTERNACIONAL

HOME

DIRECTIVOS

ORGANIGRAMA
  PROGRAMAS
DESARROLLO
COOPERATIVO
 
 ASISTENCIA
TECNICA Y
DESARROLLO
 
GENERO Y DESARROLLO
 
JUVENTUD Y
DESARROLLO
 
DESARROLLO
ACADEMICO
 
PROGRAMA HUMANITARIO

CAPITULOS

COLOMBIA
 
CUBA
 
DOMINICANA
 
NICARAGUA
 
PERU
 
VENEZUELA
 
Link
 
Links
Especiales
 
FLAMUR-AMERICA
 
Webs Polan Lacki:
          Anterior

          Nueva
 
 
 
Artículos
Importantes
 
El hombre, la política y el cooperativismo
 
Lacki1
Lacki2
Lacki3
Lacki4
 
Campesinos pasan hambre
 
Otros artículos
 

 

 

El legado de Rosa Berre

Diosmel Rodríguez

Hay personas que sin proponérselo dejan un gran legado, ese es el caso de Rosa Berre. Modesta en extremo y de una sencillez tremenda, casi de forma silente dejaba día a día todas sus energías en el trabajo por la libertad de Cuba. No con esa retórica de la patria incorporada, sino de forma práctica a través de la sociedad civil, algo en que creía desmedidamente.

No quiero hacer un recuento de sus virtudes, algo que la haría sonrojarse, ni nunca esperé tener que escribir esta nota, pero en justicia a su esfuerzo tengo que escribirla, con la emoción de un poema, más que de un simple artículo, porque la vida de Rosa, más que todo, era poesía.

Mi vida personal está llena de ella, de su cariño y lealtad incondicional, o condicional a sus principios, que respaldaban los míos. Rosa nunca padeció de esa ambición personal que la haría temer del talento ajeno, confiaba en el suyo propio y con él enfrentaba a sus posibles enemigos. A eso me enseñó a mí también Rosa.

En los momentos estériles de un exilio, que a veces se torna hostil, siempre tuve el apoyo emocional y comprensivo de Rosa. Hoy siento ese temor e inseguridad que experimenta el ser humano cuando pierde a sus padres, entonces para mi, ella era uno de ellos.

No se llena el vacío de Rosa con una simple nota de dolor, ni se puede sustituir su amistad con una nueva, sólo me queda para aliviar ese dolor que me oprime el pecho y me quiebra la garganta, retomar sus energías y esparcirlas por los campos de Cuba, en busca de nuevas rosas blancas, o de white rose, como ella solía llamarse.

Un hasta pronto hermana, y seguiré luchando hasta que pueda alcanzarte.

Miami 23 de octubre, 2006.