|
La
Liberación, de Parcela
en Parcela
Diosmel Rodríguez
Vega
Hotel Radisson 20 de Noviembre de 1998
"La verdadera justicia social está en poner a
todos los individuos en capacidad de pago,
no en exonerarlos de ello. La gratuidad
prostituye el concepto del valor".
La
tierra, en su inmenso secreto, brota su amor en la
comprensión de producir, según la piedad conque se
mire. El hombre, misterio de la creación, es parte de
la tierra, como ella es de él y de esta unión divina
nace la voluntad del Señor, de una buena cosecha.
A la inoperancia del sistema socialista de producción,
con sus ya conocidos achaques de falta de gestión,
desinterés individual sobre los medios colectivos que
no representan nada ni para unos ni para otros, siendo
objeto de uso y abuso de una irresponsabilidad social,
que la tierra nunca ha estado dispuesta a soportar y
que no justifica
en nada el desastre económico del sistema, pero sí
enseña que la tierra necesita del amor para producir.
La terrible crisis alimentaria en Cuba condujo
necesariamente a un análisis pormenorizado de dicha
situación, partiendo de sus orígenes y posibles
causas, tomando como base la condición de ser éste
un país tropical con excelente clima y una tradición
agrícola que no justifica tal situación.
El actual gobierno cubano--que ejerce sus funciones
desde l959.- se trazó como meta alcanzar un
desarrollo sostenido en la agricultura, modificando
las estructuras económicas y de producción,
convirtiendo las fincas privadas en granjas estatales,
todo bajo los preceptos de la "Reforma Agraria".
También se hicieron propietarios de sus tierras y
bajo las mismas prerrogativas de la mencionada ley de
"Reforma Agraria" aquellos que ya se
encontraban en posesión de las mismas, ya sea como
colonos o precaristas, pero el campesino sin tierras,
sin tierras se quedó, y de ellos nacieron los obreros
agrícolas, que de forma asalariada comenzaron a
laborar en las llamadas "Granjas del
Pueblo".
La política gubernamental siempre se sustentó en la
cooperativización como forma superior de producción
agrícola, defendiendo y argumentando sus conceptos, y
con la misma política desatendió la forma de
producción independiente e individual, lo que provocó
un éxodo masivo de la población rural hacia las
ciudades.
Disímiles fórmulas fueron puestas en práctica por
el gobierno, desde
las "Granjas del
Pueblo", las Cooperativas de Producción
Agropecuaria, de Créditos y Servicios, hasta las
Unidades Básicas de Producción Cooperativa
finalmente, todas sin alcanzar resultados económicos
positivos.
Visto todo esto así, es fácil comprender que siempre
ha sido la cooperativización una intención del
gobierno, hasta por ley. En la Constitución de l976
se reconoce el derecho de formar cooperativas,
incluyendo las de Créditos y Servicios, que serían
las encargadas de mantener organizados a los
campesinos independientes bajo el control estatal, a
través de la Asociación Nacional de Agricultores
Pequeños.
¿Acaso es que las cooperativas están condenadas a
ser un mecanismo de producción inaplicable en Cuba,
que no gozan del interés individual de las personas
de pertenecer a ellas? Categóricamente podemos
afirmar que es un proyecto viable, pero necesita de la
motivación individual de las personas que lo integran,
sin perder la identidad
de los que le dieron origen, o sea a la condición
de campesinos, con plena autoridad y derechos sobre
sus propiedades sin intromisión de nadie --incluyendo
al Estado-- con motivaciones políticas que
condicionen y deformen el verdadero propósito del
proyecto. Esto ha sido lo que ha frustrado todo
intento de independencia económica de las entidades
agropecuarias en Cuba, que siempre han tenido que
responder a una voluntad política.
Este contorno hizo posible arribar a la conclusión
de, devolver al César lo que es del César, a los
campesinos cubanos no les quedó más alternativa que
reivindicar estos valores morales sobre la tierra,
y el 5 de mayo de 1997, en el lugar conocido
como Loma del Gato, en la provincia Santiago de Cuba,
se funda la primera cooperativa independiente
denominada Transición, con unas pocas familias y alrededor de 54 hectáreas
de tierra.
Teniendo en cuenta que si se organiza una cooperativa
--fundamentalmente agrícola--, libre de ataduras de
cualquier índole, con plena libertad de cultivo y
sujeta a
las leyes del mercado, donde el Estado sea un cliente
más, pagando salarios justos y razonables que puedan
garantizar la canasta familiar básica y donde la
asistencia social se pueda brindar directamente a los
beneficiarios a
través de los hospitales y las distintas
denominaciones religiosas, no entran en contradicción
con las leyes del país y sí se corresponde con el
discurso oficial del gobierno --no acorde a la
realidad-- de una verdadera justicia social.
Las cooperativas agropecuarias independientes reúnen
a campesinos individuales propietarios de sus tierras
y a usufructuarios. Transición radica en Loma del
Gato, provincia de Santiago de Cuba; Progreso I
en Bejuquera de Filipinas, provincia de Guantánamo.
Para ello, se acogen a los lineamientos y derechos al desarrollo establecido por
las Naciones Unidas y a la
práctica universal del derecho sobre la
propiedad y para que se tenga una idea de los
objetivos y propósitos de esta nueva organización
agraria, a continuación la declaración de principios
que dio origen su constitución.
Constitución
de la Cooperativa Independiente Transición
SANTIAGO
DE CUBA, Mayo 5 de 1997-
El campesinado cubano, sumido en un virtual
atraso y marginación social, atrapado entre el
terratenientismo, los males propios del subdesarrollo
y la ambición natural de los hombres, puso toda su fe
y esperanza, y hasta sus últimas energías, en un
proceso donde le iba la vida, para de una vez y para
siempre acabar con todo lo que a la injusticia social
se refería.
Así, en un proceso violento, olvidando los peligros
de las revoluciones, se enfrascó en un movimiento
armado que culminó el 1 de enero de 1959, con la toma
del poder de los llamados "rebeldes".
Todo un momento de ilusión, llegó a las empobrecidas
mentes de los
campesinos, quienes vieron en el despojo de la
propiedad ajena su propia solución. Algo así como
quitarle a los ricos para darle a los pobres.
Pero todo se derrumbó. El modelo socialista de
granjas agropecuarias controladas por el estado asumió
el control de todas las tierras, sus productos, y
hasta de la vida del campesinado.
Como reacción lógica a la colectivización agrícola
se presentaron dos fenómenos: el éxodo masivo hacia
la ciudad y el conformismo de permanecer en los campos
bajo esa apatía social en cuanto al trabajo. Unos,
trabajando como obreros agrícolas, con bajos salarios,
por lo que muchos calificaban el hecho, de que el
estado hacía como que le pagaba, por lo que ellos hacían
como que trabajaban. Y los otros, de forma
independiente lograron
producciones mínimas de subsistencia como autoconsumo
y vendiendo pequeñas cantidades de forma clandestina
para cubrir sus más perentorias necesidades.
Todo esto era como una resistencia pasiva para esperar
en un momento dado la solución de sus problemas, con
proyectos agrícolas que realmente respondieran a sus
intereses y necesidades.
Transcurridos 38 años, viendo el empobrecimiento
generalizado al que hemos llegado, que nuestros
familiares están en peligro por desnutrición,
enfermedades curables y sometidos a sacrificios y
esfuerzos ante la vida innecesarios, por lo que
nosotros, todos mayores de edad, y en plena capacidad
física y mental, nos proponemos buscar a partir de
nuestras propias iniciativas, recursos y posibilidades,
las vías de desarrollo que nos permitan a nosotros y
a nuestras familias, y en cierta medida ayudar a
nuestro pueblo a adquirir el sustento de vida más
elemental.
Para ello, nos acogemos a los lineamientos
constitutivos sobre el derecho de independencia
absoluta del que trabaja la tierra y establecemos lo
siguiente:
a)
Libertad de asociación o no asociación a plena
voluntad, de acuerdo a intereses afines.
b) Libertad de cultivos en cuanto a forma, calidad y
cantidad.
c) Libertad de mercados. Los productos se venderán en
la época y lugar más convenientes, siendo el estado
un cliente más.
d) Ningún producto cultivado responderá a
regulaciones que limiten su mercado, incluyendo el café,
cacao, caña de azúcar, etc.
e) Situaremos parte de nuestros productos en lugares o
clientes como corporaciones extranjeras, hoteles para
turistas, etc. que nos posibilite las divisas
suficientes para adquirir los equipos, insumos y
combustibles necesarios para realizar nuestro trabajo.
f) Realizaremos la crianza de todo tipo de animales
que nos permita garantizar el alimento familiar y su
comercialización bajo las leyes del mercado. Esto
incluye la crianza de ganado mayor y su sacrificio, sólo
acogidos a normas y regulaciones sanitarias.
g) Recurriremos a cuantas instituciones internas o
externas puedan cooperar en el financiamiento de este
proyecto, amortizable de acuerdo a nuestras
posibilidades y las regulaciones financieras que
prevalecen en el país.
h) Lucharemos de forma organizada para
demandar al gobierno para que suspenda todas aquellas
medidas y regulaciones que perjudican al campesinado,
y son la causa de nuestro empobrecimiento y baja
productividad.
Para dar cumplimiento a todo lo anterior, nos unimos
bajo los principios y prerrogativas de una cooperativa
de producción agropecuaria, la que llamaremos "Transición".
La misma cuenta con 20 miembros, o socios, y 80
familiares, con un área de tierra disponible de 54
hectáreas; 10,5 de potreros; 13,5 de café; 7 de
frutos menores y 23 ociosas.
Firmado: Jorge Béjar Baltazar, presidente de la
cooperativa
"Transición".
El
gobierno cubano hasta la fecha no le ha dado un
reconocimiento oficial, pero tampoco cuenta con el
instrumento legal desde el punto de vista jurídico
para prohibirla. Para hacer realidad estos objetivos
se presentó este plan de desarrollo al gobierno a
través de su organismo representativo: la Asamblea
Nacional del Poder Popular, por medio de su personero
Ricardo Alarcón. Inmediatamente se extendió la idea
y el 23 de septiembre de 1997 se funda la segunda
cooperativa de este tipo, Progreso I, en Bejuquera de
Filipinas, municipio Niceto Pérez, provincia de Guantánamo
Dentro del proyecto constitutivo de estas cooperativas
se tuvieron en cuenta varios factores: su viabilidad
de acuerdo al marco legal establecido por el gobierno
cubano, la voluntad de los campesinos de buscar formas
distintas que le permitieran alcanzar altos
rendimientos productivos y de forma conjunta defender
el derecho de conseguirlo, la percepción
internacional de que la asistencia para el desarrollo
debe ser llevada directamente a las formaciones económicas
independientes, que por naturaleza son las interesadas
en reconvertirla en beneficios para los verdaderamente
necesitados.
En la elaboración del proyecto también se tuvo en
cuenta su difusión dentro y fuera del país, ya que
el concepto de la palabra cooperativa estaba
prostituido por el fracaso y los malos resultados que
trajo para sus miembros la colectivización realizada
por el llamado proceso revolucionario, por lo que se
hizo necesario utilizar emisoras radiales que
transmiten desde el exterior para dar a conocer los
fines y propósitos del proyecto, que junto a la
propia divulgación del gobierno en su empeño por
contraatacarlo se ha convertido en conocimiento y
motivación nacional. También se decidió tomar en
cuenta las potencialidades más objetivas en alcance y
profundidad de la difusión moderna, Internet, que
mediante el programa CubaNet nos ha permitido
establecer contacto con organismos y personalidades
interesados en mantener relaciones de cooperación.
La primera etapa fue muy difícil por la posición
hostil del gobierno contra los fundadores del proyecto,
que fueron expulsados de la organización oficialista
ANAP y hostigados constantemente por la policía política,
dejándolos sin posibilidades legales de subsistencia
económica, por lo que se agradece a algunas
organizaciones solidarias del exterior que
inmediatamente le hicieron llegar, aunque pequeña,
determinante y precisa ayuda.
Luego vino un
momento de cambio en la política del gobierno
con respecto a ellos, e inclusive se les insinuaba
cierta cooperación, y aunque de una forma muy sutil
se les reconocían sus demandas y se les tratan de
reivindicar a partir de iniciativas gubernamentales,
como es el ofrecimiento de tierras, mejores precios
para sus productos y el suministro de algunos insumos
básicos como alambres para cercas, fertilizantes,
herbicidas e insecticidas, entre otros. Esto permitió
que el proyecto siguiera teniendo aceptación,
incrementándose constantemente el número de miembros
y las áreas de tierra, tanto de la cooperativa
Transición como en Progreso I.
Para su mejor funcionamiento las cooperativa presentan
sus planes de desarrollo, los cuales son revisados por
la Junta Directiva, la que comprueba su viabilidad y
ayuda a gestionar fondos para su ejecución. El
proyecto de cada cooperativa estaá formado por los
planes individuales de sus asociados, los cuales son
los máximos responsables, pero las pérdidas o
ganancias serán de entera responsabilidad del
proyecto individual de cada uno.
Los beneficios de las cooperativas serán para todos
los asociados incluyendo sus familiares, por lo que de
forma conjunta se realizarán los proyectos sociales,
culturales y económicos y se realizarán las demandas
que puedan contribuir al bien común.
La organización en cooperativas, pero con incentivos
y responsabilidades individuales debe garantizar altas
producciones, para ello se escogerán las tierras más
adecuadas para cada cultivo teniendo en cuenta su
variedad, partiendo de la experiencia individual y
colectiva de los asociados. Además se tendrán en
cuenta los intereses del mercado, relacionados con la
oferta y la demanda y la proyección de los precios.
Se asegurará que cada cultivo se siembre en la mejor
época y en la proporción que pueda asegurarse su
atención cultural. Buscar los métodos de cultivo más
adecuados incluyendo regadíos, uso de materias orgánicas
y fertilizantes. Los cultivos de ciclos cortos son
vitales en momentos que los abastecimientos están en
índices de crisis, pero que además aseguran pequeñas
entradas económicas que posibilitan la subsistencia
de estas familias campesinas, en momentos que el
gobierno no les proporciona ningún tipo de asistencia.
Desarrollar la crianza de animales para asegurar el
alimento familiar a corto plazo, pero que además por
su rápido desarrollo y alto valor comercial ayudaría
a amortizar los costos de la inversión.
Por el estado de deterioro que tiene la economía
cubana, todo proyecto que se implemente para resolver
la alimentación en Cuba, queda bajo el concepto de
ayuda humanitaria, aunque sea a partir de la autogestión
de su pueblo, pues ningún proyecto iría más allá
de la recuperación de la propia inversión financiera
que pueda proporcionar cualquier entidad dentro o
fuera del país, ya que lo que se pudiera considerar
ganancias pasaría a ser fuente de financiamientos
para nuevos proyectos.
No obstante cada asociado estará obligado a responder
por los fondos asignados para que sean empleados en
los destinos y proyectos predeterminados por la
cooperativa, pero además responderá porque los
mismos sean empleados con la eficiencia que asegure la
amortización de la inversión en el tiempo
planificado.
Se buscará un nivel de eficiencia tal que todos los
socios puedan obtener ganancias, se destinarán fondos
de las cooperativas para resolver las necesidades más
apremiantes de los miembros, pero además se buscarán
préstamos y financiamientos para ayudar a las
familias a resolver sus necesidades básicas como son
la construcción de servicios o letrinas sanitarias,
pisos de cemento y aseguramiento de agua potable.
También se hace necesario financiar inicialmente
cierta cantidad de alimentos hasta que sus
producciones le permitan su autosuficiencia.
Las cooperativas independientes intercambiaran parte
de sus productos o realizarán comercios entre sí,
que resuelva la comercialización
sin tener que recurrir al mercado agropecuario
controlado por el Estado.
La falta de ropa y zapatos hace insoportable la vida
en el campo, es imprescindible un mínimo de
abastecimiento para que los niños puedan asistir a
los colegios, sus precios en las tiendas en divisa
hacen imposible su acceso a las empobrecidas familias
campesinas. Una adecuada política de precios y
liberación del mercado, que las cooperativas
independientes se les pague en divisas sus
producciones, que hoy el gobierno adquiere en países
como Dominicana y el Canadá, esto les permitiría
resolver todas sus necesidades.
Canalizar ante el gobierno cubano estas
demandas y presentarlas ante los organismos
internacionales como causa que frenan y violan los
derechos al desarrollo.
LA
ALIANZA
Todo
movimiento que tiene que emprender un proceso de
demandas sociales, aunque esté en el más legítimo
derecho de hacerlo, tiene que contar con una unidad
organizadora, que lo represente y defienda. Por ello,
estos campesinos no sólo se vieron en la necesidad de
organizar una nueva forma económica de producción, o
sea, las cooperativas independientes, sino una alianza
nacional, (ANAIC) como una ONG. Un órgano de carácter
jurídico, que a través de las leyes mundialmente
reconocidas y conceptos internacionales de desarrollo
económico y social, defienda el derecho de los
campesinos ante las violaciones gubernamentales, que
son las que rigen la política de estado, con respecto
a los campesinos.
|
|