FLAMUR
Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales  

La verdadera justicia social está poner a todos los individuos en capacidad de pago, no en exonerarlos de ello. La gratuidad prostituye el concepto del valor.

 


 

 

 
 

 

 

 


 
CONCLUSIONES:

Después de un exhaustivo análisis en el seno de esta asamblea podemos arribar a las siguientes conclusiones:

La FLAMUR tiene que consolidar un liderazgo nacional, capaz y representativo, que lleve a cabo los lineamientos de su programa gestor. Se vincule a la problemática de la mujer campesina y se convierta en una organización de masas con poder de convocatoria y capacidad movilizativa.

La FLAMUR como toda organización social inherente a la Sociedad Civil debe contribuir a la estructuración de la sociedad, sin la intención de sustituir la responsabilidad de las autoridades gubernamentales, quienes están obligadas con la sociedad a lograr resultados tangibles en el bienestar de la población.

Que sólo una apertura económica y política permitirá a la mujer desarrollar sus potencialidades productivas, situándola como protagonista de su desarrollo personal y familiar. La FLAMUR estará junto a sus representadas exigiendo a las autoridades de turno, su responsabilidad en crear el clima político, económico y social que permita a nuestras mujeres del campo alcanzar un nivel de vida justo y decoroso producto de esa apertura.

La FLAMUR demandará su personería jurídica ante el Registro Nacional de Asociaciones, y junto de los demás capítulos de la FLAMUR en América Latina aplicará para un status consultivo ante el Comité Económico y Social de las Naciones.

La FLAMUR centrará su estrategia de trabajo en la reunificación familiar, convirtiendo la familia en el principal motor de la sociedad, ayudando a erradicar aquellos males que las afectan y que solas no lo pueden enfrentar.

No podemos salir de esta asamblea sin un plan de acción que de continuidad a nuestro trabajo, cada mujer campesina tiene que saber que hacer para salir adelante y donde está la mano solidaria la FLAMUR para guiarla. Nuestras mujeres y la población en general están cansadas del discurso vacío y de promesas incumplidas. Por tanto tenemos hacer valer nuestros derechos y todas juntas salir a rescatar nuestra dignidad.