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PONENCIA
TITULO:
ALGUNAS CONSIDERACIONES ACERCA DEL MOVIMIENTO
COOPERATIVO EN CUBA.
AUTOR:
LICENCIADO PEDRO SERRANO URRAS
EVENTO: II
SEMINARIO INTERNACIONAL DE COOPERATIVAS
UNIVERSIDAD DE LA HABANA
NOVIEMBRE
13,14 Y 15, 2002
FRASES
CELEBRES
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“El
cooperativismo es un movimiento educativo con rostro
económico”
Paul Lambert
“El
cooperativismo es la fraternidad del centavo para
derrotar la tiranía del capital trustificado”
El cooperador, 1934
“Ameos
las ideas generales y ocupémonos de cosas pequeñas.
Así como conseguiremos hacer las grandes… Sirviendo
al grupo humano en que estamos es como mejor podemos
servir a la humanidad”
Juan J.
Busto |
I N T R O D U C C I O N
La
COOPERACION constituye una arraigada tendencia
instintiva del ser humano. Es una forma de obrar, de
actuar en grupo, conjuntamente con los de más seres
humanos. Cooperación con los otros para algún fin.
Es la base, el fundamento del surgimiento de la
COPERATIVA y la COOPERATIVIZCION. Además, es
un proceso que permite llevar el trabajo individual a
trabajo social.
Es decir, la COOPERACION constituye la forma de
trabajo de muchas personas coordinadas y reunidas con
arreglo a un fin en el mismo proceso de producción o en
procesos de producciones diferentes, pero
interrelacionados.
La COOPERATIVIZCION no es más
que el proceso de formación y consolidación de un
sistema integral de empresas cooperativas, que conforman
un importante sector de la economía nacional, cuyo
interés fundamental es: la satisfacción de las
necesidades de los asociados y la comunidad.
El COOPERATIVISMO
es considerado un movimiento social de carácter
internacional; una forma de comportamiento; un
enfrentamiento de la realidad, apoyado fundamentalmente
en la solidaridad; con un organismo nucleador, la
Alianza Cooperativa Internacional (A.C.I) que agrupa
unas 800 000 cooperativas de todo el planeta, las cuales
asocian alrededor de ochocientos millones de personas.
Este movimiento alcanza su formación, existencia y
desarrollo en la vida cotidiana, mediante las
COOPERATIVAS.
Actualmente el cooperativismo constituye una fuente
alternativa de trabajo y solución
a los problemas sociales y económicos que agobian al
mundo. Es una filosofía de vida, de la que está
totalmente excluidos el egoísmo, la afición personal y
el malsano propósito de lucrar a cualquier costo.
Según datos aportados por la ACI, por su
amplitud y crecimiento logrado en el ámbito
internacional, puede ser considerado el movimiento
cooperativo como el movimiento socio económico más
grande del mundo actual; pueden encontrarse
cooperativas en todos los países, en las más diversas
culturas y economías. Resulta difícil imaginar alguna
actividad económica en la que no hayan sido constituidas
cooperativas. Las cooperativas están en todas partes, en
la producción, en el mercado, el consumo, el trabajo
asociado, la vivienda, los seguros, el transporte y
hasta en la agricultura, actividad a la que dedico este
trabajo.
La extensión y profundidad del tema resulta imposible
agotarlo en esta modesta obra, realizada con la
aspiración y la esperanza de poder contribuir, de algún
modo, a enfrenar la falta de conocimientos existentes
sobre esta formidable doctrina económica de organización
social.
I.
GENERALIDADES:
I.I.- ¿QUE
ES UNA COOPERATIVA?
Aún cuando he
iniciado mi trabajo con esta interrogante, es necesario
que conozcan, que en modo alguno, podré llegar a una
definición completa de este concepto, pues las
definiciones de ninguna manera pueden abarcar en una
descripción todos los aspectos de una cooperativa.
Las cooperativas
están formadas por gente común. Son las personas quienes
la componen y por tanto este término es aplicado
adecuadamente a muchas actividades de grupo, es decir, a
las actividades colectivas de carácter económico y
social, que dirigen sus intereses fundamentalmente a
negocios de compraventa, asegurarse la vida y servir a
las necesidades de sus miembros.
El francés Charles
Guide afirmaba: “El cooperativismo no ha nacido de
la mente de algunos intelectuales, sino de la entrañas
del pueblo, de las necesidades de la gente”.
Cada persona, como
ser social que es, siempre tiene necesidades que desea
satisfacer. Lucha por elevar su nivel d vida, mejorar su
calidad, enriqueciendo su existencia con una vivienda
confortable, poder darles a sus hijos una educación
adecuada y en definitiva, lograr satisfacciones
personales y familiares es su prioridad.
Estos intereses
básicos de las personas difícilmente pueden realizarse
de forma individual, por lo que desde el inicio de la
humanidad los hombres se han estado agrupando con el fin
de hacer, de forma colectiva, lo que probablemente no
hubieran podido realizar individualmente, constituyendo
un beneficio mutuo, logrando pasar de un estado
primitivo a otro altamente técnico y civilizado.
En fin, las
cooperativas son creaciones humanas que constituyen, sin
duda alguna, una alternativa real de soluciona a muchos
problemas sociales. El profesor Paul Casselman
asegura que son: “un sistema económico con un
contenido social”
Las cooperativas
son parte del sistema de libre empresa, competitiva, que
dependen de los ingresos obtenidos para cubrir sus
gastos y cuyo objetivo fundamental es cubrir las
necesidades de sus miembros de una forma económica y
eficiente. Constituye un negocio voluntario y
consensual, poseído, controlado y operado por sus
miembros y para ellos sobre bases no lucrativas.
Las cooperativas se
encuentran organizadas e incorporadas a la sociedad para
dedicarse a actividades economizas, sostenidas bajo
principios de democracia, conciencia social y
relaciones humanas.
Considerando los
elementos expuestos, la ACI en el XXXI Congreso,
realizado en Manchester, Inglaterra en septiembre de
1995 adoptó la definición siguiente:
“Una
COOPERATIVA es una asociación autónoma de personas que
se han unido de forma voluntaria para satisfacer sus
necesidades y aspiraciones económicas, sociales y
culturales en común, mediante una empresa de propiedad
conjunta y de gestión democrática”.
1.2.-
PRINCIPOIOS Y VALORES COOPERATIVOS:
La existencia de
los valores cooperativos data de 1844. Aparecen por
primera vez en los estatutos de la cooperativa de
ROCHDALE y han sido transformados en los congresos de la
ACI de París en 1937, de Viena en 1966 y
Manchester en 1995, donde, precisamente fueron aprobados
los valores y principios siguientes:
DE LOS
ASOCIADOS:
honestidad, transparencia,
responsabilidad social y compromiso con los demás.
VALORES
DE LAS
COOPERAIVAS: ayuda mutua,
responsabilidad, democracia,
igualdad, equidad
y solidaridad.
PRINCIPIOS:
- Adhesión
voluntaria y abierta.
- Control
democrático por parte de los miembros.
- Participación
económica de los asociados.
- Autonomía e
independencia.
- Educación,
capacitación e información.
- cooperación
entre cooperativas.
- Interés por la
comunidad.
1.3.-
ORGANIGRAMA BASICO DE UNA COOPERATIVA:
Las cooperativas
tienen una organización interna por la que deben
realizar su integración, en cuanto a la composición
organizativa de la dirección para su funcionamiento, aún
cuando la toma de decisiones y su ordenamiento es
colectivo; que en sentido general se integra de la
siguiente
forma:
│
│
│
|
JUNTA D
EVIGILANCIA |
AUDITOR |
│
│
|
CONSEJO DE ADMINISTRACION |
│
│
|
COMITÉ DE
EDUCACION |
OTROS
COMITES DE TRABAJO |
│
│
│
│
|
TRABAJADORES, SOCIOS O EMPLEADOS |
II.
EL COOPERATIVISMO EN
CUBA REVOLUCIONARIA:
El triunfo del
llamado proceso revolucionario en Cuba, en el año 1959,
trajo consigo evidentes cambios y transformaciones en la
base económica y la superestructura política del país,
que afectaron sensiblemente las relaciones socio
económicas, de las cuales no tuvieron ajenas el
movimiento cooperativo, pues antes de 1959 en este país
habían cooperativas en casi todos los sectores
productivos y de servicios (cooperativas de créditos,
seguros, de consumo, de viviendas, de servicios
públicos, etc. que sufrieron los embates de las
confiscaciones y expropiaciones realizadas durante este
proceso iniciado en 1960.
El desarrollo y las
perspectivas del movimiento cooperativo desaparecieron,
teniendo que enfrentar el problema más grave que acusa
el cooperativismo, según afirmó el propio presidente de
la ACI, Roberto Rodrigues cuando dijo: “el
desconocimeinto generalizado de esta ventajosa doctrina
y su formidable capacidad, en cuanto pilar económico de
organización social, de contribuir a defender y
enaltecer los valores de la democracia y la paz, y de
oponerse a todo tipo de exclusión social y concentración
de la riqueza”
En cuanto a la
actividad agropecuaria en Cuba que es la que nos ocupa
ahora, se produjeron dos causas fundamentales que
frenaron el cooperativismo en este sector de la
producción:
a)
El 70 % de las tierras pasan al poder estatal
b)
No se reconoce el cooperativismo por parte del
Estado.
Mediante la Ley de
Reforma Agraria de 1959 se eliminan los latifundios que
poseían nacionales y extranjeros, que pasan a ser
patrimonio único de un gran monopolio: el estatal,
que ostenta la posesión exclusiva del 70 % de las
tierras y los medios fundamentales de producción.
En la década de los
60 se comienza a producir un proceso de socialización
estatal, mediante las “Granjas del Pueblo”, que
utilizando las tierras confiscadas establecían pueblos y
comunidades rurales, donde los campesinos sin tierras de
la zona comenzaron a laborar como obreros agrícolas.
Este proceso de las “Granjas del Pueblo fracasó en
cuanto a su contenido social, se paralizaron la
construcción y entrega de viviendas, quedando las
granjas solamente como una entidad empleadora del
estado.
El Primer Congreso
del Partido Comunista, como forma de gobierno en el
poder, celebrado en 1975 estableció las Cooperativas de
Producción Agropecuaria como la forma superior de
desarrollo agrícola del país, donde los pequeños
agricultores que quedaban como remanente de la propiedad
privada, debían integrase en esta nueva forma de
asociación para poder ser controlados de una forma más
eficiente por parte del Estado, lo que se llamó el
proceso de colectivización estatal.
La Constitución de
1976, en su Artículo 20, reconoce el derecho de los
campesinos privados a asociarse en cooperativas, según
establece la Ley No. 36, de 1982: Ley de Cooperativas
Agropecuarias. En esta etapa es que se distinguen las
formas primarias de manifestación del movimiento
cooperativo agropecuario: Las Cooperativas de Créditos y
Servicios y las Cooperativas de Producción Agropecuaria.
En el año 1993 a
raíz de la caída del campo socialista europeo, mientras
Cuba se encontraba inmersa en pleno Periodo Especial, se
adoptó la decisión de llevar la reforma económica al
proceso cooperativo, mediante dos formas de organización
económica para la producción agropecuaria: las Unidades
Básicas de Producción Cooperativa (U.B.P.C) y el
fortalecimiento de las C.C.S.
Este proceso
provocó que más del 80 % de las tierras monopolizadas
por el Estado pasaran a manos de los obreros
vinculados a entidades estatales, convirtiéndolos en
dueños supuestamente, de los medios de producción y sus
producciones. Digo supuestamente, porque sólo constituyó
una quimera establecida sobre bases económicas falsas,
pues nótese que no perdieron su categoría ocupacional de
obreros.
No son dueños, toda
vez que no es la voluntad del poseedor del bien lo que
prima, siendo el Estado el único rector de la política
socio económica que deben mantener dentro de la
cooperativa, con la obligación de vender sus
producciones únicamente al Estado, que en definitiva,
parcelando la tierra y creando nuevas formas de posesión
(con derechos limitados) continúa siendo el principal
tenedor de tierras del país.
Téngase en cuenta que estas variadas formas de tenencia
de la tierra se han integrado a la economía nacional
mediante compromisos formales, pero que encierran una
obligación bajo formas coactivas. Los productores tienen
comprometida su línea fundamental y cantidad de
producción, así como su mercantilización con el Estado;
quien ejerce el control sobre ellas a través de las
empresas estatales, las cuales se erigen por imperio de
la ley en el único suministrador de insumos, servicios,
transporte y otras actividades que tiene el movimiento
cooperativo, pero que además determinan e imponen los
precios, sin tener en cuenta siquiera los costos de
producción.
Por tanto la
existencia y crecimiento de la cooperativización en Cuba
han sido afectados sensiblemente por el gran
paternalismo estatal que se ha ejercido respecto a
ellas, usurpando la autonomía que por ley deben tener.
Las cooperativas
dedicadas a la producción agropecuaria, resulta obvio,
que están interesadas en comercializar con eficiencia
sus productos, de tal forma que el peculio recibido
cubra los costos de producción, más las utilidades sobre
la inversión. El propósito fundamental es el crecimiento
de las utilidades netas de la agricultura, lo cual
precisa de una efectiva comercialización, incluyendo las
semillas, fertilizantes, químicos, maquinarias, etc.
Las cooperativas
pueden comercializar sus productos a fin de incrementar
el ingreso agrícola neto, pero esa actividad es afectada
por el propio gobierno, que en su afán de monopolizarlo
todo, asume mediante empresas estatales la producción y
comercialización de sus productos (tabaco, caña de
azuzar, café, leche, arroz, etc.) para obtener ganancias
a costa las cooperativas.
No es raro que el
gobierno dicte leyes u otras disposiciones normativas
que aparentemente favorecen a las cooperativas, pero en
la práctica siempre prevalecen su afán monopolizador, la
ingerencia estatal y el burocratismo, frenando cualquier
noble propósito de comercialización. Los productores
sufren perdidas cuantiosas por los bajos precios que les
pagan las empresas estatales por sus productos, creadas
como parásitos, mercadeando lo que otros producen,
comprando barato y vendiendo caro, afectando la
credibilidad y gestiona del productor, quien se siente
extremadamente limitado para mercantilizar sus
producciones.
Aún así, las
transformaciones socio económicas llevadas a cabo en el
campo produjeron la creación de numerosas unidades de
producción cooperativa: 2 703 (U.B.P.C), 1 152 (C.P.A)
y 2 855 (C.C.S) vinculadas a la industria azucarera,
producción de cultivos varios, ganadería, cítricos y
frutales, tabaco, arroz, apicultura, café y cacao.
De este total de
unidades cooperativas 1 126 (U.B.P.C), 381 (C.P.A) y
524 (C.C.S) estaban al cultivo de la caña, vinculadas la
industria azucarera. Con el cierre de 71 (C.A.I)
Centrales Agro Industrial, casi el 50 % de los
existentes en le país, muchas estas cooperativas han
perdido su razón de existir, al perder su línea
principal de producción.
COOPERATIVAS
INDEPENDIENTES:
Las razones antes
expuestas, que limitan el normal funcionamiento de una
cooperativa, dieron origen en 1997 a un nuevo movimiento
cooperativo en Cuba, denominado “independiente”, que se
acoge a los principios elementales del cooperativismo
internacional y establece libertad de mercado, libertad
de precios y libertad de cultivos.
La existencia de
varias cooperativas de este tipo dio lugar a la
necesidad de crear una organización nacional que la
representara tanto nacional como internacionalmente y en
ese propio año 1997 se funda la Alianza Nacional de
Agricultores Independientes.
En la actualidad
existen 16 cooperativas de este tipo, diseminadas por
toda la Isla, pero que a su vez son el soporte económico
de nuevas estructuras sociales como la Federación
Latinoamericana de Mujeres Rurales y la Unión de Jóvenes
Rurales que fundamentan su liderazgo en la
estructuración económica a partir del cooperativismo,
por tanto de estas estructuras están surgiendo nuevas
formas de cooperativas como las de artesanía, talleres
del hogar, que incluyen corte y costura, cosmetología y
comercialización.
El nuevo movimiento
cooperativo, acoge como suyo el principio internacional
del cooperativismo: la capacitación, por tanto para
atender el desarrollo técnico de estas nuevas unidades
cooperativas y de todos los campesinos privados e
independientes del país, se funda el Centro Nacional de
Estudios e Investigaciones Agrícolas “Carlos Quintela” (C.E.N.A.I.C).
Estas unidades de
producción surgidas de forma espontánea y pacífica, de
las entrañas mismas de la rebeldía de algunos campesinos
ante los atropellos y abusos de que han sido víctimas
por la voluntad omnipotente del Estado. Sin embargo hoy
sobre viven, aunque en pésimos condiciones, pues al no
doblegarse ante la imposición estatal, no son aceptadas
y a su vez son privadas de sus derechos a adquirir los
insumos necesarios, asistir directamente al mercado y
recibir algún bien socialmente colectivo o individual
condicionado por el gobierno a su afiliación a las
organizaciones progubernamentales como la Asociación
Nacional de Agricultores Pequeños y la Federación de
Mujeres Cubanas.
A los campesinos
independientes les son impuestas constantemente multas
administrativas, por parte de funcionarios de la
Oficina Nacional de Inspectores Agropecuarios (ONIA)
como mecanismo de hostigamiento y pudieran ser
decomisadas sus tierras por no cumplir el objeto social,
determinado unilateralmente por el gobierno, el cual se
abroga el derecho de decidir que se siembra, cuando y a
quien se venden los productos cosechados.
2.1-.
ANALISIS CRITICO DE LOS PRINCIPIOS COOPERATIVOS EN CUBA,
A PARTIR DE
LAS
DEFINICIONES Y CRITERIOS DE LA A.C.I.
1-. ADHESION
VOLUNTARIA ABIERTA:
Se refiere al hecho
de que las cooperativas son asociaciones voluntarias, en
la que pueden agruparse todas las personas capaces de
utilizar sus servicios y con el ánimo de aceptar
responsabilidades que puedan contraer en su calidad de
asociados, sin restricciones y sin discriminación
racial, religiosa, política o social.
En Cuba las
cooperativas no se pueden constituir bajo estos
principios, ya que toda organización social en tiene un
propósito político, por tanto deben obedecer a los
lineamientos del Partido Comunista en el poder. La
coyuntura de asociación para estos fines contemplados en
la Ley 36 y la Constitución vigente, es contrapuesta por
el Anteproyecto de Ley sobre las cooperativas
agropecuarias, que reserva el derecho de solicitar la
constitución de una cooperativa a los ministerios de
Agricultura y del Azúcar, quienes darán su recomendación
al Comité Estatal de Estadísticas para su registración y
reconocimiento legal.
A despecho de lo
legislado y constituido en la actualidad, fu
funcionamiento real dista mucho del respeto debido a
estos preceptos, porque aún cuando se formen espontánea
y voluntariamente por campesinos que unen sus esfuerzos
para la producción agropecuaria colectiva, sobre la base
de la unificación de sus tierras propias y de sus medios
de producción, tienen que ser asociados de la
organización oficialista ANAP y cumplir las
disposiciones políticas emanadas del poder central;
quebrantando así este elemental principio enarbolado por
ACI, que puede confirmarse en el texto de la propia Ley
de Cooperativas, cuando enuncia la exigencia del
carácter socialista que debe regir para el
funcionamiento de este tipo de organización socio
económica.
2- CONTROL
DEMOCRATICO POR PARTE DE SUS MIEMBROS:
Las cooperativas
son organizaciones socio económicas controladas
democráticamente por sus socios, los cuales tienen
participación activa en la toma de decisiones y las
políticas a trazar. Cada uno de sus miembros se
encuentra limitado al ejercicio, generalmente, de un
voto (cada miembro, un voto) independientemente del
capital aportado; pues el voto por poder no puede
permitirse de ningún modo.
A este principio,
en nuestro país, se le agregó como definición, que las
cooperativas, “en su gestión
goza de autonomía con respecto al Estado”.
Nada más contradictorio con el enunciado
del mencionado texto legal referido a estas
instituciones, cuando a continuación de lo anotado en
negritas anteriormente, exige de que las entidades
cooperativas “desarrollen sus
actividades dentro de los intereses generales de la
sociedad y conforme con la democracia interna
cooperativista y el trabajo común de sus miembros, de
acuerdo con el Plan Único de Desarrollo Económico y
Social”
Es decir, el
control democrático por parte de los miembros de las
cooperativas en Cuba, se viola por la propia Ley de
Cooperativas; constituye un eufemismo, un maniqueísmo de
muy mal gusto que subordina los intereses de sus
miembros a los del Estado. El voto se encuentra sujeto a
los propósitos estatales y por tanto, ni tienen
autonomía, ni su gestión se basa en la democracia
interna.
3-.
PARTICIPACION ECONOMICA D E LOS ASOCIADOS:
El capital empleado
para la constitución de la cooperativa es aportado
equitativamente por los miembros, quienes lo controlan
democráticamente. Es decir, el capital es propiedad
común. La cooperativa no tiene fines lucrativos, por lo
que cualquier excedente de ingresos sobre los gastos
(llamados utilidades o ganancias netas) será asignado por
sus miembros para fines tales como:
a)
Desarrollar la cooperativa, sobre la creación de
reservas.
b)
Beneficio de sus miembros mediante la
distribución proporcional, conforme a las operaciones
individuales en la cooperativa.
c)
Apoyar otras actividades aprobadas por sus
integrantes.
En este principio
se pone de manifiesto claramente que cualquier ingreso
excedente sobre los gastos, pertenece a sus miembros y
en modo alguno puede llegar a constituir patrimonio de
la cooperativa, lo que en realidad disminuye el ingreso
bruto y sitúa esta organización económica sobre la base
de negocios al costo.
La cooperativa no
es administrada con el propósito de obtener ganancia
para incrementar el capital de sus miembros, sino para
el beneficio de todos sus componentes.
4- AUTONOMIA E
INDEPENDENCIA:
“Las cooperativas
como forma de organización socio económico deben
funcionar de forma autónoma, controladas solo por sus
miembros, de forma tal que sus acuerdos o negociaciones
aseguren el control independiente y democrático por
parte de sus miembros, garantizándole la autonomía real
establecida”.
Como habíamos
expuesto anteriormente, en Cuba el propio texto legal
que rige para el movimiento cooperativo, emanado de las
manipulaciones políticas partidistas, de un gobierno en
el poder por más de 40 años, quebranta el orden legal
establecido en este principio, pues la autonomía de las
cooperativas es relativa, ya que mantienen dependencia
política y económica del Estado-Gobierno, único
proveedor de los insumos y medios de producción
necesarios para garantizar sus operaciones. Además, el
control democrático de sus miembros continúa dependiendo
de los intereses estatales, limitando la independencia
de la toma de decisiones.
5-
EDUCACION, CAPACITACION E INFORMACION:
Este principio,
aprobado en Manchester, se encuentra determinado por la
necesidad perentoria de educar, capacitar e informar a
los miembros, directivos y demás asociados de las
cooperativas, puesto que de esta forma pueden
contribuir, de un modo más eficaz al desarrollo de la
misma.
“El hombre es el
único ser vivo en la tierra que puede educarse y
capacitarse. Términos estrechamente vinculados al
aprendizaje, pero diferentes en si, porque, aunque la
capacitación es parte integrante de la educación, se
educa para la vida y se capacita para del desempeño del
trabajo, sin olvidar que ambos pueden tener gran
utilidad a la hora de cualquier hecho cotidiano”.
Desgraciadamente en
nuestro país, este principio no constituye una política
esencial para la dirección del Estado, el conocimiento
humano es patrimonio político del gobierno, entonces
toda acción educativa debe estar subordinada a sus
intereses ideológicos. Después de tantos años el la
administración el sector privado no tiene un apoyo
científico-técnico por parte de las autoridades.
La nomenclatura de
poder tiene como propósito mantener a los pequeños
agricultores y demás personas que pudieran componer una
cooperativa, sumidos en la ignorancia y el
desconocimiento de todo aquello que pudiera
fortalecerlos. Libros y demás materiales sobre
cooperativismo son decomisados por la Aduana Cubana y no
existe la Cátedra de Cooperativismo en nuestras
Universidades.
6.-
COOPERACION ENTRE COOPERATIVAS:
“Considerando que
el cooperativismo es la forma más simple y elevada de
cooperación entre las personas, también para servir
eficazmente a sus miembros y comunidades, así como
fortalecer el movimiento cooperativo, es preciso
cooperar en todas las formas prácticas con otras
cooperativas y estructuras a niveles locales, nacionales
e internacionales.”
Este principio,
como los demás, también ha sido limitado en nuestro
territorio nacional por la poderosa maquinaria estatal,
que impide y se opone a cualquier tipo de colaboración
o cooperación que pudiera manifestarse entre las
diferentes formas existentes de cooperativas
dependientes de la intervención estatal y las
cooperativas independientes, o cualquiera otra forma de
manifestación cooperativa con verdadera autonomía, tal y
como anuncian los principios de la ACI.
Con esta política
impiden el desarrollo y fortalecimiento del movimiento
cooperativo, que además adolece de la colaboración
internacional, por el veto al crecimiento educativo y de
capacitación que pudiera actualizar a sus miembros de
las realidades internacionales relacionadas con el
cooperativismo y totalmente desconocidas en nuestros
campos y ciudades, incluyendo los avances técnicos y
tecnológicos que puedan contribuir de algún modo a su
liberación política y económica.
Cuando profesionales extranjeros nos brindan su
colaboración son brutalmente reprimidos como es el caso
del Ing. Rafael Solórzano, de Guatemala, que fue
expulsado del Aeropuerto Internacional José Martí, el 2
de diciembre del 2000, cuando pretendía impartir un
Seminario sobre Agricultura Sostenible en las
Cooperativas Independientes.
7-. INTERES
POR LA COMUNIDAD:
Las cooperativas
operan excluyendo la búsqueda de operaciones lucrativas,
que son reemplazadas en sus propósitos como fuerza
motriz de la actividad humana. Contribuyen al desarrollo
sustentable de las comunidades mediante políticas de
cooperación trazadas por sus miembros, sin la injerencia
estatal, con fines tales como:
a) Socializar a los individuos.
b) Evitar todo tipo
de marginación social.
c) Enfrentar el
monstruo de la globalización mediante el desarrollo de
economías regionales y la defensa de los sectores más
vulnerables y vulnerados de la población (ancianos,
niños, mujeres embarazadas, enfermos, discapacitados,
etc.)
Así coopera en la
realización del hombre más humano, alejado del
pensamiento único, de la idea del “Dios-mercado”
contribuyendo a fortalecer la utopía de un mundo mejor,
un mundo más feliz.
C O N C L U S
I O N E S
El Dr.
Roberto Rodrigues, presidente de la ACI ha
señalado en reiteradas ocasiones que,
“el problema mas grande que el
cooperativismo enfrenta es la falta de conocimiento de
lo que esta maravillosa doctrina y su formidable
capacidad – en cuanto brazo económico de organización
social- de ayudar a los gobiernos democráticos defender
la democracia y la paz, y combatir la exclusión social y
la concentración de la riqueza”
Este criterio que
se manifiesta con acusada certeza, en nuestro actual
gobierno y está respaldado por el hecho de que el
movimiento cooperativo actualmente se encuentra
vinculado, en nuestra área geográfica a diferentes
organizaciones tales como:
a)
ACI : Alianza Cooperativa Internacional
b)
C.C.C- mC.A: Confederación de Cooperativas de
Centroamérica y el Caribe.
c)
C.O.L.A.C.O.T: Confederación Latinoamericana de
cooperativas y Mutuales de Trabajadores.
Pero
desafortunadamente, el cooperativismo cubano no se
encuentra integrado ellas. Aunque la Asociación Nacional
de Agricultores Pequeños fue admitida en la ACI hace dos
aoos, esto no ha significado nada para los
cooperativistas cubanos, que ignoran hasta su existencia
y desconocen totalmente los principios de tan
prestigiosa organización internacional, a pesar del auge
y eficiencia alcanzado por el movimiento cooperativo en
el mundo actual.
También ha
repercutido en la gestión de las cooperativas en el
entorno cubano, las mencionadas relaciones
Estado-Cooperativas, (su ingerencismo estatal) sobre los
recursos materiales, financieros y humanos puestos a su
disposición. Además el gobierno está decisivamente
empeñado en ignorar cualquier tipo de fórmula que
pudiera incentivar y motivar a sus asociados a elevar la
productividad y desatar la iniciativa y creatividad en
la búsqueda y logros de mayores volúmenes de producción,
abaratando los costos, si ello implicara la
independencia de la política gobernante.
Dada la actual crisis socio económica que atraviesa el
país y el creciente deterioro que sufren las relaciones
monetario mercantiles internas y externas, en detrimento
del nivel de vida de la población, resulta sumamente
importante corregir las imperfecciones del sistema
actual y lograr que el movimiento cooperativo funcione
efectivamente, sin restricciones de tipo alguno, para
los productores y consumidores; erradicando las
desigualdades, el funcionamiento defectuoso, la
injerencia de la maquinaria estatal en las decisiones,
garantizando la autonomía e independencia democrática de
las cooperativas.
Como puede
apreciarse en este trabajo, los efectos sociales(
encaminados a la transformación de la sociedad) y
económicos (vinculados a la producción de riquezas y por
tanto a su acceso) del movimiento cooperativo mundial
nos induce a pensar en un futuro promisorio, del que se
encuentra ajeno nuestro país, lo cual nos causa dolor y
consternación, pues vemos como nos vamos rezagando cada
vez más respecto al resto del mundo y esperanzados en
cambios que aún no llegan, pero manteniendo viva la idea
de luchar por el afán de lograr vencer la utopía de
humanizar al hombre en un mundo mejor, de salvar
el movimiento cooperativo y consolidar los intereses de
sus necesidades y por consiguiente, elevar de su nivel y
forma de vida.
R e
c o m e n d a c i o n e s
1)
Que la iniciativa de creación de las cooperativas
parta de la gente común y no del Estado, el cual deberá
promover y facilitar
el
apoyo necesario para el posterior funcionamiento de las
mismas.
2)
El Estado debe permitir la formación de
cooperativos de distintos tipos, sin restricciones ni
discriminaciones por cuestiones sociales, ideológicas,
políticas o religiosas.
3)
Permitir la integración y cooperación libremente
entre las cooperativas, sin ingerencia alguna por parte
del Estado.
4)
El Estado garantizará a las cooperativas un marco
legal justo, conforme a los principios esenciales del
cooperativismo internacional aprobados por la ACI, en el
Congreso del Centenario, realizado en Manchester, en
1995.
5)
Que el Estado brinde a las cooperativas asesoría
técnica y profesional, fiscalice sus operaciones y
garantice su total autonomía e independencia.
6)
Educar y capacitar a las cooperativas,
enfatizando en el arte de la negociación, para lo cual
se deben organizar e impartir cursos de desarrollo
cooperativo, con materiales didácticos y suscripciones a
publicaciones internacionales sobre cooperativismo.
Concederse becas para estudios cooperativos y viajes de
capacitación e intercambio de experiencia entre
asociados y miembros de cooperativas.
7)
Promover y apoyar la formación de una reserva
económica por parte de las cooperativas, a partir de los
excedentes anuales (utilidades o ganancias netas) para
un
FONDO DE EDUCACION Y CAPACITACION COOPERATIVA,
que garantice todo lo relacionado con este principio,
con libre determinación y uso por parte de las entidades
cooperativas.
8)
Incluir el cooperativismo en los programa de
enseñanza, como una asignatura importante en los
diferentes niveles y modalidades del Sistema Nacional de
Educación.
9)
Recoger la legitimidad y utilidad de las
cooperativas, del tipo que sea, en la constitución de
la República.
10)
Instituir en Cuba el día del cooperativismo, para
inculcar en la sociedad sentimientos de solidaridad,
amor, ayuda mutua y respeto al prójimo.
B I B L
I O G R A F I A:
1) La O Sosa, Mario: “Compendio de
Legislación Agraria Cubana “, Prensa Latina, World Data
Reserch Center, Ciudad habana, Cuba.
2) Rodríguez Pérez, José:
“Cooperativismo para Jóvenes” editorial Lazos
cooperativos, argentina, 2001.
3)
Constitución de la República de Cuba.
4)
Notas de Postgrado sobre Derecho Cooperativo: Pinar del
Río, Cuba, 1998
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