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Ya se acumulan experiencias en las MAS
MASAYA, Nicaragua-
8 de junio del 2009 (Servicios informativos del PDCR ©
2009) La puesta en práctica de una serie de medidas que
ayuden a corregir las distorsiones económicas de la
actividad productiva en las comunidades rurales ha
generado un cúmulo de experiencias que son dignas de ir
recogiendo para sistematizar el novedoso proyecto de las
Microempresas Asociativas Solidarias.
Un proyecto piloto o demostrativo en la comunidad rural
de Santa Clara, en Masaya-Nicaragua ha puesto de
manifiesto, que a pesar de estar bien documentadas las
razones que originan la mala práctica productiva, su
erradicación constituye todo un reto a vencer. La mala
práctica productiva es uno de los componentes
esenciales de la pobreza, revertir tan negativo flagelo
es imprescindible si se quiere que la generación de
riqueza sea el antídoto natural contra la pobreza.
La individualidad, en todos sus órdenes, es el principal
enemigo del pequeño productor rural. La explotación
integral de una finca impone una serie de disciplinas
productivas, que los productores no pueden cumplir con
ellas, principalmente por falta de recursos. La
agricultura, entendiéndose como una sola activad, - el
cultivo- demanda una cantidad de mano de obra que los
productores individualmente no pueden asumir, ni
siquiera de forma asalariada.
Todo programa que pretenda resolver la pobreza rural, no
puede exacerbar el individualismo, como la distribución
de tierras, sin tener en cuenta un programa
organizacional, que contemple las potencialidades
colectivas, sin detrimento de los intereses individuales
de las personas.
En este proyecto demostrativo en Masaya, Nicaragua se ha
tenido presente, demostrar de una forma representativa
las normas que se deben tener en cuenta para logar un
éxito productivo: selección adecuada de las tierras y
las semillas, según el cultivo; selección de cultivos de
acuerdo a su potencialidad comercial; vigilancia
fitosanitaria y control de malezas; utilización máxima
de la superficie disponible; masividad en la fuerza de
trabajo, que garantice la ejecución de las actividades
en su tiempo exacto, para que no se perjudiquen los
ciclos de los cultivos. Además se aprovechen en su
tiempo exacto los beneficios de la naturaleza, como las
lluvias o regímenes de sequía, según con las
conveniencias.
Aquí vamos a mostrar apoyados en un juego de
fotografías, como la participación masiva de las mueres
productoras de Santa Clara, lograron poner en producción
tierras baldías, llenas de malezas en un tiempo record,
esa es una de las mejores experiencias logradas en este
novedoso proyecto demostrativo.
Sin embargo, la experiencia que hace la gran diferencia,
es la nueva estructura asociativa de las M.A.S, que
rompe con los viejos esquemas de la participación física
y directa de los asociados como condición para la
membresía, como es el caso de las cooperativas. En las
Microempresas Asociativas Solidarias la condición de
asociado se obtiene mediante el capital de aportación.
Así
se ha obtenido el capital inicial para el inicio de
ejecución de los proyectos; hoy se cuenta en la M.A.S
Masaya con asociados, incluso de los Estados Unidos.
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