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Asamblea de los Derechos Humanos
De:
Federación de Mujeres Rurales
Señor
Presidente:
Serían
innumerables los casos individuales de violaciones de los
derechos humanos a citar, por lo que concentraré mi
información a los hechos institucionales que violan
nuestros más elementales derechos.
Nosotras
las cubanas como mujer no se nos permite pertenecer a
ninguna otra organización de mujeres que no sea la
Federación de Mujeres Cubanas, organización pro-gubernamental,
que responde a los intereses del Partido Unico, el Partido
Comunista, de tal forma que su presidenta Vilma Espín de
Castro es miembro del Buró Político del PCC, desde su
fundación y su cargo de presidenta de la FMC lo ocupa
desde 1960.
Como
mujer del campo quisiera acentuar mi informe en la mujer
campesina, que como todas las mujeres cubanas necesita de
un espacio social vital
Unos de los derechos más violados por el gobierno cubano
es la responsabilidad en la constitución de la familia.
La institucionalización del poder del estado por encima
de los padres en la educación de sus hijos, relega el
papel de éstos y principalmente el de la mujer, a un
segundo plano.
La
suplantación de la familia por parte del Estado por un
período tan prolongado ha modificado la cultura y hábitos
de la mujer cubana. Una aparente liberalidad conspira
contra sus valores morales, que se refleja en sus
relaciones sexuales a temprana edad, con abortos masivos,
con una tasa nacional por encima del 80%.
Esta
razón es bien conocida por las Naciones Unidas, por esta
causa se hizo donación de una planta de anticonceptivos
al gobierno cubano. Aunque por ley las niñas después de
los 12 años pueden contraer matrimonio con el
consentimiento de los padres y después de los 15 años
para el matrimonio son consideras mayor de edad.
Al
no estar preparadas física y psicológicamente para tan
alta responsabilidad, provoca inestabilidad en el
matrimonio, con violencia doméstica, infidelidad en las
parejas y una gran cantidad de madres solteras sin un
programa social que la ampare.
La
falta de perspectiva económica para las mujeres,
incluyendo las del campo ha repercutido de forma negativa
y significativa en nuestras féminas, arrastrándola hacia
un viejo mal y al cual la llamada revolución al principio
combatió mucho y lo puso como ejemplo de los males del
pasado, la prostitución.
La
mujer ha sido marginada a lo largo de estos cuarenta y un
año. Si antes, el objetivo era lograr el derecho al voto,
sólo reservado a los hombres, o el derecho al estudio y
al trabajo destinados al sexo fuerte, hoy las mujeres
valoran que el reconocimiento jurídico sobre éstas y
otras discriminaciones no determinan una igualdad social
reconocida entre hombres y mujeres.
Con el triunfo de la revolución la mujer cubana, como
parte del pueblo, fue atada ante el desafío de un
ordenamiento político totalitario, que desde una posición
ideológica y arbitraria cercena todo indicio de
emancipación.
Con
la llamada dolarización, surge la necesidad de mujeres
que cocinen, laven, planchen y limpien para una jinetera (prostituta
del área dólar o recaudadora de divisas)o para la esposa
de un gerente, algo que moralmente constituye una
humillación, más si se presentó dentro del
llamado período de liberación de la mujer, el trabajo
doméstico como un símbolo de sometimiento.
La
Federación de Mujeres Cubanas (FMC) se creó en 1960 y es
la única organización femenina legalmente reconocida por
el gobierno cubano. La FMC tiene como principal objetivo
el control político-ideológico de las mujeres y forma
parte de los “factores” conjunto de organizaciones
compuesta por el PCC, la UJC. CDR, PP y la PNR.
La
FMC condiciona la vida social, económica y cultural de la
mujer a la obligación de pertenecer a su organización.
Para conseguir un empleo, matricularse a una carrera
universitaria o militar en un equipo deportivo o cultural
de alto rendimiento necesita de la aprobación de la FMC.
Durante
los intentos de celebración del primer y segundo
encuentro de campesinos y cooperativistas independientes,
brutalmente reprimidos por las autoridades gubernamentales,
se elaboraron dos ponencias sobre la mujer campesina,
escrita por las propias mujeres del campo, Oria Hernández
de 56 años y Leonor Castillo de 73, donde se refleja el
verdadero sentir de nuestras mujeres, calificando y
enumerando cada uno de los principales problemas de
nuestras mujeres en medio de su abandono económico y
social.
Quiero
señalar algunas de las principales consideraciones de
estas ponencias, para que se compruebe una vez más el
valor moral y social que le asistía a nuestros campesinos
y campesinas a plantear sus preocupaciones y escuchar sus
propuestas y recomendaciones.
Sin
embargo fuimos vilmente reprimidos, yo misma, cuando
participaba en la preparación del Segundo Encuentro de
Campesinos y Cooperativistas Independientes en la
provincia de Matanzas,
fui detenida y humillada en mi condición de mujer,
con registros corporales, que incluían hasta los
genitales.
Las
ponencias dicen así: “La dedicación de los hombres en
una gran mayoría a las tareas de la defensa, servicio
militar obligatorio y las epopeyas internacionalistas en
otros tiempos abrieron una brecha que fue utilizada por
las mujeres para estudiar carreras como ingeniería,
medicina y magisterio
“Sin embargo este espacio no abarcó las esferas económicas
y políticas en un por ciento satisfactorio, en comparación
con el número de mujeres trabajando. Los puestos de
dirección en las altas esferas (nomenclatura) son
ocupados por hombres. Por ejemplo de 14 provincias en el
país, sólo una provincia tenía como primer secretario
del Partido Comunista a una mujer, y sólo una mujer
ocupaba un cargo de Ministro.”
“La
FMC estableció una gran diferencia entre las mujeres,
divididas en amas de casa y mujeres trabajadoras, con
privilegios para las últimas como derecho a Círculos
Infantiles y semi-internados para el cuidado y educación
de sus hijos prioridad para comprar en las tiendas cuando
no existía la despenalización del dólar, etc.”
“Con
la dolarización del país a las campesinas cubanas se les hace difícil, casi
imposible, alimentar a su familia, muchas de ellas
numerosas. En el campo no existen centros laborales
proveedores de divisas, el gobierno prefiere comprar los
productos agrícolas en el exterior, como las hortalizas
en Canadá, los mangos en República Dominicana y las
flores en Colombia y no a los agricultores cubanos como
fue planteado y reconocido en el último congreso de la
Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, ANAP, una
organización de carácter progubernamental”.
“Los
otros dos renglones principales de entradas de divisas
para la población en estos momentos en el país, son el
jineterismo (prostitución) y la remesa familiar desde el
extranjero y en ambos casos el índice de mujeres del
campo es mucho menor, pues la infraestructura turística
favorece a las mujeres de las ciudades y en cuanto a su
relación con familiares del exterior, en las ciudades el
éxodo o emigración ha sido mayor”
“Los
médicos de la familia que conviven con campesinos en sus
asentamientos están aislados y sin recursos para
emergencias”
“Las
madres campesinas sufren por sus hijos al no poder
calzarlos, vestirlos y comprarles alimentos. Con un alto
índice de parasitismo, sin agua potable y una
infraestructura sanitaria inexistente”
“La
escasez de combustible es generalizada, por lo cual las
mujeres campesinas cocinan con leña, solo le venden
keroseno para alumbrarse en los lugares donde aún no hay
fluido eléctrico, por lo que las enfermedades
respiratorias son frecuentes”
“Las
mujeres que trabajan como obreras agrícolas no tienen
protección alguna, cuando trabajan con productos
químicos,
ni se estudia su repercusión como futuras madres, aún
cuando lo hacen en etapas biológicamente determinantes
como son, dentro de la menstruación y estado de gestación”
“Las
obreras agrícolas reciben un mísero salario por el
trabajo realizado y en los comedores para obreros la
comida que le venden es pobre en proteínas y
grasas”
“Las
campesinas que sus fincas no están sometidas al estado,
no le venden fertilizantes, implementos de trabajo, ropas
ni zapatos”
“En el campo la dolarización no ha dejado de influir. Muchachas y niñas al salir de sus hogares para
estudiar chocan con el fenómeno, y algunas, por la
necesidad de vestir, calzar y ayudar a su familia, más el
desarraigo moral, han tomado el camino de la prostitución”
“La proliferación del delito, en especial el robo, por
la crisis económica que vive el país, a consecuencia de
una mala administración política, afecta a la mujer
campesina, lo que conlleva a que se duerma con animales
dentro de los hogares ante el temor de perderlos”
“Las mujeres en el campo sufren de una miseria total,
sus viviendas están en pésimas condiciones, que sólo
basta visitarla, para percatarse de la desilusión y de la
desesperanza en que viven”
“La mujer cubana, de cultura higiénica y coqueta, no
posee artículos de aseo personal ni para ella, ni para su
familia. La ausencia de jabón, detergente, champú, y
otros artículos como toallas sanitarias provoca que se
vean desaseadas y el autoestima dañado,
a pesar del esfuerzo que muchas realizan para
conseguir un dólar al mes, que le garantice un jabón de
lavar y uno de baño, que destinan para los días
especiales, viajar o recibir visitas”
“La FMC no representa a los verdaderos intereses de las
mujeres cubanas. Invito
a que se muestre un informe que recoja todos estos
planteamientos, sólo se dedica al cobro de las finanzas y
a exigirle participación en el proceso político-ideológico
que hoy más que nunca se promueve en este país”
“La mujer cubana, y la del campo en especial, son víctimas
del más terrible abandono que recuerda la historia de
Cuba. Para resolver la situación de las campesinas
cubanas hace falta sobre todo que cambie el sistema
político,
por un modelo de democracia y pluralidad que permita que
todas las cubanas participen en la vida política, económica
y social”
“La consumación de estos sueños puede devenir en un
proyecto de hombres libres, donde la mujer sea parte
esencial de la sociedad. La mujer no puede ser libre hasta
que no cambie esta sociedad autoritaria, inhumana, que
despersonaliza y enajena”
“La mujer campesina no tiene posibilidad real de
alcanzar un mejor espacio de vida porque el gobierno
actual no permite su verdadera liberación, al mantenerla
esclavizada de un proyecto que nació torcido y sin
apariencia humana”
“Son víctima de la brutalidad política y del egoísmo
del Estado. No constituyen ningún centro de interés por
sus problemas. Cada vez se agudizan más sus angustias.
Nuestra familia se ha perdido en la espera de una vida
mejor y de mayor dignidad.”
Hasta aquí el resumen de las ponencias presentadas por
nuestras mujeres campesinas.
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