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Asamblea de los derechos humanos
Director Ejecutivo GACICUBA
Señor Presidente:
Yo,
Diosmel Rodríguez Vega, ciudadano cubano de 48 años
edad, siento una gran satisfacción poder estar en esta
asamblea trayendo la voz de millones de cubanos que como
yo un día, están privados de esa libertad.
Por ejercer ese derecho, el de mi libre expresión, cumplí
una condena de tres años de privación de libertad por
apoyar una campaña de denuncia pública, ante el carácter
antidemocrático de las llamadas elecciones en Cuba, en el
período1992- 93, cosa que se reafirmó con mi detención
y encarcelamiento.
La estancia en la cárcel me permitió comprobar como se
violan los más elementales derechos de los detenidos,
inclusive haciendo uso hasta de las torturas físicas y
psicológicas, pero con métodos que no dejen huellas físicamente
visibles, como los cambios excesivos de temperaturas,
tanto frías como calientes, viveros de mosquitos y
criaderos de ratones, para que invadan las celdas
totalmente tapiadas en momentos determinados.
Aunque los hechos anteriormente relatados violan preceptos
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos este
no es el tema a que me quiero referir hoy, quiero
referirme a un tema que afecta a una gran parte de la
población: La
violación de los Derechos Económicos y Sociales.
Según el Artículo 22 de la Carta Universal toda persona, como miembro de la
sociedad, tiene derecho a la seguridad social, interpretándose
- no como una mísera paga- sino a su seguridad social
basada en la satisfacción de los derechos económicos,
sociales y culturales, indispensables a su dignidad, según
precisa la propia Declaración y continúa:
Todo esto mediante el esfuerzo nacional y la cooperación
internacional. Sin embargo el día 1 de diciembre del
2000, el Ing. Rafael Solórzano González fue
arbitrariamente detenido cuando se disponía
realizar un viaje de Asistencia Técnica a los
campesinos cubanos.
Para que se tenga una idea vamos a hacer referencia a los
hechos bajo sus propias palabras:
“Yo, Rafael Solórzano González,
ciudadano guatemalteco, pasaporte No. 2227449, fundador de
varias organizaciones campesinas, cooperativas, ONG’s y
empresas agrícolas en Guatemala, he trabajado alrededor
de 20 años en el Desarrollo Rural sostenible, tanto en el
ámbito nacional como internacional. Actualmente soy el
Director Ejecutivo de ALTERTEC(Tecnología Alternativa)
ONG líder de la Agricultura Ecológica en Centroamérica.
En el aeropuerto cubano me
recogieron mis documentos de identificación y me
llevaron a un cuarto donde comenzó un interrogatorio a
puerta cerrada. Observo que en el cuarto existen colgadas
diferentes herramientas, para talleres de mecánicas,
operaciones quirúrgicas, electricidad, etc.
Querían llevarse mis equipos electrónicos fuera del
cuarto sin mi
presencia, reclamé que estaban violando mis derechos, que
podían colocar cuerpo de delito en mis cosas y acusarme
injustamente.
Me fue negado recurrir a mi abogado en
Guatemala y al Consulado de Guatemala en Cuba.
Finalmente me llevaron a un avión de la Aerolínea Copa,
para mi reembarque vía Panamá donde me entregaron mis
documentos.
Hasta aquí el relato del Ing. Rafael Solórzano González
que prueba un sinnúmero de violaciones de los derecho
humanos, con personas que ni siquiera son cubanos y
que de buena voluntad han querido apoyar el proceso
económico y social de nuestro país
El
Articulo 2 dice que ninguna persona podrá ser
discriminada por concepto de raza, origen nacional, posición
económica y otras. Sin embargo, en los derechos económicos
a los cubanos se les tiene prohibido invertir en su propio
país, siendo sólo una prerrogativa para los extranjeros.
Según el Artículo 13 toda persona
tiene el derecho a elegir su residencia en el territorio
de un Estado. Sin embargo en Cuba son innumerables los
casos de desalojos masivos y por disposición
gubernamental. En
la Habana y capitales de provincia no pueden residir
personas que procedan de otras zonas del país.
En los desalojos tenemos los casos recientes de María
de los Angeles Avila Martínez, su esposo Jacinto Rojas Sánchez
y los hijos de ambos, una niña de cinco años y un varón
de ocho, a quienes le destruyeron su bohío en la calle 23
sin número en Puerto Padre, provincia de Las Tunas.
Desde septiembre del 2000 Julio Hernández La Forte fue
desalojado de su casa y de la parcela de tierra que
cultivaba, en el lugar conocido como Lindero, municipio
Sagua de Tánamo. Este campesino tiene dos hijos de 11 y
13 años, ambos son epilépticos.
A los campesinos Mario Mirabal y
Fidel Graverán el
5 de marzo del 2001 luego de cinco años de labor en la
finca "Dos Ríos", en la provincia de Pinar del
Rio fueron multados y echados del lugar por inspectores
del Ministerio de la Agricultura.
No se puede separar de los derechos económicos, de los
derechos de propiedad, por tanto, la propiedad como tal ha
sido violada sistemáticamente en Cuba. El Artículo 17 reconoce que toda persona tiene
derecho a la propiedad, individual y colectiva. Nadie será
privado arbitrariamente de su propiedad. No obstante el
gobierno cubano impone leyes que violan esos derechos tan
fundamentales.
El gobierno cubano mantiene confiscadas ilegalmente las
tierras del campesino Juan Andrés Moreno Milián en
Mataindios, municipio Songo-La Maya,
aunque se ampara en el Decreto Ley 283.
Al campesino José Antonio Figueredo Montoya se le obliga
abandonar las tierras que ocupa, el 14 de Febrero del 2001
venció el plazo para hacerlo. Ya sufrió una experiencia
anterior cuando fue desalojado de la finca Ojo de Agua en
el barrio Jarahueca, en el municipio Songo-La Maya después
de cinco años trabajando la tierra y a pesar de vender
sus productos a precios diferenciados impuestos por
la empresa estatal de ACOPIO
Para que los derechos económicos y sociales existan,
tienen que existir otros derechos
Como los contemplados en
el Artículo 20 de esta Declaración cuando dice: Toda
persona tiene derecho a la libertad de reunión y de
asociación pacíficas. Nadie podrá ser obligado a
pertenecer a una asociación.
Sin embargo el Gobierno Cubano a través de la Asociación de Agricultores
Pequeños de Cuba, una organización presente
aquí, con
diferentes métodos presiona a los campesinos para que
pertenezcan a esa organización progubernamental.
Desde el mes de Diciembre del 2000 en Santiago de Cuba
tenemos el caso del campesino Pedro Rolando Berenguer Pérez,
a quien se le condiciona tener que pertenecer a la ANAP
para autorizarle el traspaso de propiedad de un tractor
Yum-6 de fabricación rusa con más de 20 años de
explotación, adquirido mediante la compra directa a otro
campesino, nombrado Yoendri Barro. Igual situación se le
presentó al campesino Juan Antonio San Emeterio durante
la compra de un tractor Ford Son de 1948.
El Artículo 23, presente en esta declaración establece que toda persona
tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su
trabajo, lo que infiere que nadie será objeto de
discriminación, incluyendo la discriminación política.
En Cuba por disposición gubernamental el derecho al trabajo se está sujeto
a la llamada idoneidad, principalmente ideológica.
Según reporte de la prensa no oficial, fechado el 27 de
marzo del 2001, ochenta y tres activistas del Colegio de
Pedagogos y del Colegio de Ingenieros y Arquitectos de
Cuba han sido expulsados de sus respectivos empleos o
centros de estudios por no ser confiables políticamente.
Julio Ojeda, residente de la calle Juan Gualberto Gómez
#47-A en Puerto Padre, provincia Las Tunas, no puede
trabajar desde 1993 porque mantiene una posición política
contraria al régimen de Cuba.
Jorge Sanabria Vega, un disidente de 42 años, está a
punto de perder su empleo por presiones del oficial de
la policía política Juan Carlos Tabares sobre
Alfredo Toledo, administrador de la fábrica de vegetales
en conservas en Santiago de Cuba.
No se puede hablar de derechos
humanos si no se tienen en cuenta los derechos culturales,
además de los derechos ya mencionados. Entre los derechos
culturales más violados en Cuba, se encuentran los
relacionados con la libre información. Como reacción lógica
y necesaria el pueblo se ha visto en la necesidad de
fundar bibliotecas públicas. Sin embargo el gobierno se
empeña en destruirla. Suman decenas de reportes de
ataques represivos contra estas instituciones culturales.
Para ilustrar haremos referencia al violento ataque contra
bibliotecarios independientes en San Juan y Martínez,
Pinar del Río, cuando el 16 de marzo del 2001 cinco
individuos penetraron en la biblioteca independiente
"Amor, paz, democracia y libertad
", rompiendo los libros y
agredieron físicamente a Alberto Borges Soa dueño del
inmueble donde radica la biblioteca.
Aunque la declaración plantea que toda persona tiene
derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa
de sus intereses, en Cuba todo reclamo laboral conlleva a
la expulsión del puesto de trabajo, incluyendo las
corporaciones extranjeras. Las personas que tratan de
orientar sobre los derechos laborales son perseguidos y
encarcelados como Pedro Pablo Alvarez.
Muchas gracias por su dedicada atención.
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