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Alianza Nacional de Agricultores Independientes de Cuba
Alto Songo, Municipio Songo-La Maya
Santiago de Cuba-Cuba.
anaic2003@yahoo.es
Jutinicú, 10 de diciembre del 2003
A los
granjeros norteamericanos.
Señores granjeros, en los últimos tiempos vemos como se ha
hecho más evidente, el interés que muchos de ustedes
tienen por poner sus producciones en el mercado cubano. Al
punto de aceptar que el gobierno cubano les condicione las
negociaciones, a que sus representantes cabildean en el
Congreso Norteamericano para suspender las medidas que
restringen el comercio con Cuba, incluyendo el embargo
financiero.
Sin embargo, más allá del derecho, contraer nuevas deudas
con los Estados Unidos, comprometería el futuro político de
nuestros próximos gobernantes, que tendrían que
responsabilizarse con pagar los gastos de la maquinaria
represiva del régimen de Fidel Castro, sería algo así como
los Estados Unidos financiando la represión en Cuba, como la
Unión Soviética en sus viejos tiempos.
Por otro lado, el gobierno cubano no se queda de brazos
cruzados y ataca a su gobierno, alegando que el mismo viola
el derecho y la liberta que tienen sus ciudadanos a
comercializar sus productos en cualquier parte del mundo,
incluso con Cuba. Derecho que nosotros también apoyamos
porque entendemos que ningún gobierno tiene que determinar
con quien los productores nacionales establecen sus
relaciones comerciales, pero conscientes de que vivimos en
un país de características especiales, que lo convierte en
un lugar totalmente atípico con respecto a los demás, por
tanto exigimos un acuerdo recíproco en igualdad de
condiciones.
En Cuba, ese mismo gobierno, que defiende el derecho de los
productores foráneos, prohíbe que los productores nacionales
vendan sus producciones dentro de su propia comunidad y qué
decir, de aspirar al mercado nacional o internacional. Es
necesario someter a sus consideraciones, las condiciones en
que desarrollan su trabajo, sus colegas cubanos.
Los productores de caña de azúcar sufren carencia de azúcar
en sus propias viviendas y le está prohibido cambiar de
cultivo. Los productores de café pasan por igual situación,
constantemente son visitados por funcionarios estatales, que
determinan el volumen de la cosecha y les fijan los planes
de entregas al gobierno, los cuales son inviolables so
pretexto de ser multados por un monto ascendente a 10 veces
el valor de la producción dejada de entregar con respecto a
la cifra asignada por el Estado.
Cuando se termina la cosecha se realizan los “planes de
rescate” donde la policía con funcionarios estatales revisan
las viviendas de los productores y se llevan el café que
éstos hayan podido dejar para el autoconsumo, alegando que
lo tienen predeterminado para su venta en el mercado negro.
Los ganaderos no pueden sacrificar una res, ni venderla sin
previa autorización del Estado y cundo les roban un animal,
si los funcionarios pertinentes determinan que no estaba
bien protegido, son multados e incluso, pueden ser víctimas
de una compra forzosa por parte del Estado.
Muchos productores de ganado han tenido que construir
instalaciones que les permitan dormir con parte de los
animales dentro de sus propias casas y es lo que determina
que la cría de ganado mayor sea tan poco atractiva y la masa
ganadera se haya reducido a menos de la mitad que existía
antes del triunfo de la Revolución de 1959, liderada por el
señor Fidel Castro.
Es incomprensible, como teniendo un clima excelente, que se
pueden hacer dos cosechas al año, con un suelo fértil y un
personal técnico de alta calificación, hayamos perdido la
capacidad de producir lo indispensable para alimentarnos,
que tengamos niños con problemas de crecimiento, bajos de
peso, mal nutridos, con problemas carenciales serios de
calcio y vitaminas, principalmente en la zona oriental del
país.
En 1997 cuando un grupo de productores cubanos pedimos al
gobierno de forma civilizada, libertad de mercado, de
cultivo y de asociación, tres pilares indispensables para
revertir esta situación y mejorar nuestras condiciones de
vida, fuimos detenidos, perseguidos, vilipendiados y
tratados como vulgares delincuentes.
Los exhortamos a que se identifiquen con nuestra
realidad, que por buscar ventajas económicas no ignoren la
violación de los derechos humanos y al desarrollo, que
institucionalmente se cometen en Cuba, en detrimento a lo
que establece las Naciones Unidas.
No dudaríamos en apoyar sus demandas si la solución de su
pequeño problema, pasara por la solución del gran problema
nuestro, que nos agobia y empobrece.
Los invito a que cuando vengan a Cuba nos visiten, para que
conozcan nuestra verdadera realidad y discutamos en igualdad
de condiciones la posibilidad de comercializar directamente
entre nosotros, sin ingerencia de gobierno alguno. Si su
propósito como se dice, es ayudar al pueblo cubano
económicamente, aceptaríamos inclusive prestamos ajustados y
respaldados por nuestras producciones y entonces si se
podría expresar lo que manifestó uno de ustedes en su visita
a Cuba cuando dijo: “…he pasado los días más felices de mi
vida en Cuba, aquí si se respira un aire de libertad”
Sin más fraternalmente
Pedro Antonio Alonso Pérez
Presidente de la Alianza Nacional de
Agricultores Independientes de Cuba |