ANAIC 
ALIANZA NACIONAL DE AGRICULTORES INDEPENDIENES DE CUBA 

La verdadera justicia social está en poner a todos los individuos en capacidad de pago, no en exonerarlos de ello. La gratuidad prostituye el concepto del valor.

 

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CARTA PARA JAIME CROMBET 

Date:

3/11/2002 7:31:05 AM Mountain Standard Time

From:

CINanaic1@islagrande.cu

To:

Anaicuba@aol.com

CC:

Gacicuba@aol.com

Sent from the Internet (Details)

 

Alianza Nacional de Agricultores Independientes de Cuba

Delegación Provincial de Matanzas
Calle Pancho Varona No. 52ª, entre Milanés y Maceo

Manguito, Calimete, Provincia de Matanzas.
 

Sr. Jaime Crombet.                                                        CALIMETE, 8 de marzo del 2002
     Vice-Presidente de la Asamblea
     Nacional del Poder Popular.


Sr. Vice-Presidente:


Los Ejecutivos de la Alianza Nacional de Agricultores Independientes de
Cuba, a través de una edición del periódico Granma Nacional Digital conocimos de su participación en la asamblea efectuada en la cooperativa "Eliseo Caamaño", junto a Orlando Lugo, Presidente de la ANAP y otros dirigentes de Consolación del Sur en Pinar del Río; donde dialogaron acerca del Anteproyecto de Ley sobre las cooperativas agropecuarias.

Allí se dio a conocer -según el referido periódico- que como esta asamblea, otras muchas se harían "en otras bases campesinas del país", con propósito similar. Sin embargo no ha ocurrido así, por eso queremos transmitirle nuestra preocupación.

En aquella ocasión Orlando Lugo Fonte presidió el debate junto a UD. valorando este proyecto "sin precedentes” en la historia, pues mientras en el mundo la lucha de los campesinos era por poseer tierras donde trabajar, aquí cuentan con esa satisfacción y con la oportunidad de hacer sus propias leyes".

Nos alegra que el Sr. Lugo, se refiera a la lucha de otros campesinos, ya que salir de aquí se hace muy difícil y la información no llega, sino es a través de los medios oficiales y la que ellos consideran necesarias.

Aquí sólo tenemos derecho a recorrer nuestros campos, sobre todo, aquellos que por la década del 60 fueron desmantelados de árboles, potreros, etc. Así comenzó el traslado de campesinos hacia tierras que no se correspondían con sus verdaderas raíces, o sea, sus campos; perdiéndose en ese período gran parte de nuestras tradiciones campesinas, no desapareciendo del todo gracias a algunos que han resistido todo tipo de presiones cuado la colectivización forzosa, asumiendo las infrahumanas condiciones de vida, viviendas en mal estado, con piso de tierra,  bodegas casi vacías y escuelas distantes. Otros que con 43 años de revolución no le han electrificado su vivienda, ni les han facilitado recursos para sus quehaceres.

Como conocemos la vida del campesino de todos los tiempos, sabemos de sus virtudes y defectos. Su bravura y su libertad no pueden estar sujetas a leyes, el campesino con libertad cultivos,  mercados y de organización es noble, vive contento y produce más. El campesino atado a leyes arbitrarias rinde mucho menos, por la presión psicológica a la que está sometido.

El 21 de agosto de 1999 decidimos incorporarnos a la Alianza Nacional de Agricultores Independientes de Cuba, ANAIC, como representantes de aquellos campesinos que como reacción lógica a la política agraria existente en el país habían roto sus relaciones comerciales con empresas estatales como Acopio, que le imponían precios injustos a sus productos, arrastrándolos a una miseria insalvable, por tal motivo se habían declarado campesinos independientes.

Igual situación tenían los técnicos e ingenieros obligados a buscar refugio económico en otras ramas que lo alejaban del campo, convirtiéndose en custodios, mecánicos, cocheros, bodegueros, etc. Así como otros fueron dejados sin empleo de forma injusta, muchas veces por no apoyar iniciativas técnicas de carácter voluntarista, pero que nunca hemos renunciado a tomar el destino de nuestros campos por el amor a la profesión y por lo que somos, hombres comprometidos con la justicia social de nuestro pueblo.

A pesar de las restricciones contamos con una membresía que le da razón de ser a nuestra Alianza. Tenemos una  estructura que contempla además de campesinos, a  los técnicos y profesionales relacionados con el desarrollo rural, agrupados en el Centro Nacional de Estudios e Investigaciones Agrícolas de Cuba, "Carlos Quintela", CENAIC, las mujeres campesinas, mediante la Federación Latino-Americana de Mujeres Rurales, FLAMUR, y los jóvenes en la Unión de Jóvenes Rurales.

Como somos cubanos y relacionados con todo el que hacer del campo, incluyendo la organización de cooperativas, nos asiste el derecho de analizar y debatir  cualquier ley que esté relacionada con nuestra actividad. Lo contrario sería negar nuestra existencia y su vez negar la validez de esa ley -en caso de aprobarse-, la que no estaríamos en la obligación de cumplir, si  no se cuenta con nuestra organización durante el proceso de discusión del anteproyecto sobre cooperativas agrícolas del país.

Respetuosamente.


Ing. Elio Alberto Montes de Oca Reyes
Delegado de la ANAIC en Matanzas.

Ing. Eduardo Sayago Herrera
Vice-Director del CENAIC.

Li
zette Fernández Caraballo
Coordinadora Provincial
de la FLAMUR en Matanzas.

Téc. Alfredo Grillo Mendoza
Presidente de la Cooperativa
"Democracia" de Matanzas.

 

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