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PONENCIA
TITULO: RESEÑA DEL USO Y MANEJO AGROECOLOGICO DE LOS SUELOS, SITUACION
ACTUAL
AUTORES:
Ing. Agrónomo Noel Ascanio Montero.
Especialista en Sanidad Vegetal I.S.A.A.H.
1979
Camila Pérez Reyes.
Técnico Integral de Laboratorio I.P.S.C.J.F 1984
EVENTO: II SEMINARIO INTERNACIONAL DE COOPERATIVAS
UNIVERSIDAD DE LA HABANA
NOVIEMBRE 13,14 Y 15, 2002
PENSAMIENTO:
¿Será
capaz la agricultura sostenible de sacar a los agricultores, tanto del
primer mundo como del tercer mundo, de la larga crisis en que ha
entrado la agricultura “moderna”, industrializada del estilo
Revolución Verde?
Meter M
Rosset, Ph. D.
INDICE:
-
Desarrollo
-
Recomendaciones
-
Bibliografía
-
Tablas y
Gráficos.
DESAROLLO
Hoy, a
sólo dos años del un nuevo milenio, el fantasma de la degradación
ambiental ha pasado a ser familiar en la mente de muchos hombres y los
peligros que su andar acarrea sobre la existencia misma de la
humanidad, se acentúan a cada minuto.
Son
incontables estos riegos y peligros, pero hay algunos que por su
extensión e importancia deben tratarse con prioridad. Entre ellos
debemos señalar el uso y manejo de los suelos agrícolas, que
representan el capital más preciado en la producción de alimentos para
el hombre y los animales.
Siempre
que se habla de un suelo de buena calidad se hace mención a una gama
de características que lo identifican y de los cuales hoy haremos una
selección de las que se consideran más significativas e influyentes en
su productividad agropecuaria, entre ellas están:
- La profundidad disponible para el crecimiento de raíces.
- La contabilidad eléctrica que determina el grado de
salinidad sodio y p.h
del mismo.
- La capacidad de intercambio catiónico.
- El nitrógeno minerulizable.
- La textura.
- La toxicidad.
- La cantidad y calidad de materia orgánica que contiene.
- La tasa de infiltración.
- La disponibilidad de nutrientes.
- La abundancia de lombrices formadoras de humus.
- El tipo de arcilla dispersable, etc.
En un
suelo de buna calidad se deben obtener cultivos sanos y de alto
rendimientos, con un mínimo de impactos negativos sobre el medio
ambiente. Es un suelo que también brinda propiedades estables al
crecimiento y salud de los cultivos, haciendo frente a condiciones
variables de origen humano y natural, principalmente las relacionadas
con el clima, es decir, debe ser un suelo flexible y resistir el
deterioro.
En
muchos lugares del mundo, incluyendo a Cuba, los rendimientos
agrícolas se encuentran en franco descanso. Para los agro-ecólogos
esto es debido a que dicho efecto se debe a una constante erosión de
las bases productivas de la eficiencia de los productos agroquímicos,
entre ellos los fertilizantes químicos, ya que hoy que hoy es
necesario aplicar dosis mayores para lograr iguales rendimientos a los
obtenidos en épocas pasadas (MC GUINES,1993) También una gran parte
del personal científico dedicado a investigar estas reducciones en los
resultados, plantean que la causa primaria hay que buscarla en le
pérdida de la biodiversidad, que condujo al monocultivo y a la
sustitución de prácticas más laboriosas, tales como la aplicación de
estiércoles y la rotación de cultivos, por la utilización de un simple
compuesto químico, favoreciendo de esta manera la especialización
agrícola, la cual acentúa más tarde la enorme inversión en maquinarias
necesarias para cosechar un solo cultivo; además la ausencia de
rotaciones de cultivos y la disminución de la biodiversidad eliminó
los mecanismo de autorregulación, convirtiendo al monocultivo en
agro-sistemas altamente vulnerables, dependiente de insumos externos (Altieri,1995)
Una de las propiedades que más influye en la laborabilidad de los
suelos es su textura, es decir, la composición y la preparación de los
elementos que la forman; estos hacen por ejemplo, que los suelos
arcillos sean muy difíciles de cultivar, porque con cambios modestos
del contenido de humedad pasan a ser pegajosos o duros como piedras.
Los suelos arenosos por su parte, fáciles de arar, porque no se
vuelven lodosos ni se endurecen al mojarse.
La mejor
textura se considera la de limo o la de marga, porque ambas moderan
los factores limitantes. Para optimizar todos los atributos, se
necesitan las partes orgánicas del ecosistema del suelo, es decir, los
dentritos y los organismos del suelo.
En la
tabla No 1 se exponen la relación que existe entre la textura y las
propiedades de laborabilidad de los suelos.
Los
suelos han sido clasificados en ocho clases, según su capacidad de uso
de la tierra, dependiendo de factores físicos- químicos, como la
pendiente o disponibilidad de agua (Vink, 1975). De acuerdo a esta
clasificación, los suelos de la clase
I
y II
son muy fértiles, tienen buena permeabilidad y textura, son profundos
y resistentes a la erosión, siendo apropiados para muchos tipos de
cultivos (Gráfico No 1)
La
degradación de los suelos tiene una larga historia: tala, quema,
monocultivo y abuso de la fertilidad de los mismos. Se sabe que la
Naturaleza necesita cerca de quinientos años para formar, a partir
del los minerales primarios, un centímetro cúbico de suelo, pero se
puede perder tres veces esa cantidad en un solo aguacero.
Con la
llamada ‘’Revolución Verde’’ Se fue al empleo masivo de agroquímicos,
alta mecanización e indiscriminadas aplicaciones de técnica de riego
inadecuadas, que aunque han permitido el aumento de los rendimientos
agrícolas, lo han logrado sobre la base de su optimización y no sobre
su maximización, con el consiguiente agotamiento edáfico.
Por su
parte el uso inadecuado de la maquinaria agrícola trae en primer lugar
el fenómeno de la compactación, que limita absorción de agua de riego,
además de que destruye las estructuras internas e invierte los
perfiles, llevando a mayor profundidad a los más fértiles y
superponiendo a los menos fértiles, efecto este que incide
negativamente en la micro fauna beneficiosa.
También
se sabe que en las altas temporadas, típicas en los trópicos, producen
efectos negativos degradantes de los suelos, como son:
-Muerte
de la micro-fauna edáfica, que habita los primeros centímetros de
suelo y que interviene en las transformaciones físico-química de los
mismos.
-Altas
combustión de la materia orgánica, sin llegar a incorporase como
humus.
-Roturas
en las estructuras o agregados minerales.
-Reducción de formación de la bio-estructura natural.
-Incremento de la evaporación, y por tanto la pérdida desmedida de la
humedad
-Las
sales que están a menos de tres metros de la superficie pueden
acercarse a las raíces y hacen efectos tóxicos-
Formación de costras superficiales que dificultan la infiltración del
agua.
La
velocidad de los vientos puede afectar los suelos, sobre todo aquellos
que son secos o que alcanzan más de 100 Kms/hora, acción esta que
puede ser disminuida con el uso de corta-vientos.
También
el uso indiscriminado de fertilizantes químicos ha traído como
consecuencia otros efectos negativos para los suelos al provocar:
-
Su acumulación excesiva en los coloides.
-
Muerte de la biótica.
-
Eliminación de la vegetación superficial (efecto herbicida).
-
Contaminación de los mantos.
-
Contaminación ambiental.
Para
lograr un mejor manejo ecológico de los suelos es necesario,
precisamente, restablecer la biodiversidad funcional de los mismos;
además de tomar otras medidas, entre las que se encuentran:
-
La
descompactación.
-
Eliminación de las costras superficiales.
-
Detener
la erosión artificial y minimizar la natural.
-
Desminuir el uso de agroquímicos como fertilizantes y plaguicidas.
- Aumentar el uso de biofertilizantes y controles biológicos
- Mantener el uso de coberturas
La lucha
contra la erosión de los suelos incluye un amplio grupo de medidas,
entre las que se destacan:
-
Reducir al mínimo el número de labranzas.
-
Tener la tierra cubierta la mayor parte posible del tiempo.
-
Implantar cultivos protectores, ejemplo: fríjol de terciopelo o
canabalia,
e incorporarlos al suelo.
- Fomentar el policultivo de leguminosas y maíz.
- Incorporar los residuos de cosechas.
- Crear barreras vivas y muertas.
Como
elemento fundamental debe crearse los llamados “bancos de semillas”,
para garantizar el material genético necesario, y en tiempo.
Por otro
lado, en el manejo de los suelos debe tenerse en cuenta:
- La selección genética de cultivos tolerantes a las clasificaciones
o
toxicidades nutricionales.
- Aumentar la eficiencia de los fertilizantes aplicados.
- Laboreo mínimo en las preparaciones de suelo.
- Uso masivo de abonos, compost, cultivos de cobertura y abonos
verdes.
- Fomentar la fijación biológica del nitrógeno.
- Uso de fuentes directas de fertilizantes (Roca fosforita)
Actualmente la extensión de la desertificación es uno de los fenómenos
que más afecta la utilización de los suelos poco o muy poco
productivos. Esto ocurre a despecho de los conocimientos y del sentido
común. Es tanta la tierra que sigue mal administrada que en muchas
zonas se duda de la sostenibilidad de los niveles actuales de
producción alimentaría. En la (Tabla No.2) se da una idea de esta
situación en América.
Según
algunos investigadores existen tres causas principales que exponen a
los suelos a la erosión y aumentan el factor de la desertificación,
los mismos son:
1-. El
cultivo excesivo.
2-. El
pastoreo excesivo.
3-. La
deforestación.
Por
tradición, el primer paso para establecer un cultivo de campo, es arar
para eliminar las malezas, con la desventaja de que el suelo queda
desnudo y expuesto a la erosión de los vientos y el agua. Además, el
paso de los tractores y agregados compactan los suelos, creando el
llamado “piso de arado” acelerando la oxidación del humus y aumentando
la pérdida de agua por evaporación, entre otros factores negativos.
Por eso una de las formas más eficaces para mejorar la producción,
entre otros factores negativos. Por eso, una de las formas más
eficaces para mejorar la producción de humus, es a partir del uso de
materia orgánica degradable a corto y mediano plazo.
En el
caso de Cuba, la población mayoritariamente urbana, desconoce que
alrededor del 76% de los suelos del país, se consideran poco, o muy
poco productivos, lo que impide que en ellos se alcancen altos
rendimientos potenciales y comprometen la seguridad alimentaría
presente y futura
De un
total de 6 686 749 ha de suelos agrícolas con que cuenta
el país, ¾ partes están afectadas, por lo que los obstáculos se
asocian preferentemente a la ineficiencia, la falta de recursos y rara
vez, a la degradación de los suelos.
Once,
de las catorce provincias actuales, tienen suelos afectados por la
falta de materia orgánica, exceso de acidez o sales, siendo más
crítica en las partes orientales, donde predominan ecosistemas
frágiles, más vulnérales a los impactos negativos asociados a la
sequía y las irregularidades de las precipitaciones. Esto unido a
eventos temporales como, El Niño Oscilación Sur (ENOS), pueden
conllevar a la aridez permanente. En ese caso estás 29 municipios del
norte y del sur de las provincias de Guantánamo, Las Tunas y Grama. Se
calcula que en el bienio (1997-98) la influencia del Niño ocasionó
pérdidas valoradas en más de 285 mil toneladas de producto, con un
valor superior a los 62 millones de pesos cubanos.
Entre
las principales causas de este efecto negativo se cuenta la tala de
bosques, el uso de tecnologías inadecuadas, la falta de ordenamiento
territorial y la incompatibilidad de las necesidades del hombre con la
preservación del medio ambiente. Esto ha propiciado el avance
incontrolado de estos efectos negativos en algunas del País, de forma
significativa.
Esto
unido a la utilización del monocultivo, fundamentalmente caña de
azúcar, por más de cuatrocientos años, agravan el problema, por ser
grandes extractores de nutrientes del suelo.
Cuando
los suelos eran jóvenes, hace doscientos o más años, al poseer
componentes muy altos de nutrientes, los cultivos respondían auque la
tierra no fuera apta para ellos. Pero en la medida en que estas
prácticas se hicieron habituales y no hubo correspondencia adecuada
suelos-cultivos, los rendimientos decrecieron. Ese es el caso de la
caña de azúcar, introducida en Cuba en 1523 por Diego Velásquez, que
fue creando una tradición agrícola, gestora de un modo de vida
asociada, que ha devenido impedimento para acometer la sustitución o
adecuación de su uso, de acuerdo con sus últimas potencialidades.
El
desarrollo de la ganadería provocó también la de bosques y a partir de
1976 se sigue igual criterio de desmonte para producción de café en
las montañas orientales A mediados del siglo
xx
los
efectos negativos del “desmoche” incontrolado afecta un alto por
ciento de las áreas boscosas.
En época
tan temprana como 1919, en la región occidental se comienza a aplicar
grandes cantidades de fertilizantes químicos y orgánicos debido al
decrecimiento de los rendimientos en las producciones cañeras. Todo
esto se agrava con la “tumba”, quema y explotación con cultivos
temporales extractores, que luego eran abandonados, dejando el áreas
sin protección.
A pesar
de que en las últimas décadas la cubierta boscosa ha aumentado hasta
cerca del 21%, la situación de los suelos no ha variado
significativamente.
Investigaciones recientes atestiguan que sólo alrededor del 23,2% del
total de los suelos agrícolas del país clasifican como productivos o
muy productivos, mientras que el 76,8% restante es calificado de poco
productivos o muy poco productivos (Grafico No.2).
Entre
las prácticas que combaten los efectos dañinos de la sequía -una de
las principales causas de la afectación de la productividad de
nuestros suelos en los últimos diez años- están: la ganadería de
pequeña escala, los sistemas de acuartonamiento y la siembre de
leguminosas forrajeras y soya. También el uso de barreras vivas y
muertas en los contornos de los campos, perpendiculares a la
pendiente, para detener el arrastre de las aguas.
El uso
de cultivos protectores de la superficie del suelo o productores de
grandes cantidades de hojarasca, como el café, hacen que los suelos no
permanezcan desnudos y aumenten entonces la temperatura a más de 55
grados Celsius durantes el verano, y afecten la fertilidad. También se
debe evitar la erosión hídrica producto de las lluvias intensas y que
producen daños de consideración.
Además la siembra en terrazas, utilizando las curvas de niveles de los
suelos, ayudan a evitar la erosión y posibilita un mejor
aprovechamiento de la humedad y alargando la frecuencia de riego.
En años
más recientes, el uso de maquinarias agrícolas pesadas y algunos
intentos no muy bien encaminados de diversificación agrícola pueden
por otra parte, haber contribuido a la degradación de las estructuras
y eventualmente, a la compactación de algunos de ellos.
En los
comienzos de los años sesenta se había observado indicios de esta
degradación estructural, sobre todo en aquellas áreas donde grandes
arados de disco se utilizaron para preparar tierras y sustituir
cultivos tradicionales por otros de reciente introducción.
En un
país de alta complejidad pedológica, donde las extensiones de suelo
productivo son relativamente limitadas y la productividad
agropecuaria ha dependido y seguirá dependiendo, de los pequeños
agricultores, la disminución eventual de la clase campesina
tradicional, hará imprescindible la creación de un nuevo tipo de
agricultor, que pueda implementar la futura política agraria del país,
en función de rescatar prácticas y conocimientos tradicionales que
posibiliten una, por ahora no alcanzable, sostenibilidad y estabilidad
alimentaria.
La falta
de continuidad en las tradiciones agrícolas hace previsible que las
nuevas generaciones de agricultores se sientan motivadas por
incentivos económicos y sociales y que a falta de una tradición
heredada o aprendida, esté dispuesto a aprovechar las fuentes de
información tecnológica que les permita convertir en realidad esas
motivaciones. La organización y expansión de los servicios agrícolas,
entre los cuales deberán incluirse un estudio sistemático de los
suelos y su aplicación a varios aspectos del desarrollo agrícola, será
una tarea de primer orden en una nueva estructura social y
agropecuaria.
A
continuación se exponen las cuatro categorías de afectaciones de los
suelos de Cuba, por tipos de daño, que afectan la productividad y
manejo de los mismos. (Ver gráficos 3, 4, 5, 6 y 7.
Existe
un convencimiento tradicional entre los cubanos de que los suelos de
Cuba están entre los mejores del mundo. Este concepto no está lejos de
la verdad, aunque con frecuencia ha sido extendido a todo el
territorio nacional, basándose en una parte limitada del mismo y en la
habilidad antes mencionada de los agricultores inmigrantes para
seleccionar las áreas más productivas.
La
agricultura corresponde a un ecosistema complejo que se articula con
procesos económicos, sociales y ambientales que hace que el desarrollo
sostenible se entienda como aquel que atiende las necesidades de las
generaciones presentes, sin poner en peligro la capacidad de atender
las necesidades de las generaciones futuras.
En
correspondencia con este concepto se pueden establecer interacciones
complementarias en sistemas diversificados de cultivos que mejoran la
fertilidad de los suelos y los protege biológicamente. Ver ejemplo
(Gráfico No.8).
Basándonos en el conocimiento que hoy se tiene para el manejo y uso de
los suelos en las cooperativas independientes, formadoras de la
estructura de la ANAIC, se hacen las siguientes recomendaciones, con
el objetivo primario de mejorar la concepción de su uso y poder tomar
medidas agro ecológicas encaminadas a frenar el proceso gradual y
acelerado de deterioro actual. (Ver recomendaciones).
RECOMENDACIONES:
1-.
Hacer un estudio pormenorizado en cada cooperativa independiente que
incluya:
a)
Clasificación de los suelos, según su intensidad de uso.
b)
Clasificación y localización de las fuentes de abasto según la
cantidad y calidad de las aguas.
c)
Cantidad de cultivos que generalmente se plantan en un año.
d)
Sistema de rotación, asociación e intercalamiento empleados.
e) Tipo
de fuente que emplea de: fertilizantes y plaguicidas.
f)
Otros aspectos de interés agro ecológicos.
2-. La
indagación se hará mediante encuestas que llenarán los miembros del
CENAIC en cada localidad y cooperativas
3-. Las
encuestas respetarán el principio de anonimato del informante, pues
sólo interesa conocer la situación agro ecológica de la entidad.
4- Se le
llenará un modelo de encuesta a cada cooperativa independiente
5- Del
total de encuestas se hará un levantamiento por regiones, provincias
y finalmente nacional.
6- Las
direcciones provinciales del CENAIC reproducirán las encuestas y se
apoyarán en otras instituciones como son: la FLAMUR y la U.J.R.
7- Los
levantamientos provinciales enviaran copias del mismo a la Dirección
Nacional del CENAIC, quien dará a conocer la situación nacional en
reuniones ordinarias.
8- Los
resultados que se obtengan servirán de base para establecer un
programa nacional de recuperación de los suelos en las entidades de la
ANAIC, en coordinación con la Dirección del CENAIC y la FLAMUR.
RESUMEN:
A través
de la exposición de las principales causas y consecuencias de la
degradacíón de los suelos en Cuba y su insertación en el contexto
mundial, se hace un llamado de alerta de la gravedad del conflicto
hombre – naturaleza y se dan algunas de las soluciones más inmediatas
para su erradicación, pasando por la concepción que sobre la
agricultura sostenible se tiene hoy en día en la mayoría de los
países. En el caso específico de la agricultura cubana se propone
comenzar, en forma seria y escalonada, por las llamadas cooperativas
independientes, a partir del conocimiento previo de sus estados agro-
ecológicos.
BIBLIOGRAFIA:
1-Altieri,
M.A.1995. Agro-ecología: Bases científicas para agricultura
sostenible.
Capítulo
V: Diseñando agro-sistemas sustentables. Clades. E.U.A. pag. 70-72.
2-
Cuellas Galves, D. 1996. Agricultura tropical; Algunos aspectos sobre
el desarrollo sostenible. Colombia. pag . 27-35.
3- Durán
Alvarez. J.L. 1996. Agro-ecología y Agricultura sostenible Modulo 2.
Diseño y manejo de sistemas agrícolas sostenibles. Clades _CEAS_ISAAC_ACAO.
Cuba,
Pag.
64-72
4-
Magdoff, F. 1995. Agro-ecología. Bases científicas para una
agricultura sustentable. Cap.16; Calidad y manejo del Suelo, Clades.
E.U.A. Pag .239-250
5- Nebel, B.J.
Wright. R.T. 1999.
Ciencias
Ambientales; Ecología y Desarrollo sostenible Cap. 9, El Ecosistema
del Suelo, México, Sexta edición. Pag 211-234
6-
Revista Bohemia, 2002. Suelos, una mirada hacia abajo. Cuba. Pag.
24-32
7-
Rosset, P.H.1998. La crisis de la agricultura convencional, la
sustitución de insumos y el enfoque agro-ecológico.
Institute for Food
and Development Policy. Policy Brief No. 3, E.U.A.
8- Soto
Hernández, G. 1994. Desarrollo Agrícola de Cuba. Cap. Estudio de los
suelos y el futuro agrícola de Cuba. Colegio de Ingenieros Agrónomos y
Azucareros. Tomo II.
E.U.A. Pag. 49-53
TABLAS Y GRAFICOS:
Tabla # 1
Relación entre la textura y las propiedades del suelo.
|
TEXTURA |
INFILTRACION
DE AGUA |
CAPACIDAD DE RETENER AGUA |
CAPACIDAD DE
RETENER NUTRI. |
AEREACION |
VIABILIDAD |
|
Arenosa |
Buena |
Escasa |
Buena |
Buena |
Buena |
|
Limosa |
Regular |
Regular |
Regular |
Regular |
Regular |
|
Arcillosa |
Escasa |
Buena |
Buena |
Escasa |
Escasa |
|
Marga |
Regular |
Regular |
Regular |
Regular |
Regular |
Tabla # 2
Extensión de la Desertificación
en América.
|
GANADERIA |
AGRICOLA DE TEMPORAL |
|
ZONA |
AREA |
% DE
DESERT. |
AREA |
% DE
DESERT. |
|
Sudamérica y México |
250 |
72 |
31 |
77 |
|
E.U y
Canadá |
300 |
42 |
85 |
39 |
U.M:
Millones de Ha.
GRAFICO
No. 1
Relación
entre las clases de suelo y la intensidad con que puede usarse:
|
INTENSIDAD DE USO DE LA TIERRA |
│ Pastoreo │
Cultivo │
|
Clases
de
suelo |
Vida
Silv |
Forestal |
Limit. |
Moder. |
Intens. |
Limit. |
Moder. |
Intens. |
Intens. |
|
I |
X |
X |
X |
X |
X |
X |
X |
X |
X |
|
II |
X |
X |
X |
X |
X |
X |
X |
X |
*** |
|
III |
X |
X |
X |
X |
X |
X |
X |
*** |
*** |
|
IV |
X |
X |
X |
X |
X |
X |
*** |
*** |
*** |
|
V |
X |
X |
X |
X |
X |
*** |
*** |
*** |
*** |
|
VI |
X |
X |
X |
X |
*** |
*** |
*** |
*** |
*** |
|
VII |
X |
X |
X |
*** |
*** |
*** |
*** |
*** |
*** |
|
VIII |
X |
*** |
*** |
*** |
*** |
*** |
*** |
*** |
*** |
|