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Protesta multa vicepresidente de la cooperativa agrícola
Transición
Santiago de Cuba, 25 de Mayo de 1998
Señor Alfredo Jordán Morales
Ministro de la Agricultura
Señor ministro, a mediados del año pasado un grupo de
campesinos de esta zona nos declaramos independientes
teniendo en cuenta que nos sentíamos abandonados y no
representados por los organismos de base de la Asociación
Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), además de
pensar que las formas y métodos de organización
empleados en la agricultura hasta este momento no habían
arrojado los resultados esperados.
Esta decisión nos ha traído varios problemas como
son: citaciones a dependencias del Ministerio del
Interior, actos de repudio, calumnias y un esfuerzo feroz
para aislarnos, coaccionando e intimidando a aquéllos que
nos visitan, llegando incluso a la amenaza de muerte, como
ocurrió el pasado 13 de mayo en el Sector Campesino,
Municipal Songo-La Maya cuando su directora, la señora
Rosa Concepción Sarmiento, me dijo que aparecería muerto
en el camino real.
Después de imponerme una multa de 500 pesos teniendo
en cuenta el Decreto Ley 203, Artículo 1, inciso E, el
cual dice: "Tenga deficientemente aprovechada o
abandonada en forma negligente tierra de su propiedad o en
usufructo sin causa plenamente justificada", es muy
contradictorio que precisamente cambiar la situación que
describe el decreto son los objetivos fundamentales que
persiguen las cooperativas independientes.
Esta contradicción es más acentuada en el sentido de
que los que trabajan en mi finca son coaccionados e
intimidados para que no lo hagan, como al señor Juan San
Emeterio que se la ha dejado entrever que puede perder su
tractor por el hecho de arar en nuestras tierras.
¿Cómo es posible que pasando esto se me diga que la
finca no está debidamente atendida? Cabe señalar que la
multa ésta fue impuesta sin un acta de advertencia previa
e incluso 13 días después de la visita que se realizó
el 1 de Mayo. Cuando apelé el día 15 del propio mes, el
día 17 se presentó la misma comisión que me había
multado para informarme por parte de su jefe Julio Plácido,
que mi apelación no tenía lugar porque así lo había
decidido el municipio, cosa ésta muy contradictoria.
El hecho que se me haya tratado de forma descompuesta
por parte de esta funcionaria y siendo el momento que
mayor cantidad de tierra que he podido preparar y teniendo
en cuenta la intención de mi parte de montar un micrordeño,
hacen esta medida incomprensible.
Para nadie es un secreto que la gran parte de los
campos se encuentran desatendidos y/o abandonados debido a
la falta de recursos e incentivos, lo que hace muy difícil,
sino imposible, aplicar este decreto sin caer en la
parcialidad o simplemente en la injusticia.
Es triste ver las condiciones en que está trabajando
el campesinado sin ropa, sin calzado, sin instrumentos de
trabajo y mal alimentados. Estamos seguros que los
decretos no solucionarán la crítica situación de la
producción de alimentos en Cuba y es justo que por lo
menos se nos permita demostrar si es viable o no nuestro
proyecto.
Si nosotros somos capaces de lograr lo que se proponen
los proyectos y además lograrlo de una forma espontánea
e entusiasta, sólo así estaremos saliendo de la crítica
situación en que nos encontramos.
Fraternalmente:
Antonio Alonso Pérez
Vice-presidente de la cooperativa Transición
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