|
Desafiando la represión se reúnen mujeres campesinas
La Habana 26 de junio (José A. Fornaris, periodista
independiente) Un grupo de mujeres representantes de la
Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales, en su
Capítulo Cuba, desafiando la represión gubernamental
lograron reunirse ayer 25 de junio aquí en la capital.
El gobierno fue quien trató de impedir este evento, ya
que la Seguridad del Estado es sólo el instrumento que
ejecuta la voluntad gubernamental. Entre 70 y 80
mujeres que acudían de distintos lugares de la Isla
fueron interceptadas en diferentes puntos de su
trayectoria hacia la capital, otras fueron intimidadas y
amenazadas en su propia provincia y citadas por la
policía política, que el fin de interrumpir su viaje.
Una de las presentes nos aseguró que su propósito no era
intentar contra las estructuras de poder, sin conversar
entre mujeres para buscar entre todas, la mejor manera,
de enfrentar los problemas que la golpean, como la
violencia doméstica, el alcoholismo, la prostitución
justificada y la degradación social y familiar.
Días anteriores a la fecha de celebración del evento,
Ana Rosa Beitia y Ernesto Roque, promotores del
encuentro fueron detenidos, allanada su vivienda sin
orden de registro de la Fiscalía y le confiscaron cámara
de videos, fotográficas y material de apoyo para la
reunión como las credenciales, carteles de fondo, etc.
Nuestra colega Amarilis Cortina, que desde horas
tempranas se encontraba en el lugar de la reunión pudo
compartir con el grupo de mujeres que se realizó el
encuentro, donde además asistieron miembros de otras
organizaciones y esposas de prisioneros políticos.
En el encuentro se acordó cumplir con los proyectos de
la organización, priorizar
el trabajo con los niños
y
con las madres solteras,
a través de los talleres de corte y costura,
y apoyar cuantas
tareas sean
importantes para la mujer
en la estructura de
la
naciente
sociedad civil
cubana.
A pesar de todas las limitaciones se pudo dar el
encuentro, que finalizó con la lectura de una carta
enviada desde la prisión de mujeres “Manto Negro” por
una integrante de la FLAMUR,
Ana Rosa Ledea Ríos, que se encuentra
recluida en ese centro penitenciario. |