PROYECTO DE DESARROLLO
CIVICO RURAL
 INTERNACIONAL

 

Organigrama del PDCR

Proyecto de Desarrollo Cívico Rural


I. RESUMEN:

El  Proyecto de Desarrollo Cívico Rural, a partir de su iniciativa: Capital y Desarrollo Rural Progresivo promueve el fortalecimiento de la sociedad civil rural en América Latina a partir de los resultados y la experiencia obtenida durante casi una década en Cuba. Este proyecto desarrolla acciones concretas, tanto económicas como sociales, dotando a las fuerzas rurales participantes del poder de convocatoria y de la capacidad movilizativa que necesitan como capital social.

El PDCR participa en la conformación y estructuración de la sociedad civil rural en Latinoamérica a partir de las organizaciones que lo integran. Cada organización tiene un programa de acuerdo a sus intereses específicos, pero que a su vez permita que interactúen y se complementen entre sí las diferentes organizaciones que lo integran, para lograr sus propósitos económicos y sociales.

EL PDCR lo integran organizaciones productivas de carácter agropecuario, estructuradas en empresas cooperativas, potenciadas por una asistencia técnica auspiciada por organizaciones participantes en el proyecto, las mujeres de forma directa o a través de sus organizaciones representativas, los jóvenes y las instituciones académicas.

El PDCR toma como suyos  los objetivos de El Grupo Interagencial (BID, FIDA, Banco Mundial, FAO, IICA, CEPAL, USAID y GTZ) trazados en la Asamblea Anual de los Gobernadores del BID en Nueva Orleans (marzo, 2000) con el fin de complementar la acción de las agencias que lo integran mediante: la generación y difusión de información relevante para el desarrollo de las economías rurales de los países de América Latina y el Caribe; la identificación de instrumentos, nuevos enfoques y experiencias exitosas de desarrollo rural.

Por tanto el PDCR se proyecta hacia nuevos enfoques de acuerdo a sus experiencias en el desarrollo rural y establece sus propias iniciativas y estrategias para lograr sus objetivos.

Desarrollo Cooperativo

El mecanismo de capitalización del Proyecto de Desarrollo Cívico Rural, como su nombre lo indica es  a través de un proyecto de producción agropecuaria, mediante  empresas cooperativas, bajo las prerrogativas teóricas del PDCR, los principios cooperativos internacional y las leyes vigentes en cada país de implementación, de forma tal que asegure el cumplimiento de las iniciativas sociales propuestas.

Conceptos y fundamentos en la formación de una cooperativa.

Las cooperativas, como centro de una actividad económica, se pusieron en práctica hace bastante tiempo. Los precedentes para su formación siempre han sido los mismos, la imposibilidad por distintas causas de lograr un resultado económico de forma individual por las personas. Sin embargo, la forma de organizarlas, incluso los fundamentos bajo los cuales se han ido organizando, van variando junto al tiempo.

Las primeras concepciones redundaban en la cooperación en cuanto a recursos o bienes materiales y el esfuerzo físico e individual de los socios, que era lo que se consideraba como capital de aportación en aquella época para asociarse.

Estos elementos de asociación, con el tiempo fueron entrando en contradicción con los intereses naturales del ser humano, que empezaron a cuestionar la justeza de la distribución equitativa de las ganancias, ya que siempre alguien aportó más bienes u otro hizo o aportó mayor esfuerzo en cuanto a trabajo.

Uno de los grandes retos cooperativos fue encontrar un elemento común de asociación y un mecanismo justo de distribución de las riquezas a partir de las ganancias  y a la vez ser más caritativo con los que tienen menos.

Entonces el concepto cooperativo quedó reducido a la asociación voluntaria de un grupo de personas, que juntan un capital privado para realizar un bien común.

Por tanto las cooperativas se forman a parir de la integración voluntaria de los socios, de la unión de un capital común, la distribución de las ganancias de acuerdo al por ciento del capital de aportación y la ejecución de proyectos específicos, evaluados y aprobados por la asamblea de miembros.

El capital inicial o de aportación será la primera condición necesaria o requisito a cumplir para asociarse o formar parte de una cooperativa.

Pasos en la formación de una cooperativa.

1-. Un número de personas concibe la idea, de que una vía posible para lograr un resultado económico favorable, puede ser a partir de la unión con otras, que de forma cooperada junten los recursos para emprender una empresa común o cooperativa.

2-. Conformado el grupo de personas con intereses afines, se realiza una reunión de intención para identificar a partir de los recursos tentativos que se puedan catalizar, el tipo de cooperativa más viable a formar y también el entrono socio-político y legal en el lugar donde se pretende formar la cooperativa.

3-. Solamente se convertirán en socios, aquellos que logren aportar medios, que estén en correspondencia con los intereses y necesidades de la presunta empresa cooperativa. Nominados los socios se procederá a cuantificar el valor individual de sus bienes y a cuánto asciende el valor del aporte de cada uno, que junto a cualquier aporte en dinero, se convertirán en su capital de aportación o capital inicial. La Comisión de Formación de la Cooperativa Mediante un acuerdo espontáneo puede someter a consideración de la incipiente membresía, si los aportes materiales deben formar parte del capital inicial o de aportación de los socios o considerarlos insumos, medios básicos o rentas.

4-. Determinados los socios, se realizará la Asamblea Constitutiva, donde se levantará la primera acta de la cooperativa y se elegirán los primeros cargos vitales para dar inicio al trabajo funcional de la cooperativa.

5-. Las cooperativas realizarán dos reuniones obligatorias dentro de su año fiscal, la primera para establecer el Plan de Trabajo Anual y la segunda para rendir cuenta la Junta Directiva a sus asociados o Asamblea, de los resultados de su gestión económica y la distribución de las ganancias, después de cumplidos los demás compromisos y propósitos de la cooperativa.

6-. En la reunión discusión y aprobación del “Plan de Trabajo” anual se determinarán los proyectos económicos y sociales que se podrán ejecutar a partir  del presupuesto con que cuente la cooperativa. Los proyectos económicos siempre tienen que planificar resultados positivos, razón esencial  por lo que se fundó la empresa cooperativa.

7-. En la Asamblea Constitutiva, se les dará a conocer a cada socio su por ciento de participación, de acuerdo a su capital inicial o de aportación. En el acta debe consignarse, que el por ciento de participación es variable, de acuerdo al incremento de nuevo capital o el aumento del capital de la persona en particular. El capital que no estuvo activo durante el proceso económico del período, no puede formar parte del por ciento de participación de los socios para ese período de distribución de ganancias.

8-. En el Plan de Trabajo se consignarán los proyectos sociales que se ejecutarán dentro del período, definiendo el por ciento de las ganancias que se dedicará a las obras sociales de acuerdo a las ganancias planificadas para el año, que debe ser alrededor del 10 %

Género y Desarrollo

La participación de la mujer en PDCR tiene como primera función representar y potenciar el fortalecimiento de la Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales (FLAMUR) como uno de sus principales programas. Sus representantes formarán parte del ejecutivo regional y se subordinan verticalmente a la fundamentación teórica, tanto económica como social del PDCR.


Entre los objetivos del proyecto está darles un papel protagónico a las mujeres tanto en lo económico como de liderazgo, con iguales derechos de participación. En lo económico, integrándolas en el proceso productivo directo y complementario, creando la infraestructura de servicios que los socios y la comunidad puedan demandar.

La participación de las mujeres, a partir de su organización representativa, FLAMUR, asegura que su liderazgo y decisiones serán parte incluyente dentro de las decisiones del proyecto general.

El programa de género está bajo la conducción del proyecto General de la FLAMUR para América latina, que queda responsabilizada en cumplir sus objetivos a partir de un plan de actividades concretas que incluyen su participación y acciones determinadas en el PDCR.

La incorporación de mujeres a las instancias participativas de desarrollo rural tiene que ser sustantiva. Es necesario establecer mecanismos para que la participación de la mujer sea activa y efectiva que legitime su presencia. Al intentar satisfacer solamente exigencias de financiamiento externo se termina por perder la posibilidad de que organizaciones debidamente capacitadas jueguen un papel importante en el cumplimiento de las directrices del proyecto.

El liderazgo de la mujer está más que demostrado, cuando las mujeres comienzan a desarrollar actividades productivas, o en aquellas ocasiones en que, como consecuencia de la migración de los varones, ellas han pasado a asumir la conducción de la unidad familiar, su participación en los ámbitos en donde se discuten programas y proyectos pasa a ser de mayor relevancia. Esto puede contribuir a explicar dinámicas distintas de incorporación en comunidades de condiciones económicas, culturales y sociales semejantes.

Los productores agrícolas, individuales o cooperativos, ven reducidas sus ganancias por la venta directa de sus productos. La mujer puede jugar un rol importante en la reducción de la cadena producción-comercialización, beneficiando los productos para incorporarle más valor agregado al mejorarle su presentación y calidad, además de crear nuevas fuentes de empleos para la mujer del sector rural.

Asistencia Técnica y Desarrollo:

La asistencia técnica en muchos países no está al alcance de los pequeños productores, los costos de sus servicios rebasan sus posibilidades económicas para adquirirlos, por lo que se ven privados de su utilización en detrimento de los rendimientos agrícolas.

El PDCR tienen como misión incorporar los profesionales y técnicos bajo las iniciativas y beneficios de sus proyectos, incluyendo los proyectos productivos, como el de Desarrollo Cooperativo, que permita aplicar todos los conocimientos científico-técnicos en pro de lograr que las cooperativas alcancen la rentabilidad con la eficiencia prevista y para lo que fueron creadas.

Los profesionales vinculados al PDCR interactuarán con los centros de estudios e investigaciones agrícolas locales o nacionales, pero siempre buscando poner en práctica sus propias teorías y experiencias. Sus servicios de asistencia técnica deben ser amortizados por la parte productiva del proyecto, que lo contemplará en el presupuesto anual, al comienzo de su período fiscal, además de conservar sus derechos como socios de la cooperativa.


La asistencia técnica no sólo consiste en las recomendaciones y prácticas profesionales, sino en la capacitación de los trabajadores y socios de las cooperativas como servicio de extensionismo agrícola. También se encargarán el estudio de las causas de la ineficiencia productiva e investigación y el planeamiento agrícola.

Los profesionales encargados de la asistencia técnica interactuarán con el proyecto de los jóvenes rurales para establecer programas de perfeccionamiento y refuerzo de la educación rural, para poner a los jóvenes en capacidad de empleo, educación cívica y liderazgo institucional.

El personal de asistencia técnica tiene que velar por las regulaciones fitosanitarias, convenciones y normas internacionales que puedan limitar la comercialización y exportación de los productos agropecuarios.

Juventud y Desarrollo:

Los jóvenes juegan un papel decisivo en el desarrollo rural, son los encargados de conservar y trasmitir los conocimientos acumulados de sus antepasados, -la tradición cultural y sus  propias experiencias- entre generaciones e incorporar a la iniciativa sus energías y aspiraciones, que muchas veces se han perdido en sus antecesores por los fracasos de su juventud.

La participación a temprana edad en un proyecto que le permita capitalizar, tomar conciencia de los valores morales, la familia y de la sociedad en general, pone a los jóvenes en ventaja sobre aquellos que sufren de todo tipo de marginación, viéndose muchas compelidos a la migración forzosa o involucrarse en pandillas, delitos comunes, etc. 

El PDCR tiene en sus prioridades la capacitación de jóvenes de acuerdo a los intereses de la comunidad rural y de sus propios intereses, preparándolos para desarrollar actividades productivas y emocionalmente superiores, rompiendo el mito sobre la tediosa vida rural, poco remunerativa y discriminatoria con respeto a la población urbana.

 La formación de líderes jóvenes asegura la fundamentación teórica y la implementación práctica y filosófica del proyecto, incluidos en los esquemas de una remodelada educación rural. Donde los niños desde edades muy tempranas puedan involucrarse en el estudio y práctica del cooperativismo.


La creación de cooperativas infantiles, acorde a sus posibilidades e intereses, será un reto de los programas cooperativos del propio proyecto, para que los nuevos líderes desde su niñez puedan aprender a manejar o administrar conceptos económicos y sociales.

El capital social, en cuento a los jóvenes, parte de las propias familias asociadas o vinculadas de una forma u otra al PDCR. Los programas de participación y capacitación juvenil tienen la responsabilidad de formar las nuevas generaciones de cooperativistas, en coordinación con el sistema nacional de educación de cada país en cuestión.

La acción conjunta de las familias y el PDCR tienen que garantizar dentro de su programa social y de capacitación las condiciones de vida de los niños asociados, extraídos de la pobreza extrema y fuera de cualquier actividad que distorsione su desarrollo integral, tanto físico como emocional.

Desarrollo Académico.

La participación de universidades regionales en proyectos de desarrollo local genera ventajas en ambos sentidos: en la comunidad, por el aporte de conocimientos y de conceptualización de la iniciativa que la universidad puede aportar, y para esta última, el valor inestimable de la contrastación de su aprendizaje con las demandas reales de las comunidades en donde la universidad está inserta.

Los profesionales involucrados en el PDCR podrán interactuar con sus homólogos de los centros de altos estudios, recomendar temas de interés académico y a l vez necesarios en el desarrollo de sus actividades productivas, económicas y sociales.

El PDCR a nivel de base creará la infraestructura y logística de un programa de turismo académico, donde los profesionales y académicos interesados en la implementación práctica del proyecto lo puedan contactar directamente en el terreno, así como realizar trabajos de campo.

El programa de Desarrollo Académico contempla la interacción de los profesionales con la sociedad, por tanto dentro del marco del PDCR se realizarán estudios, diseñarán propuestas y establecerán recomendaciones, como la de una mejor y más práctica Educación Rural y otras de impacto, tanto económico como institucional.