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La varroa y su impacto sobre las abejas
Por:
Bernardo Pestano, Julio 31 del 2001
Varroa mite, es un ácaro, conocido como varroa jacobsoni, es un ectoparásito
de las abejas (parásito que vive en la superficie de otro
organismo), se alimenta de los adultos y las larvas de las
abejas. Puede acabar con una colmena en 6 a 18 meses.
Hoy es el más serio problema de los apicultores mundialmente. Ha sido
distribuido alrededor del mundo en forma descontrolada y
fue detectado en l987 en los Estados Unidos y sobre todo
en California.
En 1991 en ese mismo estado las primeras pérdidas se reportaron y en
1992 en el área de Sacramento los apicultores reportaron
daños que superaban el 50 % en sus colmenares.
Los antecesores de la varroa comenzaron sus ataques con la abeja Apis
cerana, abeja del oriente (Asia) en la cual no constituía
un serio problema.
Fue detectada en la Apis mellifera importada a occidente desde esas
regiones en 1960
En esta abeja ha ocasionado daños de envergadura como ya mencionamos
anteriormente.
ABEJA AFRICANA – BRASIL-
Las abejas africanas (AHB) que son las Apis mellifera scutellata, fueron
introducidas en el Nuevo Mundo en 1956, por un prominente
genetista brasileño, cuyo objetivo era cruzar las abejas
africanas que eran de alta producción en ambientes
tropicales con abejas de origen europeo o con la Apis
mellifera mellifera primeramente.
Las abejas europeas son más indefensas comparadas con las africanas. La
idea era que con la combinación de ambas, obtener una súper
abeja tropical.
Otros planes con la abeja africana y sus híbridos salieron torcidos y resultaron ser dominantes los genes de la feroz
abeja africana.
De Brasil pasaron a Suramérica y a Norteamérica, desplazando las abejas
europeas.
Se encuentran distribuidas en el sur de Texas, Nuevo México, Arizona y
California
En la práctica son inaceptables, para usarlas transportándolas a las áreas
de cultivos como polinizadoras, como se hace usualmente
con las otras abejas comerciales en USA.
Están impedidas de tenerlas o ser usadas cerca de las áreas pobladas y
también de las zonas ganaderas, porque existe una
prohibición al respecto.
Ha sido un gran impacto a los apicultores de México, los cuales llevaban
a Estados Unidos abejas para usarlas polinizando y las
regresaban a México nuevamente.
Aparentemente la influencia de la abeja africana se ha detenido un poco,
a medida que ha aumentado el ataque del ácaro de la
varroa.
Se ha conocido que la varroa es controlable con el uso de aceites
esenciales de muy baja toxicidad ; y por otro lado acabar
con el ácaro de la varroa, resulta un freno en el control
de la africanización de las abejas, ya que éstas son
altamente sensibles al ataque del mismo.
De cierta forma es una coincidencia afortunada. Suerte a los apicultores,
porque así volverán a la tranquilidad con la desaparición
de ambas plagas, el día que esto se logre.
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