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El emprendimiento económico como terapia
de choque y de estabilidad social.
Honorable
Coordinador Nacional y Personal de la Secretaría Nacional de
la V Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago.
Representantes
de organizaciones de la sociedad civil, redes, de los estados
miembros de OEA, de las instituciones del Grupo de Trabajo
Conjunto de Cumbres, personal de la Secretaría General de la
OEA y demás participantes de este importante evento hemisférico.
La
organización que tengo el honor de representar, The Civil
Rural Development Project, tiene como propósito fundamental
el desarrollo de una cultura de paz, a través del
emprendimiento productivo y la estabilidad familiar, con
prosperidad sostenible. Nuestra ONG ha propuesto durante más
de una década, en diversos foros internacionales, que el
fortalecimiento de una sociedad próspera y democrática
implica la atención priorizada a los niños, quienes deben
contar con un sistema educacional acorde a su
vocación y motivaciones, ajustado a la realidad y
necesidad social de su entorno, y no a caprichos partidistas o
morales, como en reiteradas ocasiones ha planteado el
destacado extensionista brasilero Polan Lacki.
El
Proyecto de Desarrollo Cívico Rural trabaja además en la
reinserción social de las víctimas para que no se vean
tentados a delinquir por falta de una justa remuneración económica.
Existen fuentes generadoras de violencia, como las cárceles y
prisiones, con los cuales se puede trabajar mediante la
terapia ocupacional, o sea, proponiéndoles a las
autoridades los mismos proyectos productivos y bajo las mismas
estructuras organizativas que realizan otros grupos sociales
dentro del Proyecto.
Nuestra
iniciativa trabaja con los mecanismos de creación de riqueza,
para enfrentar la pobreza como detonante de la violencia, con
la participación directa y productiva de sus víctimas, para
quienes, la satisfacción económica mediante la ocupación
laboral debe restar espacio y motivación a la violencia. El
PDCR considera a la familia como primer eslabón de la cadena
del emprendimiento económico, la responsabiliza con ello, que
más que enseñarle a pescar, como dice el precepto bíblico,
practicar la pesca. La metodología del aprender haciendo,
por cuanto la simple teoría no resulta suficiente para
generar un cambio, requiere materializar esos conocimientos en
realidades y hechos concretos que tengan un verdadero impacto
en la sociedad.
Una
experiencia de efectividad demostrada en el emprendimiento
económico es el cooperativismo
empresarial, aplicable tanto en el sector
productivo, como las cooperativas de producción agropecuaria,
de producción textil y artesanal, etc., como en los servicios.
En las cooperativas empresariales que patrocina nuestra ONG se
involucran, como trabajadores y socios, a todos los miembros
de la familia. Mediante este tipo de entidades se puede
capitalizar e invertir todo el potencial económico, tanto del
sector público como privado de la comunidad, teniendo como
prioridad la protección del medio ambiente, todo lo cual
demuestra lo novedoso de la iniciativa y la diferencia de
otros modelos cooperativos, que hacen obligatoria la
participación directa de los socios en los procesos
productivos.
Un
ejemplo del modelo cooperativo que hemos implementado es el
“modelo cooperativo de carácter empresarial”, aplicado en
Cuba a partir de 1997 por el Proyecto de Desarrollo Cívico
Rural - PDCR, con las primeras cooperativas independientes de
estado cubano. Los resultados logrados son tangibles, en la
mejora en los ingresos de sus asociados, sus familias y el
profundo impacto social que genera la prosperidad cuando llega
a regiones donde antes imperaba la miseria.
Es
importante mencionar que el cooperativismo estatal en Cuba no
ha logrado iguales resultados aun contando con mayores
recursos, según lo evidencian los recientes trabajos de los
licenciados Onexy Quintana Martínez e Isel Cardentey Acosta
de la Universidad de Pinar del Río (Cuba), quienes han
determinado como improductivas el 71% de las entidades
agropecuarias estatales, dato también corroborado por el
reporte de la agencia AFP el 10 de noviembre del 2007, el cual
indica que “Las 1.541 Unidades Básicas de Producción
Cooperativa (UBPC) de Cuba, formadas por trabajadores en
tierras estatales, son objeto de un "reordenamiento
general", pues 13 años después de su creación, sólo
un 44% de ellas es rentable, informó el semanario oficialista
“Bohemia”.
En
el caso de los capítulos que tiene nuestra organización en
Colombia y Perú, la coordinación con otros grupos de trabajo
de la sociedad civil y los gobiernos locales nos permite
visualizar y llegar a aquellos grupos sociales que son más
vulnerables a la violencia y que a su vez se ajustan por
tradición o cultura a nuestros perfiles organizacionales,
como son los asentamientos de
zonas rurales, que están integrados esencialmente por
familias campesinas.
Es
esencial despertar la motivación hacia una nueva forma de
estructura socioeconómica, que ofrezca una perspectiva
diferente y resultados nunca antes alcanzados que
estimulen la incorporación de las personas a los diferentes
proyectos. Un fenómeno que también hay que tener en cuenta y
que es fuente de inestabilidad social en la región es la
emigración, pues la
crítica situación económica de muchos países derivada de
la corrupción, una desacertada política de sus gobernantes y
la falta de iniciativa productiva de sus ciudadanos, hacen que
numerosas personas decidan emigrar.
Un
análisis de los factores que motivan la emigración demuestra
que la razón primordial es la falta de oportunidades económicas
y sociales en sus países, fundamentalmente de la población
rural. Por consiguiente, consideramos que el desarrollo rural
sostenible debe ser reivindicado con acertada política
agraria en nuestros países, lo cual es imposible sin la
participación de expertos y el apoyo de la sociedad civil.
El
poco impacto que han tenido las remesas familiares en los países
emisores de emigrantes es debido fundamentalmente a la falta
de proyectos productivos novedosos, con incidencia en el
desarrollo social y en el medio ambiente, que se puedan
acometer con esos ingresos, luego de cubiertas las necesidades
básicas perentorias de sus receptores. Teniendo en cuenta
tales circunstancias, las motivaciones de los inmigrantes y
los intereses políticos, sociales y económicos de los países
afectados por la inmigración, el Proyecto de Desarrollo Cívico
Rural, considera oportuno buscar alternativas que puedan
sacar provecho del fenómeno migratorio por todas las partes
implicadas en ello.
Si
tenemos en cuenta las motivaciones culturales, el apego a la
familia, la idiosincrasia propia de cada comunidad, de sus
respectivas naciones, podemos llegar a la conclusión de que
si los candidatos a emigrantes recibieran formación
profesional acorde a su realidad y por ende alcanzaran cierta
prosperidad económica en sus respectivos países, se
podría lograr una
reducción significativa de la criminalidad y
la emigración, llevando al fortalecimiento de los
valores democráticos y a la estabilidad del hemisferio
Muchas
gracias
Dr. Jadir Hernández
The
Civil Rural Development Project, |