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Alianza Nacional de Agricultores Independientes de Cuba
Jutinicú, Santiago de Cuba, enero 5 del 2005
Al: Tribunal Supremo Popular, Fiscalía General de la
República, Asamblea Nacional del Poder Popular y Consejo
de Estado y de Ministros.
Ast. Solicitud de una III Ley de Reforma Agraria
La Alianza Nacional de Agricultores Independientes de
Cuba, teniendo en cuenta el creciente índice de
desalojos de tierras que se viene ejecutando en todo el
país, por parte de las autoridades gubernamentales, sin
que los campesinos desalojados puedan recurrir al amparo
legal, por no poseer un documento de propiedad, exige:
1-. Otorgar al amparo de la II Ley de Reforma Agraria el
Título de Propiedad a todos los campesinos que en la
actualidad vienen trabajando la tierra y hayan
demostrado voluntad y capacidad para hacerla producir.
2-. Devolver en propiedad a todos los herederos
reclamantes las tierras que de cualquier forma pasaron a
manos del Estado en la época de la colectivización
general. Deben demostrar en probatoria su capacidad de
explotación.
3-. Los conflictos de intereses sobre la tierra se
resolverán por el valor al derecho de propiedad, la
ubicación de las tierras se negociará con las partes en
cuestión teniendo en cuenta el valor agregado en el
momento actual, de la tierra y los cultivos.
4-. Abolir el concepto de usufructo, que tantos
problemas han traído al campesino y aún lo mantiene bajo
una inseguridad total.
5-.Los nuevos propietarios no estarán sujetos a
regulaciones de cultivos, precios o mercados.
6-. La entrega de tierras sólo estará sujeta a la
capacidad y viabilidad de desarrollar proyectos
concretos que a corto plazo la pongan en producción.
7-. Instituir leyes que contemplen las tierras como un
bien común nacional, por lo que se penalizará con
impuestos sobre las tierras baldías o subutilizadas
donde el Estado tiene igual responsabilidad legal. Las
reservas forestales y las zonas de impacto ecológico y
medio ambiental se exceptúan de los enunciados
anteriores.
8-. La ANAIC se pronuncia en contra del reparto de
tierra equitativo, como parte de una maniobra política,
las tierras deben otorgarse de acuerdo a la capacidad y
posibilidad de uso, con iguales posibilidades para
todos, sin tráfico de influencias de ningún tipo.
9-. El derecho a la tierra es un derecho soberano, de no
aprobarse un decreto de ley que garantice el disfrute de
ese derecho al amparo de la Reforma Agraria, toda
ocupación de tierra se considerará legal.
Sin embargo de aprobarse un proceso de aplicación de
una III Reforma Agraria, toda acción sin la debida
autorización retardará o inhabilitará el proceso legal.
Antonio Alonso Pérez Presidente de la ANAIC
Ing. Agrónomo Arturo Arias Director Nacional de
Cooperativas
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