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Alianza Nacional de
Agricultores
Independientes de cuba
Jutinicú, Songo- La Maya
Santiago de Cuba
Jutinicú,
Santiago de Cuba,
Mayo 5 del 2001
Al: Tribunal
Supremo Popular, Fiscalía General de la República,
Asamblea
Nacional del Poder Popular y Consejo de Estado y de
Ministros.
Ast. La III Ley de
Reforma Agraria
La Alianza Nacional de Agricultores Independientes de
Cuba, teniendo en cuenta el creciente índice de desalojos
de tierras que se viene ejecutando en todo el país, por
parte de las autoridades gubernamentales, sin que los
campesinos desalojados puedan recurrir al amparo legal,
por no poseer un documento de propiedad, exige:
1-. Otorgar al amparo de la II Ley de Reforma Agraria el
Titulo de Propiedad a todos los campesinos que en la
actualidad vienen trabajando la tierra y hayan demostrado
voluntad y capacidad para hacerla producir.
2-. Devolver en propiedad a todos los herederos
reclamantes las tierras que de cualquier forma pasaron a
manos del Estado en la época de la colectivización
general. Deben demostrar en probatoria su capacidad de
explotación.
3-. Los conflictos de interés sobre la tierra se resolverán
por el valor al derecho de propiedad, la ubicación de las
tierras se negociará
con las partes en cuestión. Teniendo en cuenta el
valor agregado en el momento actual, de la tierra y
los cultivos.
4-. Abolir el concepto de usufructo, que tantos problemas
a traído al campesino y aún lo mantiene bajo una
inseguridad total.
5-.Los nuevos propietarios no estarán sujetos a
regulaciones de cultivos, precios o mercados.
6-. La entrega de tierras sólo estará sujeta a la
capacidad y viabilidad de desarrollar proyectos concretos
que a corto plazo la pongan en producción.
7-. Instituir leyes que contemplen las tierras como un
bien común nacional, por lo que se
penalizará con impuestos sobre las tierras baldías
o subutilizadas donde el Estado tiene igual
responsabilidad legal. Las reservas forestales y
las zonas de impacto ecológico y medio ambiental se
exceptúan de los enunciados anteriores.
8-. La ANAIC se pronuncia en contra del reparto de tierra
equitativo, como parte de una maniobra política, las
tierras deben otorgarse de acuerdo a la capacidad y
posibilidad de uso, con iguales posibilidades para todos,
sin tráfico de influencias de ningún tipo.
9-. El derecho a la tierra es un derecho soberano, de no
aprobarse un decreto de ley que garantice el disfrute de
ese derecho al amparo de la Reforma Agraria, toda ocupación
de tierra se considerará
legal. Sin embargo de aprobarse un proceso de
aplicación de una III Reforma Agraria, toda acción sin
la debida autorización retardará o inhabilitará el
proceso legal.
Antonio Alonso Pérez
Rafael Iturralde Bello
Presidente de la ANAIC
Coordinador Nacional ANAIC
Nota:
Texto de la carta tomado por teléfono.
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