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UNIVERSIDAD CÍVICA CUBANA
1-. SUMARIO
La sociedad cubana durante casi medio
siglo se ha visto impedida de establecer una cultura
democrática que permita la transición hacia el estado de
derecho. El gobierno cubano no sólo retiene el poder
mediante el uso de la fuerza y la represión en las
escalas más sofisticadas, sino que también mantiene su
control utilizando las más variadas estrategias de
desinformación y adoctrinamiento masivo, que aunque no
hayan logrado la afinidad sincera de los ciudadanos, si
han plasmado el envilecimiento, la intolerancia, la
falta de esperanzas y la apatía en parte considerable
de la población.
No obstante, en los últimos años la
sociedad civil independiente ha ganado prestigio y un
espacio cada vez más amplio como contraparte al
totalitarismo oficialista. El pueblo cubano ya se
identifica con los activistas de derechos humanos, las
agencias de prensa alternativa, las bibliotecas
independientes y otros proyectos que desarrolla la
emergente sociedad civil.
Ante la aguda crisis económica, política
y social dimanada del inmovilismo del gobierno actual,
se ha creado una atmósfera de tensión que puede
desembocar en la violencia como preámbulo a una guerra
civil producto del odio y la desesperación acumulados
durante décadas.
A pesar de lo anterior existen numerosos
ciudadanos deseosos de conocer la dinámica real de la
nación, quienes comprenden que no necesariamente tienen
que recurrir a la violencia para reclamar al gobierno
los derechos y garantías inherentes a todo ser humano,
que como sabemos, el gobierno castrista viola flagrante
y sistemáticamente.
Consideramos que uno de los principales
obstáculos para iniciar la democratización de Cuba es
precisamente la falta de conocimientos prácticos y
preparación académica del cubano promedio para sostener
con efectividad la lucha cívica no violenta y a la
ofensiva contra el sistema imperante. Los ciudadanos
deben contar con el arsenal ideológico más diverso, no
sólo para enfrentar al gobierno actual, sino también
para fortalecer el espacio cívico ganado, ampliarlo, y
prepararse para iniciar con éxito la transición pacífica
hacia la democracia y el pluralismo en todos los
órdenes.
II-. ANTECEDENTES
Uno de los principales problemas que
enfrentamos en la lucha por la democratización pacífica
de Cuba es el desconocimiento que tienen numerosos
ciudadanos de sus propios derechos, algunos de los
cuales son enunciados formalmente en la Constitución de
la República de 1976, además de aparecer consagrados por
la Declaración Universal de los Derechos Humanos desde
el 10 de diciembre de 1948, siendo este último un
instrumento del derecho internacional que ha ratificado
el estado cubano actual en numerosas ocasiones.
El régimen cubano basa su naturaleza
totalitaria no solamente en mecanismos de control y
represión, sino también en la indefensión de sus
ciudadanos, que no conocen como enfrentar cualquier
decisión que les afecte e incluso que viole sus más
elementales derechos, porque en la mayoría de los casos
ni siquiera conoce que tiene esos derechos, inherentes a
todo ser humano.
Hasta el presente no existe en Cuba un
programa o institución que capacite a los ciudadanos
sobre sus derechos, así como la importancia de
fortalecer los valores morales, la familia, y la ética,
utilizando los mecanismos que contemplan las leyes del
propio gobierno cubano y el derecho internacional para
su observancia.
Por esta razón surge el 21 de julio del
2003 la Universidad Cívica Cubana, que tiene como
objetivo principal la implementación de un programa
académico que prepare a los cubanos interesados en
disciplinas como Ciencias Jurídicas, Ética, Historia,
Ecología, Derecho Empresarial y Cooperativo; así como
Derecho Agrario, Comunicación Social y Lucha Cívica No
Violenta.
III. OBJETIVOS DEL PROYECTO
1-. Capacitación de las personas
interesadas en asumir la defensa de derechos y garantías
ante de las instituciones del Estado.
2-. Preparar a los campesinos y técnicos
agrarios en los rudimentos del Derecho Agrario Cubano,
la Ley de Reforma Agraria y el Derecho Internacional
Comparado en la temática de legislaciones y
reivindicaciones agrarias.
3-. Instrumentar un programa en
conjunción con la Federación Latinoamericana de Mujeres
Rurales, FLAMUR, que califique a las mujeres
involucradas en relación con sus derechos y
oportunidades como entes fundamentales de la sociedad.
4-. Ofrecer cursos intensivos,
coordinados con la Unión de Jóvenes Rurales, UJR, para
personas sin calificación universitaria, que las prepare
para desempeñar un rol proactivo en la sociedad, en la
creación y fortalecimiento de espacios cívicos, pequeñas
y medianas empresas, administración y lucha cívica; así
como seminarios que ilustren las oportunidades que
garantiza vivir en un sistema democrático; y como
alcanzar esta meta mediante una vía pacífica,
pluralista, tolerante, y sobre todo pragmática.
5-. Programar cursos sobre Derecho
Penal, Derecho Procesal, Derecho Constitucional,
Ecología y Medio Ambiente, Derecho Agrario y demás temas
afines con los del Centro Nacional de Investigaciones
Agrícolas Independientes “Carlos Quintela”.
6-. Fortalecer el desarrollo de la
sociedad civil mediante la asistencia académica a todos
los proyectos gestados con esta premisa.
7-. Promover la interacción e
intercambio de experiencias con centros docentes
oficialistas cubanos e instituciones extranjeras afines,
a los efectos de establecer debates y diálogos en el
terreno académico sobre la realidad cubana y los
problemas que la afectan.
8-. Coordinar con las organizaciones
estudiantiles, tanto oficialistas como independientes,
los mecanismos legales para exigir al gobierno la
autonomía universitaria para todos los centros de
enseñanza superior en el país.
IV-. ACTIVIDADES.
1-. Fortalecer la Universidad Cívica
Cubana mediante la creación de una red de facultades en
todo el país, que garantice los objetivos del proyecto.
2-. Impartir cursos intensivos,
postgrados, diplomados, conferencias y clases ad hod,
con personal calificado dentro y fuera de la Isla. Estos
profesores impartirán diferentes temáticas a pequeños
grupos de alumnos interesados dentro de Cuba en las
tesis factibles para alcanzar la liberación del país y
su posterior ingreso en la comunidad democrática del
hemisferio.
3-. Capacitar a los directivos de las
organizaciones cívicas que lo requieran a los efectos de
hacer su trabajo más efectivo.
4-. Entregar a organizaciones no
gubernamentales independientes los materiales académicos
relacionados con su perfil, lo cual les permita
implementar sus propios cursos bajo la supervisión de la
UCC.
5-. Informar a la comunidad
internacional sobre el desarrollo del proyecto, sus
logros y dificultades para llevar la capacitación a
todos los interesados.
6-. Entrenar a los grupos de
profesionales independientes en las temáticas afines a
sus proyectos.
7-. Promover la interacción con los
centros docentes oficialistas y las ONG de jóvenes
independientes con el propósito de desarrollar los
mecanismos para conseguir la autonomía universitaria.
V-. PLANES FUTUROS:
1-. Desarrollar programas de
capacitación especializada que abarquen a diferentes
sectores de la sociedad.
2-. Solicitar apoyo a instituciones
afines en el exterior, lo cual permita el intercambio de
información, programas de estudiantes, visitas mutuas
entre el profesorado, etc.
3-. Mantener documentación y estudios
actualizados sobre diferentes aspectos de la
problemática cubana con el fin de ofrecer mejores
servicios a los estudiantes, las ONGs y gobiernos que
lo soliciten.
4-. Actualizar y fortalecer el programa
de investigaciones, sondeos y encuestas de opinión entre
la población, utilizando muestreos aleatorios en
universos cada vez más amplios.
5-. Realizar el 1er Congreso
Universitario Internacional Contra el Totalitarismo, con
sede en Cuba el 28 de enero del 2006, donde se
discutirán los retos de la Universidad Cubana en el
siglo XXI.
VI-. PLAN DE EVALUACIÓN:
1-. La Universidad Cívica Cubana es
dirigida por un Consejo de Síndicos compuesto por cinco
miembros, quienes supervisan internamente el trabajo de
cada facultad. El Consejo designa a su presidente por el
término de un año.
2-. El consejo de Síndicos administra
todos los bienes de la universidad y subscribe
centralmente los contratos de trabajo con cada profesor
que impartirá clases.
3-. La UCC se estructura mediante
facultades cívicas, cuyos directores pertenecen a la
Junta Directiva, subordinada al Consejo de Síndicos, y
con la obligación de rendirle a este un informe mensual
de la gestión académica y administrativa de cada
facultad cívica.
4-. Cada año la Junta Directiva efectúa
elecciones internas para elegir entre sus miembros a los
cinco miembros del Consejo de Síndicos, incluyendo al
Delegado de la UCC en el exterior.
5-. En la medida que la UCC se expanda a
toda la nación se crearán nuevas facultades cívicas,
cuyos directores pertenecerán también a la Junta
Directiva y estarán subordinados directamente al
Consejo de Síndicos.
6-. Las facultades cívicas que integran
la UCC tendrán la autonomía suficiente para adecuar sus
reglamentos internos a las condiciones de trabajo y al
tema específico en que se especialicen, de modo que su
gestión sea más efectiva en cada periodo lectivo, tras
lo cual presentaran informe a la Junta Directiva, y esta
entidad los procesará para presentar resúmenes ante el
consejo de Síndicos.
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