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"La
ANAP lo único que ha hecho es explotarnos"
(Artículo publicado
por Cubanet)
LAS TUNAS, 9 de febrero del 2001 (Juan Téllez Rodríguez) -
Eladio Curbelo González, residente del poblado de Vázquez,
en la provincia Las Tunas, tiene diez rozas (medida de
tierra exclusiva de la región oriental de Cuba) de tierra
y manifiesta que siempre ha sido controlado por la
Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP),
entidad pro gubernamental que se supone defienda los
derechos de los campesinos cubanos.
"La ANAP lo único que ha hecho es explotarnos,
porque nos compra los productos muy baratos y luego los
venden muy caros a la población. En nada nos protege",
afirma el campesino.
La pequeña finca de Curbelo González ha quedado
desolada, pues "los ladrones se han encargado de que
así sea".
"Ya casi no puedo sembrar, porque todo me lo roban.
Me tienen loco", se queja el hombre, que rebasa los
60 años.
Explica que le han robado ocho reses. "La yunta de
bueyes está viva de milagro", subraya. "Duermen
en un corral pequeño, ¡pobres animales!, a ellos también
les ha tocado vivir una etapa de cautiverio".
Curbelo González agrega: "Antes de 1959 bueyes,
toros y vacas vivían sueltos en los potreros. Las
gallinas y los gallos ya no existen en los patios de los
guajiros. De los chivos y cerdos, ni hablar. Todo ha sido
destruido".
"De la ANAP he recibido muy poco, por eso el año
pasado no les pagué los 56 pesos que me han estado
estafando desde hace tanto tiempo", revela el
campesino refiriéndose a la cuota que le cobra esa
organización.
Curbelo González cree que se liberó. "Ahora soy
un campesino libre", dijo, "que nadie me hable
de la ANAP, porque sólo me trae malos recuerdos".
"Tengo sembradas tres rozas de boniato y terreno
preparado para otras tres. Cultivo esta vianda porque es más
difícil que me lo puedan robar", asegura.
El campesino asegura que su situación actual es pésima.
"Antes de 1959, los pobres podían comer por lo menos
boniato con manteca de puerco, harina de maíz con leche,
yuca con manteca de puerco, fufú de plátano con empellas
(carne de cerdo con partes de grasa). Pero, ahora, no
tenemos nada garantizado para alimentarnos, nos estamos
casi muriendo de hambre", expresó.
"Este mes vendieron en la bodega cinco libras de
arroz, seis de azúcar, doce onzas de sal, 10 onzas de
frijoles. ¿Quién puede vivir el mes con esas cantidades
de alimentos?", cuestiona Curbelo González.
El campesino compara su situación con lo que ve en la
vida real. "El gobierno vende arroz liberado (fuera
de la regulación de la libreta de racionamiento) en el
Pacané (nombre de un comercio) a 3,50 pesos la libra y a
40 la libra de aceite comestible de mala calidad".
"El año pasado, por la libreta de racionamiento sólo
vendieron libra y media para todo el 2000", añadió.
En cuanto a los comercios dolarizados, llamados
popularmente shopping, Curbelo González manifestó:
"Tanto odio que siempre han demostrado por el dólar
y ahora casi todo lo venden en moneda norteamericana".
El guajiro quisiera "hacer producir sus diez rozas
de tierra", pero explica que necesita ayuda.
"Me han visitado los campesinos independientes de
la zona. Estoy en la mayor disposición de incorporarme a
ese movimiento independiente, pero necesito ayuda para
poder comprar ropas, zapatos de trabajo, una turbina,
tuberías para riego, sogas, semillas", precisa.
Curbelo González planea: "Soy capaz de hacer una
cochiquera y mantenerla si pudiera poner a producir
debidamente la finca. Entonces, podría vender los
productos a un precio razonable a ese pueblo que tiene
tanta hambre".
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