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PROYECTO INTERNACIONAL DE DESARROLLO |
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Nuevo ciclo de siembra, en la M.A.S, Masaya. MASAYA, Nicaragua- 08 de septiembre, 2009 (Servicios informativos del PDCR © 2009) Con la preparación de tierras comienza un nuevo ciclo productivo en la Microempresa Asociativa Solidaria, en la comunidad rural de Santa Clara. Los cultivos de la primera etapa: maíz, pipián y ayote permitió evaluar las potencialidades del proyecto. La organización de toda la actividad, desde el cultivo, la recolección y la comercialización. Algo que se tuvo muy presente fue la concepción económica, determinando los costos fijos y variables en la producción, teniendo en cuantas el valor de la fuerza de trabajo, tanto propia o contratada, esto hizo posible determinar pérdidas o ganancias en esta primera actividad. Si es cierto que la producción agropecuaria en una primera etapa no cubre los costos de la inversión, si aportó los ingresos suficientes como para reinvertir y continuar con la consolidación del proyecto. Incluso para garantizar el mantenimiento agronómico de los cultivos de ciclos más largos como la yuca y la papaya. La primera experiencia permitió además, evaluar el mercado. Los productores a pequeña escala, por varias razones, se convierten en víctimas a la hora de la comercialización, pero lo más grave es que no son capaces de trabajar para corregir a su favor las reglas del mercado y años tras años padecen las mismas situaciones. A diferencia de lo que sucede con los pequeños productores, la Directiva de la M.A.S llevó un record de procedimientos, evaluación de cultivo por cultivo: rendimiento productivo, comportamiento vegetativo, plagas, y finalmente su comportamiento frente al mercado. La comercialización no comienza con la transacción de venta, sino desde la recolección, selección y preparación del producto y finalmente la transportación a la plaza de mercado. En esta cadena se presentan serias dificultades, distancia, pésima infraestructura vial, falta de medios de transporte, incapacidad de incorporar valor agregado a los productos. A pesar que la experiencia demostró que deben hacerse varias correcciones en el desarrollo practico del proyecto, sus resultados preliminares permitieron los ingresos suficientes como para la reinversión a partir de sus propios rendimientos, sin tener que recurrir a nuevas fuentes de financiamientos. Ese es uno de los éxitos más evidentes de esta novedosa iniciativa, que llevan a cabo la Fundación Masaya Contra la Pobreza y el Proyecto Internacional de Desarrollo Cívico Rural |