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Se hace mercado al andar
GUANTANAMO, 27 de diciembre de 1997, APLO
El pasado día 25, la Seguridad del
Estado devolvió al ingeniero Lázaro Hernández Rielo 25
libras de queso blanco que le habían sido confiscadas
tres días antes por la Policía Nacional Revolucionaria
en el punto de control ubicado en la carretera entre
Felipina y esta ciudad de Guantánamo. El ingeniero Hernández
no fue multado como es costumbre en este tipo de
incidentes.
El mes anterior también le había sido confiscado un
queso de 5 libras aproximadamente y una libra de tabaco.
El día 25, el ingeniero Hernández, miembro de la
cooperativa independiente Progreso I, fue citado a la
estación de policía, donde fue atendido por un oficial
de la Seguridad del Estado, quien, para su asombro, comenzó
por devolverle su queso y a continuación le pidió
disculpas, responsabilizando a los funcionarios de la
policía, a quienes catalogó de ignorantes y reconociendo
que se estaban cometiendo muchos errores.
Lázaro Hernández defendió su derecho de propiedad y de
poder hacer lo que quisiera con el producto de su trabajo.
Replicó además que hace más de 6 meses que las empresas
estatales no le pagan el queso por falta de financiamiento,
viéndose obligados los miembros de la cooperativa a
venderlo en el libre mercado.
Si seguimos de cerca la política de decomiso que ha
mantenido sistemáticamente el gobierno con los productos
del agro, y conociéndose la procedencia de Lázaro Hernández
y la principal demanda de las cooperativas independientes:
el libre mercado, podemos afirmar que esa decisión es un
cambio de política. Que se está haciendo mercado al
andar.
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