El potencial oculto de la ganadería cubana
En otra parte de su artículo el periodista expone lo que según él son las medidas a implementar para revertir tan negativo resultado en el sector ganadero como son: “contrataciones más objetivas, la disminución de los volúmenes destinados al autoabastecimiento, los insumos y las ventas a trabajadores, unido al proceso de mejoramiento de la eficiencia industrial”. O sea menos autonomía para el producto y mas control estatal, medidas que se pretenden implementar y son en esencia las verdaderas causas que deprimen cada día más los niveles de producción de todos los sectores de la economía cubana. El potencial más importante no es el oculto, sino aquel que está a la vista de nosotros, la incapacidad del estado como productor y administrador de los bienes de la nación. En casi 5 décadas de una economía estatal centralizada ha incidido negativamente en la masa ganadera, que se ha visto reducida a casi la mitad de la existente en 1959 y la desaparición de los cordones lecheros alrededor de las principales ciudades, con un personal con una gran tradición en el sector ganadera, una magnifica infraestructura social y económica, con redes de enfriamiento, laboratorios -que exigían con gran rigurosidad la cantidad de leche-, caminos transitables todo el año, unidades de producción de productos derivados de la leche, la producción de novillas para el reemplazo y una red de molinos de vientos que garantizaba el agua todo el año, algo indispensable para logar un rebaño saludable y el mantenimiento de la higiene de las instalaciones de las vaquerías. El artículo de este periodista Ortelio González subliminalmente pone de manifiesto la problemática de la ganadería en Cuba, observen cunado dice “...el promedio de litro por vaca en el sector estatal anduviera en el 2006 por los 2,94, y en el Cooperativo y Campesino 2,29...” Esto, tratando de cuestionar los resultados del sector cooperativo y privado, lo sitúa por debajo del sector estatal, como muestra del desvío de la leche hacia otros destinos, pero con ello sólo demuestra la baja productividad de la ganadería cubana, incluso comparada con otras áreas del Caribe como Republica Dominicana y Puerto Rico. En este último se fijan cuotas lecheras para evitar una sobre producción del producto que comprometa los precios frente al costo de producción. Después de 47 años de una practica productiva, que no arroja resultados positivos alguno, es lógico emplear otros métodos que nos lleven al auto abastecimiento de leche y todos sus derivados; que los ganaderos puedan elevar su nivel de vida, incluido el de sus familiares y que el precio de los productos lácteos se correspondan con los costos de producción, de acuerdo al costo de la vida actual. La leche que es un producto que se vende mundialmente sin regulaciones, es ridículo que en Cuba sólo se venda a niños menores de 7 años, como dieta médica para enfermos y ancianos, en tiendas en moneda convertibles e instalaciones para extranjeros. Algo que demuestra que en Cuba el estado está por encima del ciudadano y la falta de sensibilidad humana de este periodista se refleja en el cuestionamiento o medida que se proponen para incrementar la entrega a las empresas acopiadores estatales: “...la disminución de los volúmenes destinados al autoabastecimiento,... y las ventas a trabajadores. En un país donde todo está racionado, sería un atropello más planificarle a un campesino la cantidad de leche que debe dejar para su autoconsumo o disminuir la cuota que les vende a los trabajadores del ramo que están en contacto directo con la producción lechera. En este artículo aparece una aseveración que llama la atención. “Los propietarios de ganado sin tierra en la provincia tenían el pasado año 6 887 novillas y vacas en ordeño, según datos aportados por el Centro de Control Pecuario”. ¿A caso la reforma agraria no erradicó los campesinos sin tierra en Cuba? Al menos todos los cubanos sabemos que eso fue una vil mentira, pero que aparezca en la prensa oficial, si es un dato curioso. Un aspecto que no se trata en este trabajo periodístico es la “cuchillosis” una de las principales causas del descrecimiento de la masa ganadera en Cuba. Alrededor del 75% de la población penal cubana es por sacrificio de ganado mayor, motivado por dos causas principales, que se podrían comparar con el fenómeno del narcotráfico, aunque con cierto reconocimiento social, un mercado con demanda asegurada y un negocio altamente lucrativo. La motivación económica, fuerza que impulsa el hombre en toda encomiendo empresarial es vilipendiada por este periodista, cuando dice: “...existen quienes solo piensan en engordar el bolsillo, y para esquivar el aporte a la industria esgrimen los más diversos artilugios”. El principio básico de todo productor es vender a la mejor oferta, no se trata de un problema de honestidad, sino de economía.
Se puede concluir, que las medidas que impusieron desde
el mismo comienzo de la revolución, como tipificar el
sacrificio de ganado como una figura delictiva con
sanciones hasta de 5 años de prisión, no resolvieron el
problema y que todas las restricciones que enuncian en
este artículo solo potenciarán más la escasez que hemos
experimentado en estos largos años.
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