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El
Cultivo de la Papaya
Por Bernardo Pestano
Segunda
parte
Viveros:
Para
el establecimiento de la plantación, es recomendable
sembrar las semillas en envases, comúnmente en bolsas de
polietileno, donde germinan y crecen las plantas durante
las primeras etapas, bajo un cuidado esmerado.
La
tierra que se utilice con este propósito debe ser suelta,
porosa, aireada, de buena retención de humedad y buen
drenaje. Si el suelo disponible no tieneestas propiedades
conviene mejorarlo, mezclándolo con arena y materia orgánica,
como son los estiércoles.
La
desinfección de la tierra que se vaya a utilizar para
llenar los envases del vivero, es una tarea bien
meticulosa, a fin de prevenir las enfermedades fungosas y
el ataque de los nemátodos e insectos del suelo, así
como eliminar la germinación de las semillas de las
malezas. Para estos fines, se puede utilizar el Bromuro de
Metilo o la Formalina al 40 %, siguiendo las instrucciones
de los diferentes productos.
La
fertilización debe hacerse después de desinfectada la
tierra, utilizando un abono completo tal como el 12_24_12,
que como es lógico nos garantiza una apropiada nutrición
con la presencia de macro elementos como son el Nitrógeno,
el Fósforo y el Potasio. Por cada metro cúbico de tierra
se adiciona 1/2 kilogramo de esta fórmula, distribuyéndolo
o mezclándolo uniformemente.
Ya
colocada la tierra en bolsas de polietileno, de un tamaño
de 10 pulgadas de alto y 4 de ancho, se depositan no menos
de 2 semillas, a una profundidad de 1 pulgada. Manteniendo
la humedad requerida, debe estar germinada a los 25 días
totalmente.
IMPORTANTE:
No deben colocarse a pleno sol estas bolsas ya sembradas y
debe garantizarse la suficiente luz, a fin de no retardar
la germinación. A estos fines usemos algún pedazo de
tela de tabaco, pencas de guano, tela metálica plástica,
en una palabra evitar la exposición directa al sol hasta
que las plántulas estén totalmente a flor de tierra.
Después
que las plantas tienen 15 días de germinadas, se pueden
reabonar utilizando una solución nitrogenada. Es muy común
el uso de la urea 46 %, disuelta en agua a razón de
1 en 200 aproximadamente, Ej. 2 libras de urea en 50
galones de agua. Aplicar 150 cc por planta.
Las
plantas del vivero estarán listas para transplantarlas,
cuando alcancen 12 a 15 pulgadas de altura y con tallos
del grosor de un lápiz.
SIEMBRA:
La
siembra debe hacerse tomando como base un trazado previo
del campo, donde se tomarán en cuenta diferentes factores
y sobre todo la dirección del aire y la velocidad del
mismo, no podemos olvidar el deficiente sistema radicular
de esta planta y el peso al que puede estar sometida. Si
son terrenos accidentados, tomemos en cuenta los
arrastres, si son por el contrario planos, la necesidad de
evitar los encharcamientos prolongados. Puede ser que
resolvamos sin la necesidad de barreras o cortinas
rompevientos. Garantizar un número de plantas en forma óptima
es de suma importancia a la hora de los rendimientos y
sobre todo cuando a los dos años de producción debemos
estar listos para su demolición si comienza a dejar de
ser rentable o tenemos problemas fitosanitarios
incontrolables..
No
es lo mismo sembrar un lote pequeño que un lote grande,
si podemos atenderlo en forma manual o si tenemos que
utilizar un equipo para las diferentes labores tales como
fumigar, chapear las calles o levantar las zanjas de
riego; y si regamos por la pata o usamos aspersores y
después en la recolección si necesitamos una carreta
para recoger las cajas rellenas de frutos, etc.
Como
diría un gran agrónomo y compadre mío, son los
problemas del éxito.
En
la siembra, los hoyos de 8 pulgadas por 8 pulgadas y por
10 de profundidad. Esto es suficiente para que quepa el
pilón de tierra en que vienen del vivero, se les quita el
envase y se acomodan en el hoyo, de manera que queden al
ras del suelo y bien asentados en el mismo.
Debe
aplicarse en el transplante de cada mata, mezclado con la
tierra del fondo del hoyo, 1/4 de libra de abono completo
de la fórmula 12_24_12 o en su defecto la 15_15_15.
Aplicaciones
periódicas cada tres meses de fórmulas completas como
las mencionadas anteriormente, a razón de 1/2 libra por
planta y de urea 1/4 libra por cada planta, siempre
evitando en ambos casos, hacer contacto directo con el
tallo o tronco.
La
papaya es una planta de rápido y continuo crecimiento y
muy exigente en agua, por lo que se requiere un adecuado
suministro durante todas las etapas de su crecimiento.
Recomendamos
en el mejor de los casos, la siguiente distancia de
siembra: 3 metros entre plantas, en el surco y 3 metros de
ancho en la calle. Esto nos garantiza una población de
1,000 plantas, con potencial de producción por hectárea
o quizás un poco más.
PLAGAS
Y ENFERMEDADES
Las
plagas inciden negativamente en la producción de la
papaya o lechosa, ocasionando daños a los tallos, hojas y
frutos y en ocasiones transmiten enfermedades severas que
pueden destruir las plantaciones.
De
manera general se considera como plaga a cualquier
organismo vivo capaz de causar daño o interferir en la
producción de un cultivo.
Entre
las principales están los áfidos, la mosca blanca, la
mosca de la papaya, la primavera de la papaya, los
salta_hojas y el taladrador del cogollo. (Afortunadamente
no tenemos la presencia de la mosca del Mediterráneo(Ceratitis
capitata) que ocasiona severos daños.
Entre
las enfermedades de mayor importancia económica, están
las siguientes:
Nombre
Agente causal
Antracnosis
del fruto Colletotrichum
gloesporioides
Falsa
herrumbre Puccioniopsis
caricae
Mildiu
polvoriento Oidium
sp.
Mosaico
Virus
Existen
otras enfermedades virosas, no reportadas en nuestro país,
como son la Mancha de anillo, la Muerte apical y el
Arrugamiento del cogollo.
Nota:
Manteniendo un control preventivo, aplicando los
insecticidas y fungicidas necesarios en cada caso,
tendremos lotes sanos y libres de insectos dañinos y
trasmisores de enfermedades y mucho menos haciendo daños
de consideración, en el follaje y los frutos de la papaya
o lechosa.
Se
debe evitar el uso de Metil parathion 50 % EC, Lebaycid 50
%EC, ya que producen daños fitotóxicos. El Malathion 57
% EC, no debe emplearse en dosis mayores de 3/4 litros por
100 galones de agua, por la razón ante expuesta.
Fungicidas:
Zineb
75 % PH
Oxicloruro
de cobre 50 % PH
Azufre
80 % PH
Insecticidas:
Malathion
25 % PH
Bi58
38 % EC
Carbaryl
85 % PH
Es
importante el uso preventivo de estos pesticidas y mucho más
aún es la forma segura de su aplicación, haciendo uso de
los equipos de protección y de la práctica exigente en
la manipulación de los mismos, a fin de evitar el
deterioro de la salud de los operadores y demás obreros
agrícolas, que intervienen en las diferentes labores de
este cultivo asi como de cualquier otro donde existan
controles similares.
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