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Proyecto
Cooperativas Agropecuarias Independientes de Cuba
Introducción
La
verdadera justicia social está en poner a todos los
individuos en capacidad de pago, no en exonerarlos de
ello. La gratuidad prostituye el concepto del valor.
Bajo este concepto comenzaron a organizarse las
cooperativas agropecuarias independientes, que reúnen
a campesinos individuales propietarios de sus tierras. La primera de su tipo se constituyó
en Loma del Gato, provincia de Santiago de Cuba y se
denomina Transición.
El gobierno cubano hasta la fecha no le ha dado un
reconocimiento oficial, pero tampoco cuenta con el
instrumento legal desde el punto de vista jurídico
para prohibirla, lo que ha permitido que surjan nuevas
cooperativas independientes en todo el país,
tendencia que se mantiene.
Para el funcionamiento de estas cooperativas es
preciso elaborar un proyecto de desarrollo que desde
el punto de vista económico fundamente su existencia
y viabilidad y por el cual se pueda determinar la
necesidad de presupuesto para asistencia económica o
financiamiento, como créditos de fomento u otros, que
pueden ser de fuentes internas o externas.
Se considera como amortización del financiamiento o
ayuda, el traspaso de ese capital a otras cooperativas
que surjan con el mismo fin o propósito.
El fenómeno de las cooperativas agropecuarias
independientes es complejo, debido a que la forma de
producción cooperativa fue utilizada por el gobierno
desde 1959 para manipular y controlar la producción
de los pequeños agricultores privados. Al mismo
tiempo, es en la cooperativa donde hoy encontramos al
campesino cubano tratando de asegurar su independencia
económica y el éxito individual, incluyendo a su
familia.
Según cifras oficiales, en Cuba quedan alrededor de
120 mil propietarios de fincas de menos de 5 caballerías,
que han logrado mantener cierta independencia. Sin
embargo, la gran cantidad de problemas prácticos que
les impide desarrollar con éxito su actividad
productiva, y que no pueden resolver de forma
individual, podrían enfrentarse con éxito si reúnen
sus recursos, de acuerdo con la visión de aquéllos
que se han unido para establecer cooperativas
independientes que rechazan el control estatal.
Estas razones han dado vida al movimiento de
cooperativas independientes, que comenzó en 1997 con
la fundación de las cooperativas Transición y
Progreso 1.
Sin un fuerte apoyo financiero de capitalización para
sus planes de desarrollo, el movimiento de
cooperativas agropecuarias independientes de Cuba --que
tiene que luchar, además, contra las maniobras del
gobierno cubano para ahogarlas-- no tendría
posibilidades de desarrollarse con la rapidez
requerida.
Las cooperativas independientes para su formación
tienen en cuenta los lineamientos y derechos al
desarrollo establecidos por las Naciones Unidas y la
práctica universal del derecho sobre la propiedad,
bajo los conceptos de:
a) Libertad de asociación o no-asociación a
plena voluntad, de acuerdo a intereses afines.
b) Libertad de cultivos en cuanto a forma,
calidad y cantidad.
c) Libertad de mercados. Los productos se
venderán en la época, lugar y cliente más
conveniente, siendo el estado uno cliente más.
d) Ningún producto cultivado responderá a
regulaciones estatales que limiten su mercado,
incluyendo el café, cacao, caña de azúcar, etc.
f) Realizarán la crianza de todo tipo de
animales que les permita garantizar el alimento
familiar y su comercialización bajo las leyes del
mercado, demandando que la crianza de ganado mayor y
su sacrificio, estén sólo acogidos a normas y
regulaciones sanitarias.
g) Recurrirán a cuantas instituciones internas
o externas puedan cooperar en el financiamiento de sus
proyectos, amortizable de acuerdo a sus posibilidades
y las regulaciones financieras que prevalecen en el país.
Para dar cumplimiento a todo lo anterior, las
cooperativas independientes constituyeron de hecho y
por derecho una ONG (organización no gubernamental)
denominada Alianza Nacional de Agricultores
Independientes de Cuba, (ANAIC).
La política agrícola de las cooperativas está
fundamentada en cultivos de ciclos cortos, debido a la
poca cantidad de tierra de los socios, teniendo en
cuenta que a consecuencia de la ley de Reforma Agraria, las
tierras de los campesinos fueron reducidas a pequeñas
parcelas.
La contradicción estatal con aplicar una inadecuada política
de mercado obliga a las cooperativas independientes a
preocuparse más en esta etapa por elevar los índices
de producción que por la comercialización de sus
productos, ya que debido al general desabastecimiento
del país, el mercado pasa a ser una necesidad del
consumidor, el cual podrá comprar directamente al
productor o cooperativista independiente en el propio
campo.
Autores
del proyecto inicial
Jorge
Béjar Baltazar, Presidente de la cooperativa Transición
Antonio Alonso Pérez, Técnico Agrónomo y Vice-presidente
de la cooperativa Transicion.
Manuel del Río Olivero, Licenciado en Economía
Diosmel Rodríguez Vega, Licenciado en Control Económico
Juan Carlos Céspedes Isalgué, Periodista
Independiente
Fundamentación
Título
del Proyecto: Cooperativas Independientes de
Cuba
Antecedentes
La
terrible crisis alimentaria en Cuba condujo
necesariamente a un análisis pormenorizado de dicha
situación, partiendo de sus orígenes y posibles
causas, tomando como base la condición de ser éste
un país tropical con excelente clima y una tradición
agrícola que no justifica tal situación.
El actual gobierno --que ejerce sus funciones desde
l959-- se trazó como meta en sus inicios, al menos teóricamente,
alcanzar un desarrollo sostenido en la agricultura,
modificando las estructuras económicas y de producción,
convirtiendo las fincas privadas en granjas estatales,
todo bajo los preceptos de la "Reforma Agraria".
También se hcieron propietarios de sus tierras y bajo
las mismas prerrogativas de la mencionada ley de
"Reforma Agraria" a aquéllos que ya se
encontraban en posesión de las mismas, ya sea como
colonos o precaristas, pero el campesino sin tierras,
sin tierras se quedó, y de ellos nacieron los obreros
agrícolas, que de forma asalariada comenzaron a
laborar en las llamadas "Granjas del
Pueblo".
La política gubernamental siempre se sustentó en la
cooperativización como forma superior de producción
agrícola, defendiendo y argumentando sus conceptos, y
con la misma política desatendió la forma de
producción independiente e individual, lo que provocó
un éxodo masivo de la población rural hacia las
ciudades.
Disímiles fórmulas fueron puestas en práctica por
el gobierno, desde las "Granjas del Pueblo",
las Cooperativas de Producción Agropecuaria, de Créditos
y Servicios, hasta las Unidades Básicas de Producción
Cooperativa finalmente, todas sin alcanzar resultados
económicos positivos.
Visto todo esto así, es fácil comprender que siempre
ha sido la cooperativización una intención del
gobierno, hasta por ley. En la Constitución de l976
se reconoce el derecho de formar cooperativas de créditos
y servicios, que serían las encargadas de mantener
organizados a los campesinos independientes bajo el
control estatal, a través de la Asociación Nacional
de Agricultores Pequeños.
¿Acaso es que las cooperativas están condenadas a
ser un mecanismo de producción inaplicable en Cuba,
que no gozan del interés individual de las personas
de pertenecer a ellas? Categóricamente podemos
afirmar que es un proyecto viable, pero necesita de la
motivación individual de las personas que lo integran,
sin perder la identidad de los que le dieron origen, o
sea a la condición de campesinos, con plena autoridad
y derechos sobre sus propiedades sin intromisión de
nadie --incluyendo al Estado-- con motivaciones políticas
que condicionen y deformen el verdadero propósito del
proyecto. Esto ha sido lo que ha frustrado todo
intento de independencia económica de las entidades
agropecuarias en Cuba, que siempre han tenido que
responder a una voluntad política.
Este contorno hizo posible arribar a la conclusión de
que si se organiza una cooperativa --fundamentalmente
agrícola--, libre de ataduras de cualquier índole,
con plena libertad de cultivo y sujeta a las leyes del
mercado, donde el Estado sea un cliente más, pagando
salarios justos y razonables que puedan garantizar la
canasta familiar básica y donde la asistencia social
se pueda brindar directamente a los beneficiarios a
través de los hospitales y las distintas
denominaciones religiosas, no se entra en contradicción
con las leyes del país y sí se corresponde con el
discurso oficial del gobierno --no acorde a la
realidad-- de una verdadera justicia social.
Metodología
Este
proyecto, aunque comenzó con la constitución de la
cooperativa Transición, con la cual se instauraron
los principios básicos de las cooperativas
independientes, queda abierto a todas las cooperativas
que vaya surgiendo en el país.
Cada cooperativa es una entidad económica autónoma y
tendrá planes independientes para llevar a feliz término
los objetivos para los cuales fueron creadas, tomando
en cuenta las características específicas del
territorio en que se enmarque su actividad y el interés
de sus miembros o asociados.
La implementación del Proyecto se logrará mediante
una dirección estratégica centralizada con una
estructura funcional que debe interactuar entre las
diferentes cooperativas en sesiones de trabajo
conjunto y visitas de coordinación, efectuados por la
ANAIC como medio representativo.
Estructura
de dirección individual de las cooperativas:
Presidente
Secretario u organizador
Tesorero
Coordinador Nacional
Esta
estructura puede cambiar en función de las características
de cada lugar, de la cantidad de miembros que se
posean y de la logística y funcionamiento de las
mismas.
Objetivos
del proyecto
1.
Fortalecer el desarrollo del movimiento cooperativista
agropecuario independiente en Cuba, defendido por la
organización no gubernamental Alianza Nacional de
Agricultores Independientes de Cuba (ANAIC)
2. Informar a la comunidad internacional los
avances y problemas con que se enfrenta el movimiento
de agricultores independientes, en aras de obtener
solidaridad internacional, rompiendo el aislamiento de
que es víctima la naciente sociedad civil cubana,
comprendidos los campesinos.
3. Mantener informados a los agricultores
independientes cubanos de las estructuras y técnicas
agrícolas modernas, de manera que puedan servirse de
esta información para lograr un desarrollo exitoso.
4. Desarrollar el verdadero concepto del
cooperativismo en Cuba, de acuerdo a su aplicación
internacional y a partir del ejemplo práctico que
pueden brindar las cooperativas independientes en
cuanto a formas y métodos de producción y
funcionamiento.
5. Ayudar a que se incrementen las producciones
agrícolas, con una eficiencia económica que haga
rentable los proyectos y garantice la utilidad de los
financiamientos, asegurando el retorno o amortización
de las inversiones.
6. Alcanzar mediante el apoyo a las actividades
económicas independientes un mejoramiento en el nivel
de vida de la familia campesina incluyendo los
programas de salud y educación, para que los niños
tengan las condiciones sociales mínimas que les
permita estar mejor alimentados y vestidos a la hora
de realizar sus actividades.
7. Tratar de detener el éxodo campesino y
lograr el retorno de las familias campesinas hacia los
campos, de manera que se asegure un equilibrio entre
la población urbana y rural que complemente sus
intereses y necesidades, al ofrecer una perspectiva de
desarrollo rural.
Actividades
del proyecto
1.
Fortalecer a nivel nacional las estructuras de las
cooperativas independientes a través de la ANAIC,
como una representación sólida del movimiento de
agricultores cubanos, por los que se irán creando las
organizaciones de base a todos los niveles, en la
medida que el concepto de independencia económica se
vaya haciendo presente en las diferentes masas
campesinas.
2. Potencializar el trabajo de activismo de los
dirigentes agrarios tanto a nivel de provincias como
municipios. Hay que tener presente que los dirigentes
campesinos además de defender la política agraria de
sus representados y hacerle conocer sus derechos,
tienen que defender a los campesinos, obreros agrícolas
y todos los ciudadanos vinculados con labores agrícolas
de los excesos y arbitrariedades de las instituciones
gubernamentales.
3. Solicitar el reconocimiento del Comité Económico
Social de Naciones Unidas, para que la ANAIC pueda
representar mejor a los campesinos cubanos en los
distintos fórums y la comunidad internacional, de
manera que el gobierno cubano se vea impedido de
presentarla como una asociación ilícita, y pueda
desarrollar eficientemente sus actividades dentro del
país, que son los fines por los que se creó.
4. Las cooperativas agrícolas independientes
son el brazo económico del movimiento campesino, de
ahí su importancia, ya que serán las encargadas de
sostener económicamente todo este proceso, pero además
deben demostrar su superioridad productiva como nueva
forma de organización y de propiedad agrícola que
incentive su fomento para sacar al país de la grave
crisis alimentaria en que se encuentra y obligue al
gobierno cubano a aceptarla como única vía al
desarrollo agropecuario, junto al conjunto de
campesinos libres o autónomos.
5. El movimiento agrario cubano representado
por la ANAIC cumplirá todos los procedimientos para
establecer las demandas que en materia de reivindicación
social y de derecho estén relacionadas con la población
rural, por lo que presentarán a las autoridades
quejas, propuestas y soluciones posibles de los
problemas fundamentales de la agricultura cubana, así
como las violaciones que contra ellos se cometan. Esto
conformará el expediente de información que sistemáticamente
se expondrá ante la opinión nacional e internacional,
por todos los medios posibles, vinculados a los
mecanismos y medios de la prensa independiente, las
emisoras de radio que transmiten programas para Cuba y
despertar el interés de la prensa extranjera para que
incluya en sus reportajes la realidad de la
agricultura cubana.
6. El movimiento campesino recabará información
sobre técnicas y estructuras agrícolas
internacionales, sobre todo las relacionadas con el
cooperativismo, que les permita efectuar seminarios
que los capaciten cada día más en el desarrollo de
la actividad.
7. Promover viajes de intercambios de
experiencias con personal y cooperativas del área del
Caribe y Centroamérica que les facilite elevar su
conocimiento teórico-práctico tanto en el uso y
explotación de la tierra como en equipos, maquinarias
y herramientas.
8. Elevar la cultura campesina hacia nuevas
formas de producción, eliminando los prejuicios de
una mala política agraria, basada en falsas
estructuras cooperativas que han frustrado la
confianza del campesinado cubano en poder ser
autosuficiente a partir de sus propias posibilidades.
9. Brindar formas y métodos de producción y
funcionamiento que ayuden a demostrar a través de
proyectos concretos y viables tanto el valor económico
como humano de las cooperativas.
10. Cada cooperativa elaborará sus propios
planes de desarrollo, por lo que las pérdidas o
ganancias serán de su entera responsabilidad.
11. Garantizar altas producciones, para lo que
se escogerán las tierras adecuadas para cada cultivo
y teniendo en cuenta su variedad, partiendo de la
experiencia individual y colectiva de los asociados.
Además, se tendrán en cuenta los intereses del
mercado, asegurando que cada cultivo se siembre en la
mejor época y en la proporción que pueda asegurarse
su atención cultural.
12. Buscar los métodos de cultivo más
adecuados, incluyendo regadío, uso de materias orgánicas
y fertilizantes. Los cultivos de ciclos cortos son
vitales en momentos que los abastecimientos están en
índices de crisis, pero además aseguran pequeñas
entradas económicas que posibilitan la subsistencia
de estas familias campesinas, en momentos que el
gobierno no les proporciona ningún tipo de asistencia.
13. Desarrollar la crianza de animales para
asegurar el alimento familiar, además por su rápido
desarrollo y alto valor comercial ayudaría a
amortizar los costos de la inversión
14. Canalizar ante el gobierno cubano estas
demandas y presentarlas ante los organismos
internacionales como causas que frenan y violan los
derechos al desarrollo.
15. Garantizar a las personas a quienes se les
entreguen tierras en usufructo --si el gobierno no
interviene en sus decisiones-- un mínimo de apoyo
para que puedan sostener su asentamiento y poner las
tierras en explotación.
16. Coordinar con la Iglesia la posibilidad de
participar de forma conjunta en los planes sociales de
la comunidad campesina.
Plan
de Evaluación
1-
Crear una infraestructura paralela a la instrumentada
de forma oficial, que asegure el control financiero
del proyecto económico de las cooperativas, partiendo
desde el control bancario de los recursos hasta los
programas individuales de desarrollo. Las cooperativas
estarán obligadas a llevar un estado de cuentas que
le permita realizar balances periódicos de la
actividad financiera, los cuales estarán obligadas a
brindar siempre que se solicite por cualquier entidad
financiera o de información.
2- Se designará un contador general que lleve
toda la actividad económica y financiera de las
cooperativas.
3- Las cooperativas realizarán resúmenes
informativos regulares sobre los avances productivos y
de todo el acontecer del movimiento agrícola
independiente, por lo que se verán obligadas a llegar
controles y registros económicos que les permitan
determinar su eficiencia económica, incluyendo, además
del buen uso de los recursos financieros, la
rentabilidad y el costo de producción individual de
las fincas.
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