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CENTRO
NACIONAL DE ESTUDIOS E INVESTIGACIONES AGRÍCOLAS
Filial - Pinar
del Río
ESTUDIO DEL
COMPORTAMIENTO DE LOS SUELOS DEDICADOS AL CULTIVO DE
TABACO EN LA PROVINCIA DE PINAR DEL RIO
Por : Ing. Miguel Angel Camejo Planes
SITUACIÓN
ACTUAL DE LOS SUELOS DEDICADOS AL CULTIVO DE TABACO EN LA
PROVINCIA DE PINAR DEL RÍO.
La explotación excesiva de las áreas tabacaleras de
vuelta abajo de insuperable calidad, ha sido el factor
esencial en la agresión a estos suelos, los que hoy
presentan un estado realmente alarmante.
Con una extensión de unas 3,300 caballerías, que
representan aproximadamente el 11 % de la superficie agrícola
cultivada en la provincia, es la producción
tabacalera la principal fuente de trabajo e
ingresos en Pinar del Río.
En los momentos actuales la estructura de posesión de la
tierra se presenta de la siguiente forma:
El 51 % está en manos de productores privados. El 32 %
pertenece al estado y es utilizada por usufructuarios
individuales o Unidades Básicas de Producción. El 16
restante está en Cooperativas de Producción Agropecuaria,
(CPA) entidad semi-estatal.
En la actualidad se cultiva el tabaco en todos los
municipios de la provincia, y en el actual año el plan de
siembra representa el 64 % del total de áreas destinadas
a este cultivo.
QUE FACTORES HACEN QUE SE UTILICE
SOLO EN ESTE BAJO POR CIENTO EL POTENCIAL EXISTENTE.
Nadie puede negar que la producción tabacalera ha sufrido
en las últimas 4 décadas, la nefasta influencia del
voluntarismo oficial, el que al apoderarse de extensas áreas
las estructuró en empresas, a las cuales destinó la
mayor cantidad de recursos disponibles, en detrimento de
asignar parte de éstos a los productores privados,
quienes con el tiempo han demostrado ser los mayores y
mejores productores.
Años de irregularidades en la aplicación de los avances
científicos, limitación marcada de recursos y la
existencia de políticas voluntarista, han llevado a la
producción tabacalera a lo que es hoy día, la más cara
de cuantas se ejecute en el país.
El soporte por excelencia de éstas, sus suelos han visto
transcurrir las cosechas una tras otra, sin que se les
atienda correctamente y como lógico resultado, han ido
mermando sus rendimientos. Si en la cosecha 80-81 se
alcanzaron 289.3 quintales por caballería, en la del
2001-02, el estimado a alcanzar no superará los 240
quintales.
Factores existentes como la erosión, acidez, deficiente
drenaje, áreas con elevadas pendientes y baja fertilidad
natural, así como un alto índice de compactación,
constituyen hoy día junto a la salinidad y la baja
retención de humedad, como los resultados de diferentes y
erráticas políticas de cultivo.
Al analizar el riego vemos que ha tenido un doble efecto,
su carencia ha reducido notablemente los rendimientos y
por otra parte el empleo de técnicas deficientes, ha dañado
los diferentes perfiles del suelo con la pérdida de sus
componentes.
Debemos poner como ejemplo, que más de un tercio de todas
las áreas tabacaleras de la provincia están vinculadas a
fuentes inseguras de riego, y que de las cinco (5) presas
y (20) micro-presas previstas en el esquema hidráulico, sólo
se ha construido una presa y siete micro-presas, además
de que de los cinco (5) sistemas de riego proyectados no
se ha construido ninguno, por lo que el riego de este
cultivo descansa fundamentalmente en el método de
gravedad.
La sobre explotación de los acuíferos en las zonas
tabacaleras dado a la falta de presas, micro-presas y
sistemas de riego, hace que durante todo el año varios
cientos de bombas de pozos profundos extraigan del manto
freático millones de metros cúbicos de agua, ya sea para
cultivar o para abasto a la población. Esta sobre
explotación propicia
la introducción de
agua salinizadas, lo que unido al amplio uso de productos
químicos, ha originado una alta quimización de los
suelos, con valores que en ocasiones y en áreas específicas
supera lo admitido en los suelos para obtener cosechas
aceptables.
El laboreo del suelo con equipos no adecuados para este
cultivo, pues la tracción animal se desechó durante muchos años ha contribuido a la erosión
y la compactación de los suelos.
Datos oficiales conservadores, aseguran que el 64 % de las
áreas tabacaleras de Pinar del Río, están erosionadas y
de entre un 15 y un 20 %
tienen niveles de compactación.
En los últimos años, el hombre ha creado otro potencial
problema para los suelos donde se cultiva el tabaco, y es
la siembra en áreas aledañas a los macizos tabacaleros
de bosques de eucaliptus para la obtención de
cujes, horcones, vigas y tablas para reparar las casas de
curar tabaco, esta actividad se ha encarecido y la solución
ha sido llevar los bosques cercanos a las áreas de
cultivo.
Todos sabemos lo perjudicial que resulta para los suelos
este tipo de siembra, pues los empobrece al extraer gran
cantidad de humedad y nutrientes. La situación ha llegado
a tal punto, que el propio régimen se ha percatado que no
se puede producir el tabaco sin llevar la atención
cuidadosa de los suelos.
El pasado año se dedicaron algunos recursos para
contrarrestar la crítica situación de las vegas
tabacaleras es beneficiaron con cantidades insuficientes
de materia orgánica de no muy buena calidad y por
supuesto los resultados en las mismas no han sido los
mejores.
Podemos ver que ya este año más de 600 productores
privados de tabaco y algunas entidades (UBPC) no fueron
autorizadas a sembrar por sus bajos rendimientos pero
tampoco, se conoce de un programa que le permita
restablecer sus suelos, para en venideras cosechas
integrarse nuevamente a la producción del tabaco.
RECOMENDAMOS
LAS SIGUIENTES ORIENTACIONES PARA CONSERVAR Y MEJORAR
LOS SUELOS.
- Sub-solar cada 2 ó
3 años a 40-45 cm. de profundidad.
- Nivelación de los suelos para evitar encharcamientos.
- No utilizar equipo de discos, en la preparación de los
suelos.
- Aplicar 40 toneladas de cachaza cada 2 ó 3 años, en el
momento de la preparación del suelo.
- Cachaza fermentada localizada en el fondo del surco, a
razón de 5 toneladas por hectárea.
- Relleno extraído del fondo de presas, micro-presas, y orillas de ríos.
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