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Los campesinos
cubanos son discriminados y condicionados por no
pertenecer a la ANAP
JUTINICU- Santiago de Cuba, 29 de Diciembre del 2000
Por: Antonio Alonso, Presidente de la ANAIC.
Muchos de los trámites y decisiones administrativas de
las autoridades centrales del Estado están condicionados
a la militancia en organizaciones de control social. Así
ocurre con la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños,
que impone el acceso a insumos y otros recursos a la
condición de pertenecer a la misma.
Tenemos el caso del campesino Pedro Rolando Berenguer Pérez,
a quien se le condiciona el traspaso de propiedad de un
tractor Yum-6 de fabricación rusa con más de 20 años de
explotación, adquirido mediante la compra directa a otro
campesino, nombrado Yoendri Barro.
El presidente de la ANAP Municipal de Songo-La Maya Jorge
Hendry Zamora condicionó la entrega del aval requerido a su incorporación
a una CCS, quien además manifestó que si los campesinos
seguían tomando la posición asumida por él, refiriéndose
a Pedro Rolando, muy
pronto desaparecería la ANAP.
De igual forma reaccionó María Virginia Mora de la
Ofician de Tenencia de Tierra Municipal, quien alegó que
si no se incorporaba a una CCS, el tractor podía ser
decomisado, ya que su antiguo dueño, lo tenía prestando
su servicio en una CCS y tanto el funcionario de la ANAP,
como ella no reconocían a las cooperativas independientes
como una cooperativa real, ya que no estaban aprobadas por
el gobierno.
A pesar del criterio de estos funcionarios gubernamentales,
en la entrevista que sostuve el pasado 19 de Diciembre con
el Oficial de la Seguridad del Estado Over, éste me
comunicó que Carlos Lage, había manifestado no estar en
desacuerdo con el proyecto de las cooperativas independientes,
pero que no sabía que decisión se podría tomar en los
próximos meses.
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